Poeta invisible, Lucia

Tal vez debí quedarme soñando
con los picos abiertos de los pájaros,
mirando cómo se parten los corazones
que viajan en los veleros que atraviesan los mares.

Es inútil perderme donde la noche acaba,
donde los niños buscan sirenitas azules,
pues el silencio acecha la calma de las horas.

¡Oh, los hombres valientes!
Los que despiertan siempre
donde el alba no se atreve.

Yo, poeta invisible
que vago entre los musgos donde se izan banderas,
intentando ponerle color a las quimeras,
describiendo el gemido donde se estrellan las miradas.

Tal vez debí vestirme con esos trajes rotos
donde se cuela el frío,
se rompe el equilibrio
y el dolor se oculta muriendo en las esquinas.

¡Oh gentes¡
¡Oh mujeres!
Llorad donde las cobras adornan los sepulcros
y el sol se resiste al ataque violento de la luna.

¡Oh, los hombres valientes
que luchan donde se esconde impávida, la muerte!

Será por que estoy muerto


Hoy quiero exprimir mi corazón,
extraer la última lágrima,
desecar ese pozo de aguas negras
que me envenena el alma.

Hoy quiero llorar hasta inundar la tierra
como un diluvio nuevo,
arrancar la compuertas de los cielos
y barrer de mi ser las telarañas.

Hoy la marea azota mis sentidos
y las olas estallan en mis rocas
salpicando espumas encendidas
arrastrando la arena de mi playa
¡que terrible y que bello
vivir con el corazón en pie de guerra!
aceptando desafíos, duelos,
amores y resacas.

El día en que despierte
y no sienta el corazón encabritarse
palpitar el alma, y encenderse el cuerpo,
el día en que despierte y no desee
enroscarme en tu pecho
enrocarme en tu alma
y fundirme en tu sexo
será porque estoy muerto.

de lenguas de fuego, juanmaromo

Hija


Hija, gota de rocío, flor de loto
ranita juguetona y cantarina
ruiseñor que despertaba la mañana
en el plácido estanque de la vida.

Hija, frágil capullo primigenio
que brotaste en el rosal de la ternura
y te abriste al abrigo de mi pecho
e iluminaste el jardín con tu hermosura

Hija de la luna y  los planetas
mujer de belleza turbadora
con la fuerza del mar entre tus venas,
con la luz de la aurora en tus pupilas.


 Tienes el cósmico hechizo de las diosas
el empuje ancestral de las mareas,
el fuego redentor de Prometeo
y la furia de Eolo en tu melena.

Que la montura no encorve tus espaldas
que el miedo no te emboque con sus bridas,
que la vida te sirva de pradera,
y que el cielo ilumine tu andadura.

Hija de un amor tan inmenso como el tiempo
que ese amor reverdezca en tu cintura.


JUANMAROMO

Llénate de mí. Pablo Neruda, de mis preferidas.

Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame,
pídeme. recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora.
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente...

Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.

Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.

No, no puede ser, no puede ser, no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.
No puede ser, no puede ser.
Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
Quién iba a exterminarme? Qué designio, qué palabra?
No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Porque tú eres mi ruta. Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidez no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos, Rompamos este camino juntos.
Será la ruta tuya. Pasa. Dejame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.

Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos
destrozando, quemando, arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mí mismo, perdidamente,
libre de mí, furiosamente libre.
Irme, Dios mío, irme...


Un corazón para amarte

Solo tengo un corazón
para amarte de por vida
pleno de ternura y besos
que aflora de mis recuerdos
al afrontar las heridas.

No me paro en lamentos
que es actitud desdichada
se potencia el sufrimiento
y de tanto padecer
el amor se queda en nada.

Como un tesoro guardo
esos besos que me has dado
para los momentos tristes
haciendome suspirar
como fiel enamorado.

Aún guardo la dulzura
de esos besos apasionados,
de tus ojos al mirarme
de tu forma de besar
como nadie me ha besado.

Por eso mi corazón
esta impermeable al llanto
por ti que me amaste tanto
y el amor que ahora me das
me cobija como un manto.


Juego de palabras...

Te quiero porque te quiero
y yo he querido quererte,
porque despierto o dormido
vuelvo a quererte en mi sueño.

En el amor no hay razones,
ni entrega sin compromiso.
No necesita permiso
para unir dos corazones.

Y yo que sueño quererte,
cuando despierto te quiero
y si me duermo te sueño
para no poder perderte.


