No está de moda

No está de moda mirarse de frente,
extender las manos, ser cabal y decente.
No está de moda escuchar el silencio,
vestir de amapolas y rojos los versos.
No está de moda ser libre por dentro,
romper las cadenas, los dogmas, los cuentos.
No… no está de moda amar sin complejos
entre guerras de almohadas, solo cuerpo a cuerpo.
No está de moda empapar de besos
la tierna mirada que llueve en el cielo,
buscar la caricia, sonreírle al tiempo,
quedarse, sin prisa, murmurando al viento…
No, no está de moda ser un loco cuerdo.
Mandar al carajo el poder del dinero,
desnudar el alma, ser mendigo y dueño
de todos tus actos e ir pariendo sueños…
No. No está de moda la gente inconclusa
que inventa maneras de andar por la luna.
No está de moda lidiar con la vida,
saltar al vacío y desterrar los miedos.
Llorar de ternura ante una sonrisa…
amar sin medida…amar hacia dentro…
amar cada instante ¡ser fuego y ceniza!
¡ y al carajo el resto!



Quiero una vida sencilla...

Me castigue el cielo si por inhumano
critico los actos de tu villanía
te creía amigo y casi como hermano
y todo lo que tengo es mi fantasía.

Esos sueños que en mi implantaron,
aún siendo niño... semillas de honradez,
no morirán conmigo por mucho que te pese,
con las míseras mentiras y tu defachatez.

Me hacen mas fuerte las miserias humanas,
no por mi condición de ser casto varón,
por comprender que llevo impreso en la sangre,
grandes valores que motivan mi razón.

No quiero que tanta injusticia,
doblegue mi alma tranquila y serena
no quiero vivir de mentiras e ilusiones
ni perecer cargado de malditas cadenas.

Quiero una vida sencilla cargada de esperanza,
donde no haya mentiras, rencor y desilusión,
una vida simple, una simple vida,
donde rija el humanismo y nuestro corazón.



Me encanta Dios, Jaime Sabine

Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos.

Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida —no tú ni yo— la vida, sea para siempre.

Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang... Pero ¿que importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes.

A mi me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho —frente al ataque de los antibióticos— ¡bacterias mutantes!

Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.

Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento.

Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia —y se agita y crece— cuando Dios se aleja.

Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy.

A mi me gusta, a mi me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.



Eres rió por mis venas.

Eres río por mis venas,
que recorre por mi cuerpo
mis sentires, mis remansos,
mis riberas, mis adentros.

Yo soy mar que a ti espera,
con los brazos bien abiertos
y te recibo entre olas
con la espuma del deseo,
aguas claras, aguas limpias
todo un mar que está en mi pecho.

Ven a mí, torrente mío,
ven a mí cual río abierto.

Este mar nunca es un mar
si no recibe tus besos;
sin las aguas que me das
yo me muero y me reseco.

Y convertidos en ría,
pues yo te saldré al encuentro,
en colchón de arena y sal,
yo te aguardaré en tu lecho,
adornado con mi amor
y por sábanas… el cielo.

Anda conmigo el camino,
que nos queda poco trecho.

Te he conocido muy tarde,
pero más tarde es un “luego”.
Recorramos esos mares,
donde despierten los sueños,
al abrigo de mis brazos,
juntos los dos viviremos,
bajo la luna y el sol
como faros de lo eterno.



(Reservados todos los derechos de autor)



Mujer de agua

Mujer de agua que escapas de mis manos
goteando en lágrimas de hielo,
nunca fui tuyo ni nunca fuiste mía
aunque surcaras mi cuerpo con tus besos.

Mujer de agua, profunda, verde oscuro
sima mortal de negro remolino
que me envuelve y me absorbe hasta engullirme
sin que pueda vencer tu torbellino.

Mujer vital que inundas mi desierto
y alborotas mi alma con tu espuma
y te vas y te escapas y me dejas
a merced de los vientos y las dunas.

Llueves del cielo, o emerges del averno
a veces hielo, o fuego, o magma ardiente
en ti no vivo y sin ti no sobrevivo,
mujer lunar, me arrastras y me envuelves
de la cumbre glacial al mar profundo
sin que pueda escapar de tu corriente.


juanmaromo

Mujer de tierra


Estoy amando a una mujer de tierra
tierra frutal que labro con mi arado,
tierra matriz que acoge mi semilla
y que florece sembrada por mis manos.

Estoy a amando a una mujer de barro
barro vital que esculpo con mi boca
senos de miel , caderas de alabastro
vientre de mármol que pulo con mis labios

Estoy amando a una mujer de arcilla
que moldeo amoroso con mis brazos
como Dios creó a Adán , recreo a Eva
cada noche temblándome en las manos.

Y me ofrece la cálida manzana
madurada en sus muslos torneados
que devoro a sabiendas que su pulpa
es la pócima ardiente del pecado.
 Que una vez se deshaga entre mis labios
no podré ya dejar se ser su esclavo.

juanmaromo


La edad media de mi alma...



Hay temporadas y días difíciles
momentos retrógrados...tristes...de alarma
la injusticia te provoca sentimientos viles
eso es,...la Edad Media de mi alma.

