Poesia, Reflexiones, Novelas y sentimientos con bellas imágenes,..GRACIAS POR TU VISITA

PARA QUE NO TE ENGAÑEN EN LAS COMPRAS EN MEDIA MARKT, ES IMPORTANTE QUE LEAS ESTE ENLACE PULSANDO aquí. LA PC HP COMPAC QUE COMPRÉ HACE UN AÑO, ESTÁ YA EN LA BASURA.

domingo, 5 de febrero de 2012

Mi niño es la luna prendida en el alma,

Mi niño es la luna
prendida en el alma,
luna que me besa
luna que me abraza.

Mi madre es la estrella
que nunca descansa
me ilumina de día
de noche me abraza.

Luna que acaricia
mi noche mas bella
luna que soñando
conmigo ella sueña.


Solecito de invierno
dulce  primavera
que si estoy malito
me besa y consuela.

Mi niño es el sol
sol que me despierta,
sol que me da vida,
sol que me alimenta.

Mi madre es la tierra
el sol y la luna
y con sus sonrisas
me mece en la cuna.

Carmen Diez & Ángel Reyes
Poema fusionado del libro caminos de silencios y palabras (Mi niño) resaltado.
Y versos míos que están sin resaltar...

Lo que amo de ti...

La paz que gobierna tu vida
el amor que exhala tu alma
tu manera de ser tan diferente
tu andar por la vida en calma

Lo que amo de tí:
es tu sonrisa franca
lo que amo de tí:
es tu mirada blanca

Eres un oasis en el desierto
eres una tregua en el caos
eres un  pétalo en el viento
eres todo lo que he soñado.



Romance del enamorado y la muerte...

Un sueño soñaba anoche, soñito del alma mía, 
soñaba con mis amores, que en mis brazos los tenía. 
Vi entrar señora tan blanca, muy más que la nieve fría. 

¿Por dónde has entrado, amor? ¿Cómo has entrado, mi vida? 
Las puertas están cerradas, ventanas y celosías. 
No soy el amor, amante: la Muerte que Dios te envía. 
¡Ay, Muerte tan rigurosa, déjame vivir un día! 
Un día no puede ser, una hora tienes de vida.

Muy deprisa se calzaba, más deprisa se vestía; 
ya se va para la calle, en donde su amor vivía.

¡Ábreme la puerta, blanca, ábreme la puerta, niña! 
¿Cómo te podré yo abrir, si la ocasión no es venida? 
Mi padre no fue al palacio, mi madre no está dormida. 

Si no me abres esta noche, ya no me abrirás, querida; 
la Muerte me está buscando, junto a ti vida sería. 
Vete bajo la ventana, donde labraba y cosía, 
te echaré cordón de seda, para que subas arriba, 
y si el cordón no alcanzare, mis trenzas añadiría.

La fina seda se rompe; la muerte que allí venía: 
Vamos, el enamorado, que la hora ya está cumplida.

Anónimo, siglo XV