Amor, Un deseo constante de alegría

Un deseo constante de alegría
una urgencia perenne de lamento
y el corazón, campana sobre el viento
estrenando bajadas de elegía.

Morir mil veces en un solo día
y otras tantas quemar el pensamiento
en la resurrección, que es el tormento
de pensar en la próxima agonía.

Ver en pupilas de mujer un llanto
y sorprenderlo convertido en canto
al soñar en un niño que lo vierte.

Esto es amor, candela estremecida
empujando la noche de la vida
hacia la madrugada de la muerte.


Carlos Castro Saavedra

Castro es considerado el poeta de la violencia, ya que recrea la muerte, pero que establece la existencia de la esperanza hacia una vida mejor. Su producción literaria fue variada, abarcando diversos géneros literarios como la poesía, la prosa, la novela, el teatro, la literatura infantil y el periodismo. Para saber más pulse aquí.

Como una ninfa de cuentos...

Bella mujer, cuando los sábados
tan alejada te tengo, mis gemidos
se me escapan del pecho y mis sentidos
quieren gritar amor, en tu pecho dormido.

Como una ninfa de cuentos, desnuda
en un tienda de un tórrido desierto
te me presentas con tu cara adormecida
y yo, yo me lleno de ternura y sentimientos.

Cierro los ojos para que no se me escape
la instantánea que en mi estoy fabricando
y en ese sitio donde el dátil arde
sacio mi sed, cuando te estoy bebiendo.
Los cuarenta grados del sol abrasador
sobre tu piel es una fresca melodía
no hay nada como abrazarte con amor
y escuchar tus gemidos de alegría...

No descansaremos bajo esa carpa
de lona amarillenta por el tiempo
hasta que tu no tengas llena el alma
de este amor y pasión, que por ti siento.

Y cuando el frío de la noche entre las dunas
al retirarse el sol en la lejanía
te abrazaré con cariño ante la luna
que será la testigo, hasta el nuevo día...

Feliz sábado crayolita

Veré por tí...

«Me desconozco», dices; mas mira, ten por cierto 
que a conocerse empieza el hombre cuando clama 
«me desconozco», y llora; 
entonces a sus ojos el corazón abierto 
descubre de su vida la verdadera trama; 
entonces es su aurora. 

No, nadie se conoce, hasta que no le toca 
La luz de un alma hermana que de lo eterno llega 
y el fondo le ilumina; 
tus íntimos sentires florecen en mi boca, 
tu vista está en mis ojos, mira por mí, mi ciega, 
mira por mí y camina. 

«Estoy ciega», me dices; apóyate en mi brazo 
y alumbra con tus ojos nuestra escabrosa senda 
perdida en lo futuro; 
veré por ti, confía; tu vista es este lazo 
que a ti me ató, mis ojos son para ti la prenda 
de un caminar seguro. 

¿Qué importa que los tuyos no vean el camino, 
si dan luz a los míos y me lo alumbran todo 
con su tranquila lumbre? 
Apóyate en mis hombros, confíate al Destino, 
Veré por ti, mi ciega, te apartaré del lodo, 
te llevaré a la cumbre. 

Y allí, en la luz envuelta, se te abrirán los ojos, 
Verás cómo esta senda tras de nosotros lejos, 
se pierde en lontananza 
y en ella de esta vida los míseros despojos, 
y abrírsenos radiante del cielo a los reflejos 
lo que es hoy esperanza.

En un discurso que iba a dar Miguel de Unamuno, se levanto Millán y habló: «¡Cataluña y el País Vasco, el País Vasco y Cataluña, son dos cánceres en el cuerpo de la nación! El fascismo, remedio de España, viene a exterminarlos, cortando en la carne viva y sana como un frío bisturí!» para saber más, aquí.


Carrera sobre tus curvas.

Entre brumas yo recuerdo
tus muslos tersos y jugosos
las curvas de tus glúteos duros
delicias para mis ojos...

No se si yo lo he soñado
o es recuerdo de ese hotel
donde en París apasionado
creí morir de placer.

Solo se que sobre tus curvas
me sentí ya motorista
que subía sobre tus dunas
o bajaba a llanas pistas.
Sentía que estaba ganando
la carrera por etapas
ahora subo y ahora bajo
sobre la piel de tu espalda.

Ya mediada esta carrera
tus curvas en mi vientre arden
ya no hay frenos que me valgan
ni curvas que me derrape.

Ganamos los dos en París
esas carreras de amor
y por el circuito feliz
morimos de amor los dos.

Feliz finde crayolita

Sobre la barra del bar...