Cuando construyo mis castillos en el aire
y me sumerjo en los mares de ignominia
voy por la vida transitando sin donaire
resucitando un desafuero de bohemia.

Así de obscura y de lóbrega mi alma
cual pasadizo de castillo medieval
cuando mi hacer ¡No me gusta! ¡No me colma!
por que es gris...improductivo o muy banal.

Se quedan lejos los luminosos días
de armonía y crecimiento espiritual
cuando mi musa me inspiraba a hacer poesía
y mi sentir...lo relegaba a lo virtual.

¡Sí! Soy un siervo habitual de la nostalgia
que se solaza en el ayer y en el recuerdo
que ya no tiene amor...ni ideas...ni magia.
¡Soy un villano desterrado de su feudo!

Sin libertad y sin maestro inspirador
un aprendiz en el taller de la desidia
que vaga en burgos de maché desolador
en donde priva la muerte, la guerra y la perfidia.

Los nuevos condes, duques y barones
voraces pajes de este actual reino global
terminan por aplastar los corazones
oprimiendo al pueblo transformado en medieval.

Vasallos son del nuevo rey que es el imperio
poderosos consorcios trasnacionales
cómplices del oprobio y vituperio
que hacen de la igualdad: ¡Mitos Feudales!

Sin embargo siempre está el Renacimiento
con su caudal de ideas y su humanismo
sueños de cambio que impulsados por el viento
transforman mi sentir en Idealismo.

Cuento con ustedes Poetas del alma
denle brillo al momento y a la suerte
¡Que seré un ser humano transformado!
si a mi edad Media¡ Se la lleva la Muerte!

Poeta loco, Aprendiz 

Tu mirada, abanico de colores

Que preciosa mi amor es tu mirada
como un hermoso abanico de colores
y sueño que admirando en tus pupilas
ese brillo tan intenso y sus olores.

Irá la brisa inundándome de vida
este jardín de amor y sensaciones
que va uniendo la belleza de tus ojos
con la suave hermosura de las flores.

Del bello resplandor de tus retinas
surgen como cargadas de ilusiones
y saliendo de ese admirado paraíso
navegan hacia el cielo sin temores.

Y vienen a encontrarse con los míos
y esa mirada llena de emociones
refleja la verdad del sentimiento
que del corazón te fluye a borbotones.

Es tan preciosa amor hoy tu mirada,
como un hermoso abanico de colores


a. jurado  

A una lágrima, Jose Angel Buesa

Gota del mar donde en naufragio lento
se hunde el navío negro de una pena;
gota que, rebosando, nubla y llena
los ojos olvidados del contento.

Grito hecho perla por el desaliento
de saber que si llega a un alma ajena,
ésta, sin escucharlo, le condena
por vergonzoso heraldo del tormento.

Piedad para esa gota, que es cual llama
de la que el corazón se desahoga
cual desahoga espinas una rama.

Piedad para la lágrima que azoga
el dolor, pues si así no se derrama,
el alma, en esa lágrima se ahoga...

Reglamento interno para soñadores, Fernando Montalbano

No dormir con los párpados caídos,
traicionar reglamentos anteriores,
serle fiel al café de lo prohibido,
vacunarse contra despertadores.

Despistar a la hoz de la rutina,
caminar con la zurda por el borde,
no volar si no hay tierra en la retina,
y almorzar, por lo menos, un acorde.

Despeinar la melena de los libros,
ordenar las ideas como flores,
desertar de los besos sin peligro,
defender las tristezas en colores,
no perder la razón, sí el equilibrio.

Y mañana, vendrán sueños mejores.

Corazón de hielo

Solo encuentro en mi cuerpo la escarcha
cubriendo de infinidad de capas,
una tras otra, de desamor, de mentiras,
de lejanía, implantadas
en mi pobre Corazón de hielo.



No es nada de tu cuerpo, Jaime Sabines



No es nada de tu cuerpo
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.

No es tu boca, tu boca
que es igual que tu sexo,
ni la reunión exacta de tus pechos,
ni tu espalda dulcísima y suave,
ni tu ombligo en que bebo.

Ni son tus muslos duros como el día,
ni tus rodillas de marfil al fuego,
ni tus pies diminutos y sangrantes,
ni tu olor, ni tu pelo.

No es tu mirada ¿qué es una mirada?
triste luz descarriada, paz sin dueño,
ni el álbum de tu oído, ni tus voces,
ni las ojeras que te deja el sueño.

Ni es tu lengua de víbora tampoco,
flecha de avispas en el aire ciego,
ni la humedad caliente de tu asfixia
que sostiene tu beso.

No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un grano, ni un momento.

Es sólo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.



Elegía, Violeta


En esta noche triste mi alma se acongoja
tu ausencia me lastima y desnuda el corazón.
Mi mundo se detiene, no entiende la razón
de este vacío profundo que abruma y me despoja,
me interna en tenebrosos relámpagos y vientos
en un fragor sombrío que sacude y me estremece
Y en ignotos sonidos transmudan y amanecen
negros ramalazos de impensados sentimientos...

