Ven aquí corazón que te bese

Ven aquí corazón que te bese
que mis brazos rodeen tu talle
y tu cuerpo se encienda en mil rayos
como tormenta de invierno en el valle.

Ya cantó la lechuza en el campo,
y se esta marchitando la tarde
mis suspiros se elevan en silencio
como llanto que flota en el aire.

Y se acerca la noche en silencio
y tu sombra parece acercarse
mi corazón como loco golpea
esperando poder acariciarte.

Unos pasos se acercan silentes
son cansados tristes y vacilantes
en la mano portando una carta
tu renuncia de amor al instante.

En la ermita doblaron campanas
que resuenan muy triste en el valle
lloran por que murió  un corazón 
que jamas  volverá a abrazarte...

La mañana se abre paso gloriosa
cuando la espada fulgente del sol
seca de mis ojos la tristeza y llanto
y brinda esperanza por un nuevo amor.



Tu sombra...

Sin vacilar, tu sombra fugitiva
desliza imperceptible su figura
bajo mi puerta, cada noche oscura,
abrazándose a mí, tensa y lasciva.

Indiferentemente insensitiva
al sueño de mi esposa, me procura
el raudal de placeres de locura
de esta pasión fatal que me cautiva.

¡Qué deliciosa, ardiente mensajera,
vibrante cual redoble de campana,
yaciendo junto a mí la noche entera!

¡Qué plenitud de sentimientos mana
de esta sombra gentil, al irse afuera
con el primer albor de la mañana!

Francisco Alvarez Hidalgo

Vuelo al cielo purpura...

Desplegando las alas alza su mirada,
Impaciente en la noche silente,
Vagando entre las ráfagas de la luna,
Que se vestía de purpura en la soledad de los días.

Tras anidar en el árbol del color que la vestía,
Era alcanzar el cielo volando,
Entre quimeras de nubes eternas,
Y con sus manos cubierta del rosa muerto,
Y el negro vivo toco el cielo purpurado.

Con sus alas casi rotas voló al infinito,
Apagando al tiempo su sonido,
Tic tac, tic tac ya era eco del ayer,
Sepultados en un atardecer,
Bañados en la sombra del cielo a purpura.

Ya las hojas acamparon en la tierra,
Del amarillo de ellas purpura quedo,
Ya la luna era vestida del mismo color,
Y las estrellas amarillentas se fugaron
Con un mal sabor.
  
Suspiros inéditos tras mirar su adiós,
Más sublime fue mirar sus ojos de sol,
Incendiados por un error,
Ya los matices acababan de pincelar,
Las paredes, el tiempo, la luna,
El viejo árbol se tornaron purpura
Ya difuntos sobre los sueños que se van.

Despertares blanquecinos,
Arrumados al recuerdo entre los matices,
Que quedan sin efectos, son inertes,
Son impacientes, nostálgicos y ajenos.


Y despliega sus alas al cielo purpura,
Entre las nubes lluviosas cristalinas,
Como esa mirada que vira en su rostro,
Y la imagen borrosa de inmenso adiós,
Que destiñe como hojas del mismo árbol,
Cayendo en silencio y volando lejos.
  
Porque hoy es dolor de un sentimiento,
Mañana será el olvido de lo que ayer
Fue amor, bañados del purpura
Luto de un solo corazón.

Lucero del alba

Niña o mujer quiero ser tu lucero,
Una estampa en el cielo, una bella estrella,
Darte bienvenida que una querella,
En un nuevo amanecer tan certero.

Ser la niña de tus ojos de acero,
Y florecer en la estampa aquella,
Llenar de esperanzas  tu estrella,
En un glorioso amanecer austero.

Alcanzar tus bellos sueños eternos,
En la alborada que presta se asoma,
ser la dueña de tus encantos tiernos.

Bello esplendor de tu mirada en coma,
Fulgores de estrellas en tus inviernos,
Flores en tu balcón, de suave aroma.


Palabras


Tus versos son palabras misteriosas
que recorren senderos de ilusiones
y persiguen tus propias obsesiones
durante oscuras noches tormentosas.

Despliegas las palabras como rosas,
pétalos perfumados y aguijones,
palabras de cerezas y limones,
de sueños y fortuna veleidosa.

Ecos del alma son aquellos versos
que resuenan furtivos entre sombras
y atrapan las palabras de la vida.

Es poesía floral del universo
como el intenso canto de una alondra
que anuncia amanecer y despedida.


Alex Villanueva

Tu en mis sentidos, Elhi Delsue

Para que tú me toques, me deslizo
enervando tu piel y sus delicias
y germino en tus manos y bautizo
como hiedra tu cuerpo con caricias.

Para que tú me oigas, se adelgaza
mi voz de caracola en tus oídos
y un arpegio del alma se acompasa
en acordes de límpidos sonidos.

Para que tú me mires, me agiganto,
emerjo de las sombras y colores,
me postro en tus pupilas de amor tanto
y soy de tus caminos luz y flores.

Para que tú me huelas, soy fragancia,
soy mastranto y canela, soy rosal,
soy sándalo que aroma en la distancia,
soy la humedad marina de la sal.