Sobre la barra del bar
la copa se me hace amarga
me asalta la soledad
por no tenerte mi amada.

Camarero, dame otro trago
que estoy muriendo de amor
dámelo por favor entero
aunque ya no vea el sol.

Otro trago y otro más
las horas pasan despacio
a la puerta voy a mirar
y yo vacía la hallo...
De nuevo voy a mi asiento
la copa está vacía
me bebo del alma el llanto
creyendo que ya no venias.

Pido una botella entera
que quiero que acabe pronto
el dolor que a mi me altera
en mi pecho el sentimiento.

Un vuelco me da la vida
tu perfume se hizo presente
ya se alejan mis heridas
cuando en tus brazos me tienes.

Gracias por la imagen crayolita, me encanta.


Amor, Pablo Neruda.


Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte 
la leche de los senos como de un manantial, 
por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte 
en la risa de oro y la voz de cristal. 

Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos 
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal, 
porque tu ser pasara sin pena al lado mío 
y saliera en la estrofa, limpio de todo mal. 

Cómo sabría amarte, mujer, cómo sabría 
amarte, amarte como nadie supo jamás! 
Morir y todavía 
amarte más. 
Y todavía 
amarte más 
y más.

Hacia 1921, con diecisiete años de edad, comenzó a firmar definitivamente sus trabajos con el seudónimo de Pablo Neruda, esencialmente con el propósito de evitar el malestar del padre por tener un hijo poeta. Si bien Neruda nunca aclaró el origen de su nombre artístico, nunca desmintió, e incluso apoyó, la conjetura de que lo habría escogido en honor al escritor checo Jan Neruda.-Para saber más pulse aquí.

Que nuestras rosas no mueran.

Que nuestras rosas no mueran
cuando muera el mes de Mayo
y que sintamos esa primavera
cuando me amas y te amo.

Tu eres siempre en mi jardín
la rosa más escogida
tu eres siempre para mi
la dicha que hay en mi vida.

Cuantos besos quiero darte
de esos que tengo guardado
y por tus labios pasarte
la rosa que tu me has dado.

Cuando tus labios la roce
devuelvemela amor mío
que cuando llegue la noche
con ella me quito el frío.

Ya que sin tus besos tengo
que dormir en mi cama solo
llenala de besos amor
que para mi es un tesoro...

Ángel Reyes Burgos

Una reflexión para difundir...¿No os da vergüenza?...

Al ver estas imágenes, no podemos poner en duda el vinculo afectivo que hay entre el humano y el animal y este vinculo permanece de por vida entre  ambas especies, muy por el contrario de lo que nos pasa a los humanos, que cambiamos de amigos mas que de camisa...

El motivo de poner estas imagenes esta muy lejos de lo que realmente quiero denunciar, el maltrato que se le dá a los animales en general y que tanto prolifera por las redes sociales e Internet. Se hacen fotos algunos hijo de p...con un perro que han ahorcado o apaleado y yo no le voy a permitir que a mi costa tengan un orgasmo mental poniendo algo tan atroz como eso, prefiero estas imágenes y fusilarlos a la vez con mis palabras...

Para mi no hay mucha diferencia entre esos gamberros con escasas neuronas y menos poder adquisitivo que otros de la supuesta alta sociedad que se fotografían para engordar su ego con un león o un elefante que han matado, solo que me parece menos cruel porque sufren menos, pero el daño que producen es igual de irreparable...Pero todo esto forma parte de nuestro lado más oscuro.

Todos hemos visto en las peliculas de gladiadores, como se enfrentaban estos a las fieras y se mataban mutuamente en un espectaculo sangriento que enfebrecia a las masas y como siempre, detrás estaba el dinero y el poder que le generaba a algunos senadores y patricio del santo imperio romano... Su popularidad estaba medida por la cuenta de resultados que le daban esos esclavos gladiadores que daban la vida supuestamente por el César, pero no había ningún honor en eso, solo espectaculo y dinero.

Han pasado veinte siglos de eso, pero el hombre sigue tan salvaje como en aquella época, no se puede concebir ese descabellado comportamiento con los animales, máxime cuando comprobamos cada día que ellos no son así. Hay más gesto de humanidad en esas fotos de arriba de la que nunca vamos a ver en muchos humanos. No podemos permanecer impasibles ante tantas atrocidades...

Y no solo nos comportamos así con ellos, no respetamos el medio ambiente, árboles y plantas desaparecen cada día del planeta para siempre, parece que no somos conscientes que esta tierra no es nuestra, solo estamos habitando momentáneamente y las peores consecuencias serán para nuestros hijos que es en cuanto más deberíamos estar pensando...¿Y porque de todo esto?, en el caso de esos h.p. de los que hablaba, porque son unos depravados y el resto es simple y llanamente por motivos económicos.

