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Canción de Espronceda.

No piense nunca el lloroso
 que este cantar dolorido
 es un capricho tejido
 por la musa de un dichoso.
 No piense que es armonioso
 juego de un estro liviano;
 piense que yo no profano,
 ni con mentiras sonoras,
 las penas desgarradoras
 del corazón de un hermano.

 Una canción de dolores
 me piden mis padeceres,
 tal como ayer mis quereres
 pidieron cantos de amores;
 que así como son mayores
 si se cantan los contentos,
 así los tristes acentos
 de las trovas doloridas,
 si no curan las heridas,
 amansan los sufrimientos.
Mis penas son tan vulgares
como esas espinas duras
que erizan las espesuras
de todos los espinares.

Más hondas son que los mares
Más hondas y más sombrías
que un horizonte sin días,
pues no hay abismo tan hondo
como el abismo sin fondo
de unas entrañas vacías.

En su Himno al sol y en el poema Óscar y Malvina, Espronceda se acerca también a la poesía de James Macpherson, inventor del vate céltico Ossian. El estilo más cultivado por el autor extremeño es algo amante de los efectos retóricos, pero es flexible e inspirado en sus mejores momentos... Para saber más pulse aquí.

Siempre habrá poesía...José de Espronceda.


No digáis que agotado su tesoro de asuntos falta,
enmudeció la lira: podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso palpiten encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes de fuego y oro vista;
mientras el aire en su regazo lleve perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera, ¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo que al cálculo resista;
mientras la humanidad siempre avanzando no sepa donde camina;
mientras haya un misterio para el hombre, ¡habrá poesía!

Mientras que sintamos que se alegra el alma,sin que los labios rían;
mientras se llore sin que el llanto acuda a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos, ¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen los ojos que los miran;
mientras responda el labio suspirando al labio que suspira;
mientras sentirse puedan en un beso dos almas confundidas;
mientras exista una mujer hermosa, ¡habrá poesía!

José Ignacio Javier Oriol Encarnación de Espronceda Delgado (Almendralejo, España; 25 de marzo de 1808 - Madrid; 23 de mayo de 1842), fue un escritor de la época del Romanticismo, considerado como el más representativo poeta del primer Romanticismo español. Para saber mas pulse aquí.
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