Y si te pierdo te busco
y si te busco te encuentro
y si te encuentro te tengo
para estar contigo, juntos…

Es el juego del amor,
que se traduce en palabras,
que a veces también se callan
cuando canta el corazón.

El sentimiento, el deseo
tienen también su papel:
mil delicias en tu piel…
sobre tus labios… mis besos.

No es un juego, vida mía,
ni es un juego de palabras.
Son el rito de dos almas,
 que entre besos se acarician.


(Reservado los derechos de autor)

Besando tu sombra.


Te escribiría rimas y versos
asonantes, consonantes, libres,
llenitos de este amor visible
y completos de caricias y besos.

Pueden ser buenos o no ser poesía
pero te escribiría con el corazón
y te aseguro que algún día
volarán mis versos hasta tu pasión.

Te escribiría siempre en tu boca,
en tus abrazos y en tus caricias,
dejaría letras hasta en tu sombra
y engarzadas con delicias.

Te amaría, tanto y para siempre
que podría acunarte en mi vida,
solamente si quisieras tenerme
entre tus brazos, mi amor, adormecida.


JC

JC

Aquella cama vacía...

Hay un sentimiento grato
que tu presencia provoca,
que olvida todo lo ingrato
cuando me acerco a tu boca.

Ando toda alborotada
gritando lo que yo siento,
con la brisa como aliada
para que veas que no miento.

Ya no me guardaré nada
lo hago pensando en ti,
me confieso enamorada
tal como te prometí.

Tengo el corazón contento
estoy llena de alegría,
terminó el triste tormento
de aquella cama vacía.

Siento una corazonada
como nube pasajera,
estando por ti abrazada
siento la luna en mi vera.

Ahora quiero conjugar
todo esto en tu presencia,
para que sientas la esencia
de lo que es el verbo amar.

Y si he de dejar de amarte
te seré clara y sincera,
no creo que pueda olvidarte
¡porque no existe manera!



Infancia, de poetas anónimos

Desentierro del pasado las migajas
de sonrisas, carcajadas y canciones
son tan pocas entre tantos nubarrones
como pocas fueron siempre mis ventajas.

¿Los felices pensamientos? nunca tuve
ni jamás el polvo de hadas tendría efecto
ni las alas me entregaron tal afecto
de llevarme hasta lo alto de una nube...

¿Fui bandido? ¿fui demonio? ¿fui querube?
tal vez todos a la vez y con complejos
pues faltáronle a mi alma los consejos
es sabido: siempre baja lo que sube,
para ser el angelito de mamá
para ser el admirado de papá...

No me quejo, tanto tiempo ya ha pasado
que no siento ni lamento ni me quejo
¿los felices pensamientos?: desolado
y que importa si el edén es sueño viejo...

Dos temblores, Francisco Alvarez Hidalgo

Si el ocaso me empuja de tu orilla,
la mañana me acerca a tus umbrales.
Ay, que los sentimientos ilegales
me condenan a estar siempre en capilla.

Apenas ya la luz del alba brilla
transponiendo impulsiva los cristales
de tu balcón, resuenan atabales
en mi piel, sacudiendo mi semilla.

Como ladrón me acerco, subrepticio, 
trémulo, pero audaz, y te acaricio
con extraña erupción de dos temblores.

Temblor de oir su voz o su pisada,
y temblor de saber que mi llegada
me capacita a deshojar tus flores.


Una musa para las madres, Eva, sin Adán y sin serpiente

Al abrir la ventana de tu alma
expandes tu perfume de diamante,
a todos das amor y, al caminante,
lo alumbras con la sombra de la calma.

Holistica mujer, divina amante;
predices si nos falta autoestima,
y siempre acompañas y reanimas
con la aureola de tu amor constante.

El universo armònico te mima
con el regalo que brinda la vida,
al saber perdonar tantas heridas
descubres la grandeza de su estima.

No la hieras, es mortal y le lastimas
su sensible corazòn omnipresente.

Si le hierven sus venas y su mente
sus arterias impulsan sangre fría.
habita en su Ser: El Ave Marìa.
Es Eva, sin Adàn y sin Serpiente.



claudio


Yo te soñé una tarde, Pablo Neruda


Mujer, hecha de todas mis ficciones reunidas
has vibrado en mis nervios como una realeza
llorando en los senderos de la ilusión perdida
siempre he sentido el roce de tu ignota belleza.

