Poesia, Reflexiones, Novelas y sentimientos con bellas imágenes,..GRACIAS POR TU VISITA

PARA QUE NO TE ENGAÑEN EN LAS COMPRAS EN MEDIA MARKT, ES IMPORTANTE QUE LEAS ESTE ENLACE PULSANDO aquí. LA PC HP COMPAC QUE COMPRÉ HACE UN AÑO, ESTÁ YA EN LA BASURA.

jueves, 2 de marzo de 2017

Bailemos...

Para que tu y yo bailemos
quiero un paisaje hermoso
una bella puesta de sol,
tan bella como tus ojos.

Quizás en los mares del norte
en una tarde serena
hasta que llegue la noche
y tu en mi cuerpo te quedas.

Y entre mis brazos soñando
mientras tu pecho se duerme
yo te estaré acariciando
con besos sobre tus sienes.
Yo sentiré tus latidos
en esa noche gozando
y cuando quede dormido
seguiré por ti soñando.

Al alba tus labios tiemblan
cuando el sol tu piel calienta
y de nuevo tu me besas
mientras mis brazos te abrazan.

De nuevo en pie y abrazados
los rayos del sol reciben
nuestros cuerpos enamorados
y el canto de los delfines...
















¿Bailamos crayolita?

A cierta dama...

Al Marqués de Ayamonte.

Alta esperanza, gloria del estado, 
No sólo de Ayamonte mas de España, 
Si quien me da su lira no me engaña, 
A más os tiene el cielo destinado.

De vuestra Fama oirá el clarín dorado, 
Émulo ya del Sol, cuanto el mar baña; 
Que trompas hasta aquí han sido de caña 
Las que memorias han solicitado.

Alma al tiempo dará, vida a la historia 
Vuestro nombre inmortal ¡oh digno esposo 
De beldad soberana y peregrina!

Corónense estos muros ya de gloria, 
Que serán cuna y nido generoso 
De sucesión real, si no divina.
A cierta dama...

Mientras Corinto, en lágrimas deshecho, 
La sangre de su pecho vierte en vano, 
Vende Lice a un decrépito indïano 
Por cient escudos la mitad del lecho.

¿Quién, pues, se maravilla deste hecho, 
Sabiendo que halla ya paso más llano, 
La bolsa abierta, el rico pelicano, 
Que el pelícano pobre, abierto el pecho?

Interés, ojos de oro como gato, 
Y gato de doblones, no Amor ciego, 
Que leña y plumas gasta, cient arpones

Le flechó de la aljaba de un talego. 
¿Qué Tremecén no desmantela un trato, 
Arrimándole al trato cien cañones?





















Aunque en sus obras iniciales ya encontramos el típico conceptismo del barroco, Góngora, cuyo talante era el de un esteta descontentadizo («el mayor fiscal de mis obras soy yo», solía decir), quedó inconforme y decidió intentar según sus propias palabras «hacer algo no para muchos» e intensificar aún más la retórica...para saber más pulse aquí.