Al oído, poema de amor

Presta atención a mis palabras
que te hablan de sentimientos
de ilusión de sabanas blancas
del amor que por ti siento,
mis sueños de madrugadas
cuando en tus sueños yo entro.

Quiero que te estremezca el alma
cuando te susurro un te quiero
y que todas mis palabras
penetren en ti muy adentro
y se queden bien guardadas
hasta el final de los tiempos.
Que quiero hoy confesarte
un amor firme y sincero
de esos surgidos de antes
en el paragua del cielo.

Pon atención crayolita
que en mi poema yo quiero
que en mi alma enamorada
te quedes tu muy adentro...



Carta poética de amor

Con dineros y saludes nunca tuve suficiente.
Porque el dinero no compra el amor
ni salva del miedo a la muerte.

Hasta que en un golpe de suerte, mi amor apareció.
Desde esa noche de febrero, siempre conmigo la llevo, y junto a ella descubrí un cielo y un mundo nuevo.

Se parece a una amiga, se parece a una hermana, pero tiene en sus manos el remedio continuo para que las amarguras y las desventuras parezcan mentira... 

Y se cierren las heridas, más si un día se me olvida cómo vencer al dolor, siempre encuentro la salida en dirección a la vida, de la mano de mi amor.

Y aunque el mundo se derrumba y halla gente que se hunda por el maldito dinero, a mí me sobra la luna, una canción y un “te quiero”, y aunque viva en el alambre de los techos y de las hambres ya no cabe más en mí, que se pone a sonreír y el corazón me da calambre...

Y que sigan buscando los sabios doctores una vida más larga y gobiernos mejores, Que ya en la mía se hizo la revolución Con el amor de mis amores.

Te amo como siempre te he amado desde que nos conocimos Lorena GS, aunque por costumbre te lo diga menos. 


Tu vuelo, romance


Que una muralla no impida
ni pueda truncar  tu vuelo,
si quieres abrir tus alas 
olvídate de los miedos,
que no te frenen las cercas
aunque midieran mil metros.

Vuela siempre hacia adelante
para concretar tus sueños
porque eres ave de altura 
que cumplirá sus anhelos.

Con actitud positiva 
soportaras el invierno 
y las aguas turbulentas 
pasarán a ser recuerdo.
Todo lo que necesitas 
te acompaña por derecho 
en tu mente y corazón 
para llegar hasta el cielo. 

¡Ve que el éxito te espera!
donde se oye aquél gorjeo
no se te vaya hacer tarde,
que no te detenga el tiempo
porque aunque termine el año 
vuelve a resurgir enero. 

El triunfo quiere abrazarte 
¡no digas nunca no puedo!


Yo te adoro


Yo quiero que entre mis brazos
los tuyos no estén ausentes
porque te amo y te adoro
en pasado y en presente…

En pasado por esas historias
que en mis labios tú plantaste
y por esos sueños hermosos
que en mi alma tú dejaste.
Necesito que tú sepas
que te adoro con el alma
que siempre estás en mi vida
y que mi corazón te ama.

No son solo unos versos
aunque en versos yo te escriba
son mis deseos hermosos
que llenan de amor tu vida…

Para ti crayolita

El abrazo

Habrá siempre un abrazo que te importe
porque tiene ese don que pocos tienen,
un abrazo que pueda emocionarte 
aunque no esté presente.

Hallarás el calor que este atesora 
cuando el frío te llegue incluso al vientre, 
con la verdad desnuda  y su  ternura
no hacen falta más bienes.

Lleva lazos que aprietan más no oprimen 
y estos, no los deshace ni la muerte,
no pierde su color ni se marchita,
pues él nunca envejece.

Detrás de cada abrazo hay un amigo,
mas uno es especial, y llega siempre,
le debes de pagar del mismo modo 
porque si no ...se pierde.


Un cumpleaños diferente...

Crayolita, nos ha tocado vivir un cumpleaños diferente donde esta sociedad parece desmoronarse y el aislamiento golpea nuestros corazones, aunque yo gracias a ti lo estoy llevando casi sin problemas porque tu amor infinito por mí, me hace sentir el alma llena y el espíritu fuerte y repleto de esperanza...

Aunque siento la tristeza diaria de tanto sufrimiento ajeno como una losa personal que me oprime el pecho, tu calidez humana conmigo me la hace más ligera y me sirve de apoyo para continuar con mi vida con cierta alegría... 

Pero no es día para puntualizar sobre las cosas que me afligen porque mis sentimientos me llevan a resaltar lo más hermoso que la vida me ofrece junto a ti y el agradecimiento que siento por haberme echo cambiar tanto en cuanto mi actitud ante la vida como en la forma de sentir el amor a tu lado...

A pesar de como empecé esta carta de cumpleaños, quiero decirte que es uno muy especial para mí y lo que realmente pretendo es darte un gracias infinita por estos catorce años en que me has echo tan feliz y me has trasmitido un sentido muy especial de lo que supone el amor...

