
un valle liso que recorro con mis dedos
y me paro a jugar en tu centro geográfico
donde un día estuviste unida a otra vida,
me paro y te beso, como si quisiera agradecer
ese punto exacto de tu anatomía...
Sigo por un prado que me sabe a esperanza
la de alcanzar tus colinas, besar tus quimeras
deliciosas guindas que miran al cielo
dos jugosas frutas de la primavera.
Y beso tus labios llenos de rocío
se entreabren y exhalan suspiros de amor
tus labios se quedan unidos a los míos
en un ardiente beso lleno de pasión.
Camino de vuelta con mis labios encendidos
toda tu geografía se pone a temblar
y en ese oasis donde tus ganas claudican
mis ganas te llenan de felicidad.
Gemidos y volcanes, lava encendida
surge como lava de tu dulce interior
un terremoto que en tu cuerpo desata
un grito ardiente de fuego y amor...
Ángel Reyes Burgos