Inventario galante...Antonio Machado


Tus ojos me recuerdan
las noches de verano
negras noches sin luna,
orilla al mar salado,
y el chispear de estrellas
del cielo negro y bajo.
Tus ojos me recuerdan
las noches de verano.
Y tu morena carne,
los trigos requemados,
y el suspirar de fuego
de los maduros campos.

Tu hermana es clara y débil
como los juncos lánguidos,
como los sauces tristes,
como los linos glaucos.
Tu hermana es un lucero
en el azul lejano...
Y es alba y aura fría
sobre los pobres álamos
que en las orillas tiemblan
del río humilde y manso.
Tu hermana es un lucero
en el azul lejano.

De tu morena gracia,
de tu soñar gitano,
de tu mirar de sombra
quiero llenar mi vaso.
Me embriagaré una noche
de cielo negro y bajo,
para cantar contigo,
orilla al mar salado,
una canción que deje
cenizas en los labios...
De tu mirar de sombra
quiero llenar mi vaso.

Para tu linda hermana
arrancaré los ramos
de florecillas nuevas
a los almendros blancos,
en un tranquilo y triste
alborear de marzo.
Los regaré con agua
de los arroyos claros,
los ataré con verdes
junquillos del remanso...
Para tu linda hermana
yo haré un ramito blanco.



PARA MI HIJO ,MI NIÑO DEL ALMA

Mi niño tiene vestida
de inocencia toda su alma
Es una lluvia de besos
que moja dulce mi cara.

Mi niño es el fuerte viento
que fuerte, fuerte me abraza,
el sol que siembra en mi cuerpo
caricias de fina plata.

Mi niño obsequia a la luna
sonrisas y a la mañana
que siempre tiene en su boca
la sonrisa dibujada.

Mi niño es todo ternura
la nota de una balada,
la letra de un verso escrito,
con fuego dentro del alma.

Mi niño es el más bello ángel
que bajo al nacer el alba
para llenarme la vida
de sueños y de esperanzas.

Mi niño te quiero tanto
tanto mi corazón te ama,
que al cielo hurtaría la luna
para ponerla en tu almohada.

De su libro
"Camino de silencios y palabras" 


¿PORQUE TE AMO?

Tal vez sea por el encanto de tus ojos
cuando me ven...
Con esa mirada que me desviste sin razón,
Y deja al descubierto mi alma y mi corazon...

Tal vez sea por la sencilla razón,
de que mi mente no puede desalquilarte,
y estas metido sin renta y habitación fija,
con cama dentro sin retiro Alguno,
ya has plantado tus ideas en mí,
como un frondoso árbol que crece aquí....

Tal vez sea por el destino insólito,
que abriendo mil caminos a todas direcciones,
siempre hay dos almas cruzándose entre sí,
y yo llevando mis cargas tropecé frente a ti,
para que me levantaras....

Tal vez sean tus palabras, que llena mi espacio en blanco,
Con miles de colores bordeando el horizonte,
donde en el ocaso voy trazando nuestra historia,
pintándote en el rostro este final feliz...

¿Y porque te amo? me pregunto yo...

Y me responde el viento que me trae tu recuerdo,
Ese viento que me acaricia con tus manos,
que impregna mi alma de tus encantos,
y me responde la lluvia que moja mi rostro,
como lavando mis penas como si lo hicieras tú,
Y me responde el mar que inunda con tu esencia,
Mi cuerpo ahoga mis sentidos solo para encontrarte a ti,
En un salvavidas para mi....

¿Y aun no sabes porque te amo?

Porque la tierra gira, y mi destino me trae a ti,
Porque la naturaleza de mi ser que te pertenece,
Desde mucho antes de nacer,
porque mi alma vagando mil vidas ya te conocía a ti,
porque amar es de dos, uno solo vive por si,
Dos viven pos dos y dos siempre son tres...
Como tu, como yo, como nuestro rayito de sol.


Profesión de Fe...Antonio Machado

Dios no es el mar, está en el mar,
riela como luna en el agua, o aparece
como una blanca vela,
en el mar se despierta o se adormece.