Para que tú me libes, pongo mieles
retozando en mi boca que te sueña
y siembro de dulzura mis vergeles;
de mis cinco sentidos eres dueña.


Estoy triste, y mis ojos no lloran

Estoy triste, y mis ojos no lloran
y no quiero los besos de nadie;
mi mirada serena se pierde
en el fondo callado del parque.

¿Para qué he de soñar en amores
si está oscura y lluviosa la tarde
y no vienen suspiros ni aromas
en las rondas tranquilas del aire?

Han sonado las horas dormidas;
está solo el inmenso paisaje;
ya se han ido los lentos rebaños;
flota el humo en los pobres hogares.

Al cerrar mi ventana a la sombra,
una estrena brilló en los cristales;
estoy triste, mis ojos no lloran,
¡ya no quiero los besos de nadie!

Soñaré con mi infancia: es la hora
de los niños dormidos; mi madre
me mecía en su tibio regazo,
al amor de sus ojos radiantes;

y al vibrar la amorosa campana
de la ermita perdida en el valle,
se entreabrían mis ojos rendidos
al misterio sin luz de la tarde...

Es la esquila; ha sonado. La esquila
ha sonado en la paz de los aires;
sus cadencias dan llanto a estos ojos
que no quieren los besos de nadie.

¡Que mis lágrimas corran! Ya hay flores,
ya hay fragancias y cantos; si alguien
ha soñado en mis besos, que venga
de su plácido ensueño a besarme.

Y mis lágrimas corren... No vienen...
¿Quién irá por el triste paisaje?
Sólo suena en el largo silencio
la campana que tocan los ángeles.

Juan Ramón Jiménez.

Acrostico para Andrés Mª, El poeta del amor


 Poeta del amor sublime en tu ternura,
          Ostentosos tus poemas ,tu pluma es vocación,
     Ennoblece las letras con cantos de sirena,
     Todo ese amor tuyo va directo al corazón.
  Aprendiendo mi pluma directa tras de ti,
     De tu amor y confianza me quiero empapar,
   Elevarme en tu río de amor y sentimientos
       Lanzarme a la corriente y en el poder pescar.
        Ausentarme del mundo perdido entre sus aguas,
    Madurar mis poemas aprendiendo mas de ti,
Observar las orillas del rió de tu tierra,.....
  Renacer en tu río cuando tenga que morir...


Para ti amigo Andrés.


Despabílate amor, Mario Benedetti

Bonjour, buon giorno, guten morgen,
despabílate amor y toma nota,
sólo en el tercer mundo
mueren cuarenta mil niños por día,
en el plácido cielo despejado
flotan los bombarderos y los buitres,
cuatro millones tienen sida
la codicia depila la amazonia.

Buenos días, good morning, despabílate,
en los ordenadores de la abuela ONU
no caben más cadáveres de Ruanda
los fundamentalistas degüellan a extranjeros,
predica el papa contra los condones,
Havelange estrangula a Maradona
bonjour monsieur le maire
forza Italia, buon giorno
guten morgen, ernst junger
opus dei, buenos días
good morning Hiroshima,
despabílate amor
que el horror amanece.

Llanto y silencio...

En silencio saliste sin guerra ni llanto,
murió lentamente entre nosotros el amor,
ni siquiera un adiós pronunciaron los labios,
ese fue nuestro regalo para evitar el dolor.

Premonición de sueños rotos que se cumplieron,
un poema que escribí como una sentencia,
no soy mago, adivino ni soy un profeta,
fue un poema nacido de mi propia experiencia.

Sin pausas  a la deriva naufragó el sentimiento,
la mejor forma de terminar una relación,
no hay entre los dos culpable o sufrimiento,
no hemos dejado así dañado el corazón.

Intactos permanecen recuerdos en la memoria,
los guardo con celos para nunca olvidar,
que fue un amor sin pretensiones y sincero,
y aunque ya terminado nos hizo soñar.

No hay lamentos ni quejas en la despedida,
se murió poco a poco y sin remordimientos,
en mi alma no ha dejado cicatriz o herida,
viviré muy feliz con mis pensamientos...

Este poema hace referencia a este otro...


Sueños rotos, premonición.leer




Planimetría....

Quiero recorrer tus estrechas planicies
Lentamente delinear tus fronteras
Dejando que nuestra pasión me incite
A ser mujer libre y aventurera

Quiero explorar con calma infinita
El relieve de tus acantilados
Y de tus alturas ser yo Afrodita
Naufraga de tus mares aceitunados

Quiero humedecerme en tus caudales
De tu aroma y aliento cobijarme
Reposar en tu lecho anhelante
Y del placer de mi copa embriagarte

Quiero dibujarme en tu continente
En tu enclave secreto refugiarme
Ser epicentro de tremores urgentes
donde nacen tus deseos abismales

Quiero ser de ti la desembocadura
Donde tus febriles noches se acunan
Ser el paraíso donde  te recreas,
La amante y mujer que mas deseas.


©2011 Madrigal
Poema Registrado.
Todos los derechos reservados.