No estás en mi desierto mojado con mi llanto
mi boca está seca, plena de amargura
mis pies se distorsionan en arenas oscuras
que al fondo me deslizan con mudo desencanto,
a un mar huracanado que ahonda, me quebranta
me sumerge en el abismo de infinitos pesares,
me arrasan, me derivan a inhóspitos lugares,
que anegados de tristeza cierran mi garganta.

En este hueco helado no encuentro la salida
no hay resquicios de luz, me siento acorralada,
mis días sin vos se asemejan a la nada
te buscan mis manos, asoladas, dolidas,
hallando en el dolor una llaga descarnada
de ausencia, de vacío, de la fatalidad…
Tanto te extraño….! Será la eternidad
que lleve hasta tu cielo a mi alma desolada…?

A un rosal, poema grabado por mi madre antes de morir

¿De qué sirve presumir,
rosal, de buen parecer,
si aun no acabas de nacer
cuando empiezas a morir?

Hace llorar y reír
vivo y muerto tu arrebol,
en un dia o en un sol,
desde el Oriente al ocaso,
va tu hermosura en un paso,
y en menos tu perfección.

Rosal, menos presunción,
donde están las clavellinas,
pues serán mañana espinas,
las que agora rosas son.

No es muy grande la ventaja
que tu calidad mejora,
si es tus mantillas la aurora,
es la noche tu mortaja.

No hay florecilla tan baja
que no te alcance de días,
y de tus caballerías,
por descendiente de la alba,
se está rïendo la malva,
cabellera de un terrón.

Rosal, menos presunción
donde están las clavellinas,
pues serán mañana espinas,
las que agora rosas son.

Poema de Francisco de Quevedo

Para mi tiene un gran valor sentimental, por que apenas podía hablar,
estaba en su definitiva etapa días antes de morir de cáncer.



A tu almohada...



Dile a tu almohada que anoche mi cercanía
nunca… en ningún momento te perturbó,
que por tu mente nunca pasó la fantasía,
de sentir que alguien te besaba y que era yo.

Cuéntale a tu almohada a ver si te lo cree,
que tan cerca de mí no estabas inquieta,
júrale que no eres tú la que siempre se lee
con ansias cada letra que suelta este poeta.

Sabes que tu almohada escucha muy callada,
aunque lo que le cuentes sean mentiras…
porque no le dices que te sientes enamorada,
ni que flotas en el aire cuando me miras.

Confiésale a ella que siempre tiemblas mucho
que temblaste con los besos que sólo te ofrecí,
dile que no son por mí los suspiros que escucho
ni fui la causa de las sonrisas que obtuve de ti.

Convéncela de que es poco lo que me enseñas,
que no te interesa para nada seguir mis pasos,
y que al dormirte nunca, pero nunca sueñas,
que estás delirante de amor en mis brazos.

Tal vez tu almohada te crea algo, podría ser,
aunque debo suponer que seguro te conoce,
y si es así, con seguridad tiene que saber,
lo que puede hacer en ti, sentir sólo mi roce.

Pero si lloras, así sea una lágrima solamente,
porque ya no puedes callarle más tu verdad,
suelta lo que hay en tu alma, en tu mente,
y háblale de tu deseo, de toda tu ansiedad.

A ella, así sea entre lágrimas le puedes decir
que te enamoraste aunque no era tu deseo…
ella seguro en cada lágrima podrá percibir,
lo mismo que yo en cada temblor tuyo veo.

Y al día siguiente, no me cuentes que le dijiste,
pero sabes que yo igual todo lo he de saber…
el deseo incontrolable que en mis brazos sentiste,
y el secreto pecado de sentirte mi mujer.

Maldito racismo...

 Odio a los negros, judíos, gitanos...y un largo etcétera...
Odio al negro, por que cuando veo ese color con reflejos de bronce, 
que parece fundido en la fragua de vulcano y observo mi piel lechosa que  se me antoja pálida y enfermiza,
veo la diferencia y me niego a aceptarla.
Los odio también por sus atléticos cuerpos y la generosidad con que dios los dotó,
 haciéndome sentir inferior.

Odio a los judíos, por su gran fuerza interior y su tenacidad,
que es la base de todos sus éxitos comerciales, en cualquier sociedad en las que se integraron 
y por eso estuvieron siempre perseguidos.

Odio a los gitanos, por que su filosofía de vida,  no les hace esclavo, mientras mi vida se desmorona,
cuando mi mercedes del año pasado, se me antoja anticuado y aún no puedo comprarme otro.

Odio a los inmigrantes, por que tienen el valor de arriesgar sus vida en busca de sus sueños.

Odio a los chinos, por su gran dedicación al trabajo y la familia,
que es la base del triunfo en sus negocios...y...

Los odio a todos, por que son diferentes a mi y al reflejarme en ellos, 
veo mis carencias y me gustaría ser igual.

Por un mundo mas justo y equitativo, acepta las diferencias y no odies, convive con ella y mejorala.

Como dije en el asesinato....vasta ya... respetemos las diferencias...

Ángel Reyes Burgos
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger... Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...