Creó la mar, y nace de la mar
cual la nube y la tormenta,
es el Criador y la criatura lo hace,
su aliento es alma, y por el alma alienta.

Yo he de hacerte, mi Dios,
cual tú me hiciste,
y para darte el alma que me diste
en mí te he de crear. Que el puro río
de caridad que fluye eternamente,
fluya en mi corazón.
Seca, Dios mío...
de una fe sin amor la turbia fuente...


Bajo el sol de abril...

Era primavera de un invierno errante
que dejó entre hielos mi cuerpo febril.
Y en la tumba fría de tu boca amable
enterré mis labios bajo el sol de abril.

Tus ojos dos cruces, mirando distantes,
clavándose dentro, muy dentro de mí.
Tus manos cortezas de elevados árboles
despertando en mi carne esta sed por ti…

Tu pelo enroscado en estrellas fugaces
y en tus labios mi vientre de blanco marfil.
Adoré tu cuerpo aquella noche frágil
¡te hice mi trinchera sobre tierra hostil!

Me olvidé de ayeres heridos de niebla,
de sombras oscuras, pintadas de gris.
Me olvidé del tiempo, líquidas tristezas
manando en mis ojos de coral añil.

Tu sembraste flores, valles y praderas
tizas de colores sobre el pizarrín.
Tú me alzaste puentes y mil escaleras
en aquel laberinto donde me perdí.

Quédate conmigo, quédate a mi lado
en este susurro que nace por ti,
en esta caricia que duerme en mis manos
y vuela en tu cuerpo bajo el sol de abril.

Quédate conmigo, quédate a mi lado,
juguemos a amarnos cada noche así…
como si la vida fuese este pedazo
y al doblar la esquina…
el resto del mundo no estuviese ahí.


Sin ti...

Sin ti mi vida seria
como un desierto perdido
como una lluvia sin agua
como un jardín ya marchito.

Como una vida sin vida
como un vagabundo sin cariño
como un deseo sin deseo
como un cuerpo muerto, herido.

Sin ti mi vida seria
como el silencio dormido
que se mete en el alma
y queda el dolor prendido
como una ave que vuela
sin encontrar ya su nido
un corazón que se ha roto
y ha dejado de ser niño.

Sin ti mi vida seria
un verso que no se ha escrito
porque tu corazon me ha amado
como nadie me ha querido.

Carmen Diez Torio


¡Oh Cristo!...Amado Nervo

Ya no hay un dolor humano que no sea mi dolor...
ya ningunos ojos lloran, ya ningún alma se angustia
sin que yo me angustie y llore;
ya mi corazón es lámpara fiel de todas las vigilias,

-oh Cristo-

En vano busco en los hondos escondrijos de mi ser
para encontrar algún odio, nadie puede herirme ya
sino de piedad y amor. Todos son yo, yo soy todos,

-oh Cristo-

Qué importan males o bienes.
Para mí todos son bienes.
El rosal no tiene espinas,
para mí sólo da rosas.
¿Rosas de Pasión? , Qué importa.
 Rosas de celeste esencia,
purpúreas como la sangre que vertiste por nosotros,

-oh Cristo-

Tus Dulces Letras...

Fuimos veleta del capricho, 
Deseo de lo prohibido! 
Perdón de lo inconfesable...

Refugio en el hechizo del beso a beso 
y de la piel junto a la piel de miradas desnudas
y de la razón de ser...
Yo ...tus devaneos, Tu ...mi interrogante.

Los dos en un mundo de insensatos profanando la cordura,

Tu ...mi rayo de luna Yo...tu travesura.

Dos furtivos acorralando la locura,
incitando a la noche para que robara el tiempo,
deseando que el alba nunca llegara 
y fuera eterna la pasión que nos ataba....

Sin-dudar


Introducción a los sueños, Antonio Machado


Leyendo un claro día
mis bien amados versos,
he visto en el profundo
espejo de mis sueños
que una verdad divina
temblando está de miedo,
y es una flor que quiere
echar su aroma al viento.

El alma del poeta
se orienta hacia el misterio.
Sólo el poeta puede
mirar lo que está lejos
dentro del alma, en turbio
y mago sol envuelto.