Espero que tengas un maravilloso cumpleaños crayolita, te amooo

Alguien me dijo: “Hasta Luego...

La tarde perdió amapolas en horizontes de fuego,
colgaban nubes rosadas sobre un celeste desvelo.
Alguien me dijo: “No Vuelvas”. Alguien me dijo: “Hasta Luego”.
Alguien pintaba de estrellas los píes con alma de cielo.

Sentí que todos sentían cantares de cantos nuevos,
sentí que el camino abrían con caminar de regresos.
Mi cuerpo estaba en el aire con un bullir de renuevos
y en aguas de arroyos frescos me bautizaban sus rezos.

Bajo una luna morisca, gitanas de mimbres sueltos,
agitaban panderetas con cascabeles sin dueños.
Hilos de plata llegaban a los balcones abiertos
enredando los malvones un Buenos Aires de ensueño.

El camino se hizo surco con los tacos del empeño
en una calle sin nombre, cuando me iba viniendo.
Desde el nidal de los árboles, se oía un cantar porteño,
que en el verdor de sus hojas al viento iba describiendo.

Después, se borró la huella, y todo se fue perdiendo
por más que busqué la calle, pese mi andar sin encuentro.
como no tenía nombre,es que volví siempre yendo,
cuando las hojas traían, cantos de nidos adentro.

Alguien me dijo: “No Vuelvas”. Alguien me dijo: “Hasta Luego”.

Alguien pintaba de estrellas los píes con alas de cielo.
Mi cuerpo estaba en el aire por el éxtasis del ruego
entre luciérnagas tristes, con ojos llenos de suelo.

Audroc

oh, de valor dotado y de dulzura,

oh celestial saber, oh gracia pura, 
oh, de valor dotado y de dulzura, 
pecho real, honesto pensamiento. 

Oh luces, del amor querido asiento, 
oh boca, donde vive la hermosura, 
oh habla suavisima, oh figura 
angelical, oh mano, oh sabio acento. 

Quien tiene en solo vos atesorado 
su gozo y vida alegre y su consuelo, 
su bienaventurada y rica suerte, 

cuando de vos se viere desterrado, 
ay, ¿qué le quedará sino recelo, 
y noche y amargor y llanto y muerte?
Después que no descubren su lucero 
mis ojos lagrimosos noche y día, 
llevado del error, sin vela y guía, 
navego por un mar amargo y fiero.

El deseo, la ausencia, el carnicero 
recelo, y de la ciega fantasía 
las olas más furiosas a porfía 
me llegan al peligro postrimero.

Aquí una voz me dice: cobre aliento, 
señora, con la fe que me habéis dado 
y en mil y mil maneras repetido.

Mas, ¿cuánto desto allá llevado al viento?, 
respondo: y a las olas entregado, 
el puerto desespero, el hondo pido.





























Sola (soneto)

Oculta entre las sombras y apenada,
vive con su silencio y armadura;
no ha perdido apariencia ni cintura,
ni el sonido a pesar de estar callada.

Nadie toca su vientre, sigue aislada,
al lado de la tétrica figura
de una silla, y la triste partitura
de una canción sin dueño, abandonada,

Risas, humo y zapatos de tacón
ignoran a la vieja del rincón,
una vieja guitarra sin partido.

Hoy vive en un tugurio adormecida,
con la sangre reseca de la herida
que dejara un amor desconocido.

Soy la vida; sin ser nada


Soy la vida; sin ser nada,
tu futuro y tu presente.

Te mantengo los pulmones
alejados de una muerte
que se planta ante los ojos
tan siniestra como siempre.

Aunque te alivio las horas,
mucho apego no me tienes,
pues por más que te acaricio
yo sé que no me prefieres.

Bajo los ojos azules,
marrones, negros o verdes,
yo procuro ir bien vestida
de blanco o azul celeste.

Soy la nada hecha de tela,
la espada que te protege,
necesaria como el aire
y vital contra la fiebre.
Soy quien quiere que tus labios
vuelvan a besar en breve.


Destino...


Por qué seguir los pasos del destino?
llameantes piedras delante me arroja
colmando senderos de lava roja
ignorando la línea de mi sino.

Solitario surcaré mi camino
siguiendo la ruta yo mismo escoja
hasta encontrar algún brazo me acoja
en el final de un viaje cansino.

Atrás quedará mi banal memoria.
Serán los nobles y bellos momentos
quienes guíen las riendas de victoria

Construiré con el más fuerte cimiento
el mayor y ancho muro de la historia
y no volver, hasta mi último aliento.
¿Qué va a quedar de mí cuando me muera
sino esta llave ilesa de agonía,
estas pocas palabras con que el día,
dejó cenizas de su sombra fiera?

