lunes, 22 de octubre de 2018

Hay si pudiera, niño adorado...

Ay si pudiera
niño adorado
dormirte en mi pecho,
dormirte en mis brazos,
contarte angelitos
que vienen volando
a cuidar tu corazón
cuando estas soñando.

Todo ha cambiado
desde que naciste
me duermo pensando,
jamás estoy triste
te tengo en mi pecho
donde te fundiste...
Mi niño del alma,
escucha esta nana
desde que amanece
te llevo en el alma.

Tu mi flor de loto
jazmín de Sevilla
tú cariño mío
mi primera maravilla.

Ya duerme tesoro
que la luna brilla
a la rurru  rorro
flor de buganvilla...

















A mi nieto Aitor con cariño

Quisiera darte un beso tan ardiente...

Quisiera darte un beso tan ardiente,
un beso con pasión tan vehemente
que haga que tus labios tiemblen
y desees tenerme eternamente...

Un beso eterno en tu boca
que te sepa a algodón del mismo cielo,
un beso que te haga volver loca
y sientas que te estallan mil luceros.
Un beso con sabor a manzana fresca
y a dátiles del oasis más hermoso,
un beso en el rocío de la mañana,
que tus labios tiemblen entre sonrojos.

Son los besos que quiero de tus labios
que me des con la fuerza de un volcán
son esos besos que están en mis sueños
que quiero por toda la eternidad.













Tus besos crayolita

A quien está leyendo y La lluvia

Eres invulnerable. ¿No te han dado
los números que rigen tu destino
certidumbre de polvo? ¿No es acaso
tu irreversible tiempo el de aquel río?

¿En cuyo espejo Heráclito vio el símbolo
de su fugacidad? Te espera el mármol
que no leerás. En él ya están escritos
la fecha, la ciudad y el epitafio.

Sueños del tiempo son también los otros,
no firme bronce ni acendrado oro;
el universo es, como tú, Proteo.

Sombra, irás a la sombra que te aguarda
fatal en el confín de tu jornada;
piensa que de algún modo ya estás muerto.
Bruscamente la tarde se ha aclarado
porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
que sin duda sucede en el pasado.

Quien la oye caer ha recobrado
el tiempo en que la suerte venturosa
le reveló una flor llamada rosa
y el curioso color del colorado.

Esta lluvia que ciega los cristales
alegrará en perdidos arrabales
las negras uvas de una parra en cierto

patio que ya no existe. La mojada
tarde me trae la voz, la voz deseada,
de mi padre que vuelve y que no ha muerto.























Uno de los autores más destacados de la literatura del siglo XX. Publicó ensayos breves, cuentos y poemas. Su obra, fundamental en la literatura y el pensamiento universal, además de objeto de minuciosos análisis y múltiples interpretaciones, trasciende cualquier clasificación y excluye todo tipo de dogmatismo...Para saber más, pulse aquí.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger... Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...