En esas galerías,
sin fondo, del recuerdo,
donde las pobres gentes
colgaron cual trofeo
el traje de una fiesta
apolillado y viejo,
allí el poeta sabe
el laborar eterno
mirar de las doradas
abejas de los sueños.


Poetas, con el alma 
atenta al hondo cielo, 
en la cruel batalla 
o en el tranquilo huerto, 
la nueva miel labramos 
con los dolores viejos, 
la veste blanca y pura 
pacientemente hacemos, 
y bajo el sol bruñimos 
el fuerte arnés de hierro. 

El alma que no sueña, 
el enemigo espejo, 
proyecta nuestra imagen 
con un perfil grotesco. 

Sentimos una ola 
de sangre, en nuestro pecho, 
que pasa... y sonreímos, 
y a laborar volvemos.

Vientos del pueblo me llevan, Miguel Hernández


Vientos del pueblo me llevan, 
vientos del pueblo me arrastran,
 me esparcen el corazón 
y me aventan la garganta. 

 Los bueyes doblan la frente,
 impotentemente mansa, 
delante de los castigos: 
los leones la levantan 
y al mismo tiempo castigan 
con su clamorosa zarpa. 

 No soy de un pueblo de bueyes, 
que soy de un pueblo que embargan
 yacimientos de leones, 
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
 con el orgullo en el asta. 

 Nunca medraron los bueyes 
en los páramos de España.
 ¿Quién habló de echar un yugo 
sobre el cuello de esta raza? 
¿Quién ha puesto al huracán 
jamás ni yugos ni trabas, 
ni quién al rayo detuvo
 prisionero en una jaula? 

 Asturianos de braveza,
 vascos de piedra blindada, 
valencianos de alegría
 y castellanos de alma, 
labrados como la tierra 
y airosos como las alas; 
andaluces de relámpagos, 
nacidos entre guitarras y forjados 
en los yunques torrenciales 
de las lágrimas.
Extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
 aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,


 Leoneses, navarros,
dueños del hambre,
el sudor y el hacha,
 reyes de la minería,
señores de la labranza,
 hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
 yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.

Crepúsculo de los bueyes 
está despuntando el alba. 

 Los bueyes mueren vestidos 
de humildad y olor de cuadra:
 las águilas, los leones 
y los toros de arrogancia, 
y detrás de ellos, el cielo
 ni se enturbia ni se acaba.

 La agonía de los bueyes
 tiene pequeña la cara,
 la del animal varón
toda la creación agranda. 

 Si me muero, que me muera 
con la cabeza muy alta. 

Muerto y veinte veces muerto,
 la boca contra la grama,
 tendré apretados los dientes 
y decidida la barba.

 Cantando espero a la muerte,
 que hay ruiseñores que cantan 
encima de los fusiles 
y en medio de las batallas.

Miguel Hernández

Eterno enamorado...La Su...


Eterno enamorado de mi alma, 
ojos con brillo de celo, 
el fragor de mi desvelo, 
duermes en mis brazos, 
yo en tu hombro bueno, 
 guardaespaldas de mis sueños. 

 ¿Estoy soñando o estoy despierta? 
cuando me dices en silencio: ¡te quiero! 

 Amor desgajado en caricias,
 hipérbole del cielo raso rojo lecho, 
y constante pleamar de mis versos.

 ¿Estoy soñando o es un suspiro 
que exhalo en tus labios de fuego 
cuando me dices "Te amo", y yo muero? 
¿Cuánto de piedad tiene el mutismo 
que grita de tanto misterio?

 Se lleva el río el secreto, 
se esconde en los terrenos
 cenagosos del infierno, 
como un duende sereno 
que esconde la placidez 
de un orvallo en Febrero ..
Y yo aqui, pariendo universo 
de tanto escuchar a mis sueños, 
gestando de la simiente fecunda 
del núcleo del "nos tenemos". 
Y el cuidarnos, aun, sin proponerlo. 

 ¡Eterno enamorado! 
 corazón lucero... 
mi vida entregada a tu verbo, 
y la paz llega a nuestro encuentro. 