Amor de juventud, un amor de verdad...


Amor que el tiempo no disuelve,
se alimenta de nostalgia del pasado,
y se alimenta de los sueños que vivimos,
que sentimos con pasión de enamorado.

Te amé con la dulzura de tus años,
mi princesa llena de pasión,
con el tierno roce de tus labios niña,
me hacías estremecer el corazón.

Te fallé mi pequeña por vivir aventuras,
de tu lado me fui rompiendo el amor,
cien desengaños y quinientas diabluras,
me dejó la vida sumida en dolor.

Quince  años sin volver a verte.
te vi en el teatro y me senté detrás,
secando mis lágrimas contemple a tus hijas,
en una función y en mi soledad.

Salí en silencio, me ahogaba la pena,
sentía tu dicha y felicidad,
sonreí por ti y seguia llorando,
sentí todo el peso de mi vanidad...

Es un poema que se ciñe a la verdad en mis sentimientos vividos.
Ella es mi primer amor.

Ángel Reyes



Amiga, no te mueras...Pablo Neruda

Amiga, no te mueras.
Óyeme estas palabras que me salen ardiendo,
y que nadie diría si yo no las dijera.

Amiga, no te mueras.

Yo soy el que te espera en la estrellada noche.
El que bajo el sangriento sol poniente te espera.

Miro caer los frutos en la tierra sombría.
Miro bailar las gotas del rocío en las hierbas.

En la noche al espeso perfume de las rosas,
cuando danza la ronda de las sombras inmensas.

Bajo el cielo del Sur, el que te espera cuando
el aire de la tarde como una boca besa.

Amiga, no te mueras.

Yo soy el que cortó las guirnaldas rebeldes
para el lecho selvático fragante a sol y a selva.
El que trajo en los brazos jacintos amarillos.
Y rosas desgarradas. Y amapolas sangrientas.

El que cruzó los brazos por esperarte, ahora.
El que quebró sus arcos. El que dobló sus flechas.

Yo soy el que en los labios guarda sabor de uvas.
Racimos refregados. Mordeduras bermejas.

El que te llama desde las llanuras brotadas.
Yo soy el que en la hora del amor te desea.

El aire de la tarde cimbra las ramas altas.
Ebrio, mi corazón. bajo Dios, tambalea.

El río desatado rompe a llorar y a veces
se adelgaza su voz y se hace pura y trémula.

Retumba, atardecida, la queja azul del agua.
Amiga, no te mueras!

Yo soy el que te espera en la estrellada noche,
sobre las playas áureas, sobre las rubias eras.

El que cortó jacintos para tu lecho, y rosas.
Tendido entre las hierbas yo soy el que te espera!

Amor tardío...José Ángel Buesa

Tardíamente, en el jardín sombrío,
tardíamente entró una mariposa,
transfigurando en alba milagrosa
el deprimente anochecer de estío.

Y, sedienta de miel y de rocío,
tardíamente en el rosal se posa,
pues ya se deshojó la última rosa
con la primera ráfaga de frío.

Y yo, que voy andando hacia el poniente,
siento llegar maravillosamente,
como esa mariposa, una ilusión;

pero en mi otoño de melancolía,
mariposa de amor, al fin del día,
qué tarde llegas a mi corazón...


Amaneces. hojas de otoño...poemas del alma.

Amanecen tus ojos de imprescindibles albas,
despertando en mis ojos, todas las miradas.
Entre mis bocas rojas, amanece la escarcha,
cual dulce amapola en el rubor de la ventana.

Amanecen tus manos de incandescentes lavas,
desnudando mi carne sobre la piel de la mañana.
Y amanezco yo toda, entera y desatada
entre tus labios rotos, de humedad colmada.

Has poblado los ríos de mis venas sonrojadas,
has removido el viento al abrazo de mis ramas
Y en los bosques mullidos de cortezas calladas,
has escrito melodías bajo mis lunas blancas.

Has nombrado mi boca con tu boca plateada
has rociado fronteras con tus cristalinas aguas. 
Y en las curvas de mi cuerpo has forjado tu morada,
donde amanece siempre, donde siempre quiero amanecer
sintiendo como me abrazas.



Beberé de tus labios...

Beberé de tus labios, sediento,
como en copa de vino maduro,
de sabor afrutado y profundo,
bien curado en barrica de sueños.

Y mis labios harán que los tuyos
se entreabran, perdido el aliento,
buscarán respirar un momento
para luego soldarse muy juntos.

Frenesí de arcoíris en gotas
brillará con la luz del deseo,
vibrará despertando los dedos
en caricias que nunca se agotan.

Y mi lengua y la tuya, calladas,
romperán y hablarán su lenguaje,
adornando con bellos paisajes,
de pinturas rupestres las bocas.

Un clamor que nos llene de gritos
brotará con palabras muy claras
la canción que componen las almas,
al compás de unos fuerte suspiros.

Bésame y bébete mis deseos,
como yo apago sed en los tuyos.
Tómame y mírame… yo disfruto
al saber que en tus labios yo sueño.

Todos los derechos reservados.


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