¿Qué va a quedar de mí cuando me hiera
esa daga final? Acaso mía
será la noche fúnebre y vacía
que vuelva a ser de pronto primavera.

No quedará el trabajo, ni la pena
de creer y de amar. El tiempo abierto,
semejante a los mares y al desierto,

ha de borrar de la confusa arena
todo lo que me salva o encadena.
Más si alguien vive yo estaré despierto.

Enviado por vazcas

Poema de mi infancia, El burro flautista


Esta fabulilla,
salga bien o mal,
me ha ocurrido ahora
por casualidad.

Cerca de unos prados
que hay en mi lugar,
pasaba un borrico
por casualidad.

Una flauta en ellos
halló, que un zagal
se dejó olvidada
por casualidad.

Acercóse a olerla
el dicho animal,
y dio un resoplido
por casualidad.
En la flauta el aire
se hubo de colar,
y sonó la flauta
por casualidad.

«¡Oh!», dijo el borrico,
«¡qué bien sé tocar!
¡y dirán que es mala
la música asnal!».

Sin reglas del arte,
borriquitos hay
que una vez aciertan
por casualidad.

Tomás de Iriarte fabulista, traductor, dramaturgo y poeta español de la Ilustración y el Neoclasicismo, para saber más pulse aquí.

Canción de la muerte...


Débil mortal no te asuste
mi oscuridad ni mi nombre;
en mi seno encuentra el hombre
un término a su pesar.
Yo, compasiva, te ofrezco
lejos del mundo un asilo,
donde a mi sombra tranquilo
para siempre duerma en paz.

Isla yo soy del reposo
en medio el mar de la vida,
y el marinero allí olvida
la tormenta que pasó;
allí convidan al sueño
aguas puras sin murmullo,
allí se duerme al arrullo
de una brisa sin rumor.

Soy melancólico sauce
que su ramaje doliente
inclina sobre la frente
que arrugara el padecer,
y aduerme al hombre, y sus sienes
con fresco jugo rocía
mientras el ala sombría
bate el olvido sobre él.

Soy la virgen misteriosa
de los últimos amores,
y ofrezco un lecho de flores,
sin espina ni dolor,
y amante doy mi cariño
sin vanidad ni falsía;
no doy placer ni alegría,
más es eterno mi amor.
En mi la ciencia enmudece,
en mi concluye la duda
y árida, clara, desnuda,
enseño yo la verdad;
y de la vida y la muerte
al sabio muestro el arcano
cuando al fin abre mi mano
la puerta a la eternidad.

Ven y tu ardiente cabeza
entre mis manos reposa;
tu sueño, madre amorosa;
eterno regalaré;
ven y yace para siempre
en blanca cama mullida,
donde el silencio convida
al reposo y al no ser.

Deja que inquieten al hombre
que loco al mundo se lanza;
mentiras de la esperanza,
recuerdos del bien que huyó;
mentiras son sus amores,
mentiras son sus victorias,
y son mentiras sus glorias,
y mentira su ilusión.

Cierre mi mano piadosa
tus ojos al blanco sueño,
y empape suave beleño
tus lágrimas de dolor.
Yo calmaré tu quebranto
y tus dolientes gemidos,
apagando los latidos
de tu herido corazón.

José Espronceda

Poemas de Gabriel Celaya

TERROR DE LO ABIERTO

Laberinto de fuera,
figures rodeos;
laberinto de dentro,
focos, espejos.
¿Qué se descubre?
El espacio sin centro
La conciencia sin nadie
Y el mundo al cero.
No hay vigilante.
No hay nadie en medio.
¡Terror! El espacio
simplemente abierto.
Se grita. Y es terrible,
No hay eco.
Y uno vuelve a la cueva
y al miedo,
y a hablar consigo mismo
Del cero-cielo.
Laberinto final: Serpiente
del pensamiento.
A JOSÉ GARCÍA NIETO

¿Dónde estás? ¿Dónde estoy?
Juego al ser de quita y pon.
Pero en el fondo, ya sé
que tú te llamas José.
Y tú sabes quién soy yo.

Juego a decir la verdad
y siempre me sale mal.
Cuando en plena discusión
te digo que no y que no,
digo sí a nuestra amistad.

En este mundo al revés
hay que saber atender.
Lo demás de lo demás
sólo es locura: Pensar.
La verdad, José, Gabriel.


Gabriel Celaya

Confiname...

Entre tus brazos y mi pecho
quiero seguir confinado,
que el mundo no tiene derecho
a dejarnos separado...

Aunque cumpliremos las normas
porque es mi convicción
que en estas horas amargas
me sigues llenando de amor.
Día a día seguiremos
luchando contra este dolor
de no besarte en la boca
ni sentir tu corazón...

Pero quiero que sepas esto,
que en lo bueno y en lo malo
siempre estas en mi pensamiento
aunque el covi me halla cazado...