Poesia, Reflexiones, Novelas y sentimientos con bellas imágenes,..GRACIAS POR TU VISITA

PARA QUE NO TE ENGAÑEN EN LAS COMPRAS EN MEDIA MARKT, ES IMPORTANTE QUE LEAS ESTE ENLACE PULSANDO aquí. LA PC HP COMPAC QUE COMPRÉ HACE UN AÑO, ESTÁ YA EN LA BASURA.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Nanas de la cebolla, Miguel Hernández


La cebolla es escarcha cerrada y pobre, escarcha de tus días y de mis noches.
Hambre y cebolla: hielo negro y escarcha grande y redonda.
En la cuna del hambre mi niño estaba. Con sangre de cebolla se amamantaba.

Pero tu sangre, escarchada de azúcar, cebolla y hambre.
Una mujer morena, resuelta en luna, se derrama hilo a hilo sobre la cuna.

Ríete, niño, que te tragas la luna cuando es preciso.
Alondra de mi casa, ríete mucho. Es tu risa en los ojos la luz del mundo.

Ríete tanto que en el alma al oírte, bata el espacio. Tu risa me hace libre, me pone alas.
Soledades me quita, cárcel me arranca. Boca que vuela, corazón que en tus labios relampaguea.

Es tu risa la espada más victoriosa. Vencedor de las flores y las alondras.
Rival del sol. Porvenir de mis huesos y de mi amor.

La carne aleteante, súbito el párpado, el vivir como nunca coloreado.
Cuánto jilguero se remonta, aletea, desde tu cuerpo.

Desperté de ser niño. Nunca despiertes. Triste llevo la boca. Ríete siempre. 
Siempre en la cuna, defendiendo la risa pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto, tan extendido, que tu carne parece cielo cernido.
Si yo pudiera remontarme al origen de tu carrera...

Al octavo mes ríes con cinco azahares. Con cinco diminutas ferocidades.
Con cinco dientes como cinco jazmines adolescentes.

Frontera de los besos serán mañana, cuando en la dentadura sientas un arma.
Sientas un fuego correr dientes abajo buscando el centro.

Vuela niño en la doble luna del pecho. Él, triste de cebolla. Tú, satisfecho.
No te derrumbes. No sepas lo que pasa ni lo que ocurre...

En abril de 1939, recién concluida la guerra, se había terminado de imprimir en Valencia El hombre acecha. Aún sin encuadernar, una comisión depuradora franquista presidida por el filólogo Joaquín de Entrambasaguas, ordenó la destrucción completa de la edición. Sin embargo, dos ejemplares que se salvaron permitieron reeditar el libro en 1981...Para saber mas pulse aquí.


No hay comentarios :