Tarde tórrida de verano Andaluzme regala tu imagen entre luces y sombras
ni un parpadeo y mi corazón encogido
con débil gemido mis labios te nombran...
No quiero perderme este bello encanto
y tu silueta desnuda en mis ojos queda
acerco mis manos, te abrazo despacio
mi piel en tu piel se quema y se altera.
Giras la cabeza y tus labios me ofreces
hago de tu boca un festín de amor
respondes contoneando tu ardiente cadera
y prendes en mi cuerpo toda tu pasión
Danzamos al son de una melodía...
el sol joven y fuerte ha vencido a la luna
que se aleja imponente por el campo de batalla
y como un solo cuerpo, nos mecemos a una.
En la intimidad de nuestra alcoba...
en la intimidad de nuestros cuerpos
hemos pasado con pasión la tarde
echándole leña al fuego...
Ángel Reyes Burgos