 Despierta sueño y el sueño 
sueña que no lo es, 
y que es...tan cierto, 
como lo es, ¡al fin! nuestro cielo...

 Una constante de amor en vuelo,
 y es dado el encuentro
 en la amalgama del sentimiento. 
Nuestro amor está sentado 
a la vera de tu piel y de mi senos. 

 Solo hace falta que llegue esta hora para sentarnos y amarnos 
en la costanera, cuando alumbra el río...
 y yo alumbre mi vientre con tus ríos.

Atrapado en mis brazos...

Voy a esculpirte con delicados trazos
hasta llegar al marco de tus sienes,
sentir tu cuerpo atrapado en mis brazos
y flotar en el aire mientras tu me sostienes.

¡Cómo me gustaría recortar la distancia!
Del ancho horizonte que el tiempo divide,
y me impide disfrutar de la fragancia
de lavanda silvestre que tu piel despide.

Quisiera ser el mar con sus calmadas olas
para que en sus aguas entraras a bañarte,
acariciarte todo como imagino a solas
y saciar mi pasión comenzando a besarte.

Quiero decorarte con fina seda el lecho
con un velo de gasa tu cuerpo yo cubrirte,
tenderme junto a ti cerquita de tu pecho
y trémula de amor no dejar de sentirte.

Quiero atrapar tu aroma y tenerla conmigo,
presente en cada centímetro del aire que respiro,
imaginarme así que siempre estoy contigo
incrustada en tu pecho como un hondo suspiro.


María B Núñez
Huellas del camino

Ya llega la Navidad, poema...

Siento una dicha bailando
muy dentro del sentimiento
con alegría esperando
de Jesús el nacimiento.

Uno entre la humanidad
salvando nuestro destino,
seguidores de su bondad,
hallaremos el buen camino.

Vamos a gozar felices
de esa noche milagrosa
que cante la gente noble,
tornemos la vida hermosa.

Fuera penas de esta tierra,
que por amor a los hombres
murió como hombre en la cruz,
lo celebramos en su nombre.

Preparen los corazones
disponga bello su hogar
y cargense  de ilusiones
que ya llega la navidad...


Me acostumbré...Carmen Diez Torio

Me acostumbré a ser tu noche
la dueña de tus sueños
la suave almohada
que reposa tu silencio.

Caricias pintando contornos
al tibio aroma de tus dedos
a tu boca en mi boca
a tus labios con mil besos.

Al abrazo de tu abrazo
a tu fragancia en mi cuerpo
a jugar con la noche
como dos niños pequeños.

A oir el eco de mi nombre
cuando mi nombre es deseo
que te quema los labios
con las brasas del fuego.

A perdernos en las sombras
a jugar con los anhelos
a caminar  por la luna
a llegar al mismo cielo.

Carmen Diez Torio

Sonata amorosa. Yubisay Morales G. & Jennifer Couret.

Sonaron violines en clásica melodía,
partitura celeste llena mi corazón
con instrumentos manuales haces sinfonía,
clasicismo de amantes, una sola razón.

Un piano delira un arpegio en la bella noche,
una estrella danza al compás de un vals apretado;
galantes giros que en la cintura hacen derroche,
anhelos, almas entregadas, canto a su lado.

Delirantes susurros avivan la sonata,
exquisita poesía, adorable canción,
declaración amorosa me das en cantata,
cabellero, amor mío, mi sedosa ilusión.

De pronto, un silencio, los envuelve un suave beso,
en medio del misterio que los pasos dibujan.
Dos bocas, mágicas notas sabor a embeleso,
y aquellas cuerdas que hasta la voluntad embrujan.

Anoche cuando dormía...


Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.

Dí ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
en donde nunca bebí?

Anoche cuando dormía
soñé, bendita ilusión
que una colmena tenía
dentro de mi corazón,
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel..
Anoche cuando dormía
soñé bendita ilusión,
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.

Era ardiente porque daba 
calores de rojo hogar, 
y era sol porque alumbraba 
y porque hacía llorar. 

Anoche cuando dormía 
soñé bendita ilusión,
que era Dios lo que tenía 
dentro de mi corazón....


Antonio Machado
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