¿Que belleza puede haber en una pelea de perros o de gallos?, yo no se la veo, es sangrienta y hasta el día en que eso no produzca beneficios, existirán, porque el hombre es el único ser sobre la tierra que se beneficia y disfruta con el dolor ajeno...Aprendamos un poco más con lo que transmiten esas fotos para empezar a respetar todas esa maravillas con las que está dotada nuestra tierra...

Ángel Reyes Burgos

El mal de amor, Pastora.

El mal de amor, Pastora,
voluntad lo ha de causar;
de lo que el querer se duele,
ni el querer lo dejará.

Tan pronto te descubrí,
del Amor supe la maña;
turbóme el corazón,
en viéndote en la montaña.
Y, queriendo, no hubo tiempo
de poderme retirar:
de lo que el querer se duele 
ni el querer lo dejará.

Bien sabe Dios que yo quise
poder aquello rehuir,
mas la voluntad primera
no lo quiso consentir.
Amar la hiciera traidora
pero no hará desamar:
de lo que el querer se duele,
ni el querer lo dejará.
Cuanto tengo ya te he dado,
pues voluntad ha vencido;
ya no está en mi libertad
no querer lo que he querido.

Si más pudiese, Pastora,
cómo te lo iba a negar:
de lo que el querer se duele
ni el querer lo dejará.

Aunque ingrata tú me fueras,
no podría desamarte,
que no quiere mi querer
sino poder contentarte.

Descontento yo estuviera
si no viniera a pensar:
de lo que el querer se duele,
ni el querer la dejará.

Poema anónimo de la segunda mitad 
del siglo XVI

Me gusta sorprenderte...

Me gusta sorprenderte
cuando aún estás dormida
darte besos dulcemente
en tu boca adormecida.

Despertarte en la mañana
con un café recién hecho
y las rosas de mi alma
plantarlas sobre tu pecho.

Que feliz amanecer
cuando los ojos tu abres
y ves en los míos crecer
en pasiones interminables.
De lado pones el desayuno
y a mi me cubres con besos
nos fundimos en solo uno
dejando los cuerpos presos.

El sol se pone en lo alto
nuestros cuerpos están ardientes
de nuevo te entra el deseo
de un desayuno caliente.

Como el nuestro se ha enfriado
vuelves a besarme en la boca
y de nuevo has empezado
sobre mi, a volverte loca...

El desayuno crayolita

Querido diario...

Querido diario, hoy me está pasando como en otras ocasiones que te tengo con las hojas abiertas y siguen estando en blanco el día de hoy. Tengo que escribirte muchas cosas, pero hay veces que ocupas tanto mis pensamientos que no me surgen las palabras, quizás porque te estoy visualizando en mi mente y no quiero desplazar esas imágenes que tanta paz traen a mi corazón...

Estoy como siempre, solo en este cuarto que se ha convertido en todo mi mundo donde vuelco cada día todas esas emociones contenida que de otra forma no verían la luz del día. Hoy quiero volcarlas en estas hojas, pero ella no deja de revolotear a mi alrededor y llenarme con sus sonrisas, sus apasionadas palabras y ese roce imperceptible que como si no lo hiciera a propósito, me da en el cuello con sus labios. A veces pienso que solo me estoy volviendo loco, pero se me hace tan real.

Han pasado ya dos horas y sigo frente a las hojas en blanco, ¿Acaso es que no tengo nada que contarte?...puede que si sacara de mi mente su precioso cuerpo, la delicada piel en la que habita, su cara permanente de niña traviesa que me invita a soñar con mil travesuras, la ternura con que ella me trata, ese estado permanente de gracia en la que me siento cuando estoy con ella y esa felicidad en la que ha sumergido mi alma de forma permanente...quizás si me sacara todo eso de la mente ahora, podría contarte algo, pero ya ves, pasa el tiempo y no se que decirte...

Seguramente saldré a dar una vuelta y recrearme con la naturaleza y el sonido de los pájaros, llenaré mi mente de la belleza de los arboles y el secreto olores de las flores para que al volver a sentarme a escribir, ella haya dejado de ocupar toda mi mente y se me ocurra algo que dejarte hoy.

Si ni lo consigo no me eches de menos, sabes que cada día sueño con ella y mañana trataré de recordar esos sueños para plasmarlos aquí en este rincón tan reservado, eso siempre que mañana ella quiera dejar un lugar en mi mente para las palabras que hoy no me salen...