Marchitando mis sueños y mis buenas quimeras
te he forjado a pedazos celestes y carnales
como un resurgimiento, como una primavera
en la selva de tantos estúpidos ideales.

He soñado tu carne divina y perfumada
en medio de un morboso torturar de mi ser,
y aunque eres imprecisa, sé como eres, amada,
ficción hecha realeza en carne de mujer.

Yo te miro en los ojos de todas las mujeres,
te miro pero nunca te he podido encontrar
y hay en el desencanto el encanto de que eres,
o que serás más bella que una mujer vulgar...

Te sentirán mis sueños eternamente mía
brotando de la bruma de todas mis tristezas
como germinadora de raras alegrías
que avivarán la llama de tu ignota belleza.



Primaveras viejas

Se fue escapando poco a poco el tiempo
y entre sus garras me arrastró también,
hoy, no tan joven y algo más cansado
vuelvo los ojos al amor de ayer.

No se han borrado de mi ser tus ojos
y de tus labios guardo aun el sabor
como el aváro su tesoro guarda,
como conserva su pureza el sol.

Hoy, recordando primaveras viejas
siento en mi alma rebrotar tu amor
como un esqueje que trae sabia nueva
al recio tronco de mi corazón

Juanmaromo

ME ADORMEZCO, Francisco Álvarez Hidalgo


Me adormezco a la sombra de tus besos,
que ya es mi propia sombra, porque he sido
quien te los ha engendrado, y han crecido
como álamo de espíritu y de huesos.

Los leo cada día; llevo impresos
mil folios de tu boca, que he reunido 
en libro de oro, nunca envejecido
a través de viajes y sucesos.

Me reclino en la espuma de la almohada 
que de su roce ha sido elaborada,
y me invito a descanso sin sosiego.

Y vuelves a besarme, vasto y hondo,
y en suavidad, y en furia, y te respondo
como quien nada deja para luego.



Si pudiera....

Si pudiera verte y con la vista
recorrerte y detallarte toda...
y cuando ya no resista
esta distancia que me incomoda,
correr a abrazarte tan fuerte
que ya en separarte no puedas pensar;
tan cerca escucharte, tan profundo quererte,
con tanta fuerza tenerte
que te cueste respirar.

Si pudiera al menos acariciarte
y darte las gracias por existir
y decirte que vivo por encontrarte
y por encontrarte, puedo morir.

Si pudiera oírte suspirar
y pronunciar mi nombre con dulzura
y en mis brazos escucharte jurar
lo que sólo por amor se jura.

¡Dios mío! Si pudiera... si pudiera...
tantas cosas que ahora no puedo,
si ella no se me fuera
como el agua entre los dedos.

Si me dejara su humedad, su olor,
imagínate Señor, yo húmedo por ella;
yo alcanzando el cielo de su amor
y encontrando su amor en una estrella.

Si pudiera en el océano de su alma,
tener la inquietud de un pez hambriento,
mordería gustoso su carnada y en calma,
a sus profundidades me iría contento.

Si pudiera pasar lo que no pasa
y yo pudiera ser lo que no soy,
si me quemara en tu brasa
¡ardiendo estaría hoy!

Si en éxtasis profundo e infinito,
en mis brazos pudiera tenerte...
ahogando un gemido... un grito,
desnudos los dos, frente a frente
y atados a un mismo destino,
yo estaría de cuerpo, corazón y mente,
llenando de besos tu camino.


Si pudiera sentirte en mis brazos presa
y un orgasmo bendito te atrapara,
tú no serías tú si no me besas
Y yo no sería yo, si no te amara.


ALVARO J. MARQUEZ


Para ti mamá

Madre cuanto  daría
por tenerte ahora a mi lado
cuando mas te necesitaba
el mas triste día de mi vida
me dejaste abandonado.

No por tus propios deseos
un maldito cáncer fue
que dejandote sin vida
mi alma dejo herida
muriendo contigo a la vez.

Tú me enseñaste bondad
la humildad y compasión
a perdonar los agravios
del mundo y sus patrañas
con firmeza y corazón.

Eras mi ejemplo y mi guía
de ti siempre presumí
por que en todo madre mía
no había una madre mas buena
como lo que sentía de ti.

Quisiera que en este día
junto al padre celestial
le pidas al diosito bueno
que cuando mi vida se acabe
me lleve donde tú estas.

Aquí para escuchar el poema a un rosal de Francisco de Quevedo, recitado por ella.



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