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Poemas del burlador de Sevilla, Tirso de Molina.

Batricio
 Si tú en mi elección lo pones,
tu gusto pretendo hacer,
que el honor y la mujer
son males en opiniones.

La mujer en opinión
siempre más pierde que gana,
que son como la campana
que se estima por el son.

Y así es cosa averiguada 
que opinión viene a perder,
cuando cualquiera mujer
suena a campana quebrada.

No quiero, pues me reduces
el bien que mi amor ordena, 
mujer entre mala y buena,
que es moneda entre dos luces.

Gózala, señor, mil años,
que yo quiero resistir,
desengañar y morir, 
y no vivir con engaños.
D. Juan
Con el honor le vencí,
porque siempre los villanos
tienen su honor en las manos,
y siempre miran por sí. 

Que por tantas variedades
es bien que se entienda y crea
que el honor se fue al aldea
huyendo de las ciudades.

Pero antes de hacer el daño
le pretendo reparar;
a su padre voy a hablar
para autorizar mi engaño.

Bien lo supe negociar;
gozarla esta noche espero. 
La noche camina y quiero
su viejo padre llamar.

Estrellas que me alumbráis,
dadme en este engaño suerte,
si el galardón en la muerte 
tan largo me lo guardáis.





























Tirso de Molina (pseudónimo de fray Gabriel Téllez; Madrid, 24 de marzo de 1579,  Almazán, hacia el 20 de febrero de 1648) fue un religioso mercedario español que destacó como dramaturgo, poeta y narrador del Barroco. Este poema dialogo entre Batracio y D. Juan lo extraje del pdf de la obra completa, el burlador de Sevilla, que os podéis descargar o leer en este enlace, aquí. y para saber más sobre Tirso de Molina, pulse aquí.

Segadores, afuera, afuera...

Segadores, afuera, afuera,
dejen llegar a la espigaderuela.

Quién espiga se tornara
y costara lo que costara
porque en sus manos gozara
los rosas que hacen su cara
por agosto primavera.

Segadores, afuera, afuera,
dejen llegar a la espigaderuela.

Si en las manos que bendigo
fuera yo espiga de trigo,
que me hiciera harina digo
y luego torta o bodigo
porque después me comiera.


Segadores, afuera, afuera,
dejen llegar a la espigaderuela.

Si yo me viera en sus manos
perlas volviera los granos,
porque en anillos galanos
en sus dedos soberanos
eternamente anduviera.

Segadores, afuera, afuera,
dejen llegar a la espigaderuela.

Tirso de Molina destaca sobre todo como autor dramático. Su dramaturgia abarca principalmente la comedia de enredo, como Don Gil de las calzas verdes, y obras hagiográficas como la trilogía de La Santa Juana o La dama del olivar. Se le ha atribuido tradicionalmente la creación del mito de Don Juan en El burlador de Sevilla...Para saber más pulse aquí.
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