Pues mañana crayolita, haber si tengo algo que escribir.

Ángel Reyes Burgos

Dos poemas de Clotilde Roman.

De tus ojos

De tus hermosos ojos:
La alegría del sol
y la fuerza del su fuego.
La humedad del alba
y el resplandor del cielo.

De tus celestiales ojos:
La noche y su misterio,
para abrazar el valle
de mi cuerpo, en cautiverio.
Para esculpir todo el valle
del céfiro que acaricia
la grandeza de un imperio.

De tus negros ojos:
El abismo de un infierno
y la libertad del alma
ardiendo en el propio fuego.
Del encendido coral
que arde en mi propio cuerpo
y es bramido que se extiende
con resonancia de mi eco.

De tus poderosos ojos:
El sueño de mi silencio
con frialdad del invierno,
que dulcemente aguardan
la primavera en mi cuerpo.

De tus amorosos ojos:
La guitarra de mi pecho
que extiende en armonía
las notas de mi amor ciego,
y son suspiros que brotan
de mi corazón hecho verso.
Oda a mi musa

Desde que tu amor fecunda
mi noche, es noche cristalina,
y lo que antes era penumbra
ahora es,fulgor de luz divina.

Desde que me besas tiemblo,
y es mi boca quien aspira
de tu boca todo aliento
donde pulmón te respira.

Si antes estaba apagada,
ahora estoy encendida
y es tu cuerpo llamarada
en mi carne derretida.

Si mi vida estaba desierta
y de ella estaba ahíta
ahora la tengo cubierta
desde que tu amor la habita.

Si mis ojos estaban nublados
al cielo que ahora me miran,
son en los tuyos tan amados
girasoles que a tu sol se giran.

Eran mis manos vacías
de verso y de pensamiento
ahora están llenos mis días
de poemas con sentimiento.


Amor de tarde.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.


Benedetti participó en la película llamada El lado oscuro del corazón una producción argentino-canadiense, estrenada el 21 de mayo de 1992, donde se puede ver a Mario Benedetti recitando sus poemas en alemán. Benedetti...Para saber más pulse aquí.

Es tanta la sed que anida

En mi alma aprisionada
tengo caricias sedientas
que no desaparecerán
hasta que tu cuerpo tenga.

Ya cuando por fín yo pueda
besar tu boca serrana
tu me podrá a mi quitar
las ansias por las mañanas.
Es tanta la sed que anida
que se me secan los sueños
si en la noche amada mía
en mi pecho no te tengo.

Solo tengo pesadillas
solo temblores en mi pecho
de estar sin ti en Sevilla
abrazándote a mi cuerpo.

Estamos tejiendo amor.

Estamos tejiendo amor
con versos y con palabras
que escritas en el corazón
nos iluminan el alma.

Así vamos haciendo camino
de la mano y mil te quiero
llevándonos al destino
cada día con mas anhelos.
Estamos creando ese libro
para guardar nuestra historia
que esta fundida en los sueños 
guardándose en la memoria.

Siempre de la mano vamos
para no morir jamás
pues dejaremos el legado
por toda la eternidad.

Creando nuestro libro

Poemas madre madre y velloncito de mí carne...

Madre, madre, tú me besas, 
pero yo te beso más, 
y el enjambre de mis besos 
no te deja ni mirar... 

Si la abeja se entra al lirio, 
no se siente su aletear. 
Cuando escondes a tu hijito 
ni se le oye respirar... 

Yo te miro, yo te miro 
sin cansarme de mirar, 
y qué lindo niño veo 
a tus ojos asomar... 

El estanque copia todo 
lo que tú mirando estás; 
pero tú en las niñas tienes 
a tu hijo y nada más. 

Los ojitos que me diste 
me los tengo de gastar 
en seguirte por los valles, 
por el cielo y por el mar...
Velloncito de mi carne, 
que en mis entrañas tejí, 
velloncito friolento, 
¡duérmete apegado a mí! 

La perdiz duerme en el trébol 
escuchándole latir: 
no te turben mis alientos, 
¡duérmete apegado a mí! 

Hierbecita temblorosa 
asombrada de vivir, 
no te sueltes de mi pecho: 
¡duérmete apegado a mí! 

Yo que todo lo he perdido 
ahora tiemblo hasta al dormir. 
No resbales de mi brazo: 
¡duérmete apegado a mí!

La noticia de que había ganado el Nobel la recibió en 1945 en Petrópolis, la ciudad brasileña donde desempeñaba la labor de cónsul desde 1941. Gabriela Mistral, para saber más, pulse aquí.

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