El soneto nocturno

La luna era ese párpado cerrado
que flotaba en el circo de la nada
y el niño retenía la mirada
su hipnótico vagar de astro cegado.

La noche es un jardín narcotizado
con esencias de alquimia y sombra helada
y tu infancia una estrella disecada
en el taller de niebla del pasado.

La luna vive ahora en los relojes
que lanzan sus saetas venenosas
sobre la esfera blanca de este sueño.

De este sueño sin fin del que recoges
la ceniza dorada de esas cosas
de las cuales un día fuiste dueño.



Felipe Benítez Reyes, Es un poeta nacido en Rota, donde inició sus primeros estudios, que después continuó en el Colegio San Luis Gonzaga de El Puerto de Santa María. En el instituto, fue alumno del poeta Luis Javier Moreno. Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Cádiz y en la de Sevilla. Actualmente reside en su lugar natal, Rota. Para saber mas pulse aquí.

Temblores de amor.

Si alguna vez en mis brazos
sientes que tiemblo amor mío,
es por lo mucho que te amo
no es por que yo sienta frío.

Que el amor cuando es intenso
intenso son sus temblores
cuando de pronto yo pienso
quedarme sin tus favores...

El miedo ya me atenaza
la tristeza que se apodera,
mi alma sin esperanza
arriando va su bandera
que se diluye perdida
y por ti muere en la espera.

Es lo que tiene este amor
que de tantos sentimientos
tiene la belleza del sol
y sin ti sombra y tormento.

Que no puedo estar sin verte
cuando llega la mañana
y con besos poseerte
hasta el fondo de tu alma.

Por eso cuando temblando
te abrace contra mi pecho...
sigue tu de amor hablando
hasta que llegue el silencio
y mis labios te estén rozando
y mis temblores cediendo...

Ángel Reyes Burgos
Los nuestros crayolita

Casida del herido por el agua. Garcia Lorca.

Quiero bajar al pozo 
quiero subir los muros de Granada 
para mirar el corazón pasado 
por el punzón oscuro de las aguas. 

El niño herido gemía 
con una corona de escarcha. 
Estanques, aljibes y fuentes 
levantaban al aire sus espadas. 

¡Ay qué furia de amor! ¡qué hiriente filo! 
¡qué nocturno rumor! ¡qué muerte blanca!, 
¡qué desiertos de luz iban hundiendo 
los arenales de la madrugada! 
El niño estaba solo 
con la ciudad dormida en la garganta. 
Un surtidor que viene de los sueños 
lo defiende del hambre de las algas. 

El niño y su agonía, frente a frente 
eran dos verdes lluvias enlazadas. 
El niño se tendía por la tierra 
y su agonía se curvaba. 

Quiero bajar al pozo 
quiero morir mi muerte a bocanadas 
quiero llenar mi corazón de musgo 
para ver al herido por el agua.
















En mayo de 1921, Lorca volvió a Granada, teniendo así la oportunidad de conocer al maestro Manuel de Falla, que se había instalado en la ciudad en septiembre del año anterior. Su amistad les llevó a emprender varios proyectos en torno a la música, el cante jondo, los títeres, y otras actividades artísticas paralelas. Ese mismo año, Lorca escribió el Poema del cante jondo, obra que no se publicaría hasta diez años después. Esos años en Granada giraron alrededor de dos focos culturales: Falla y la tertulia de "El Rinconcillo"...Para saber más pulse aquí.

El ultimo rincón...

El último y el primero:
rincón para el sol más grande,
sepultura de esta vida
donde tus ojos no caben.

Allí quisiera tenderme
para desenamorarme.

Por el olivo lo quiero,
lo persigo por la calle,
se sume por los rincones
donde se sumen los árboles.

Se ahonda y hace más honda
la intensidad de mi sangre.

Los olivos moribundos
florecen en todo el aire
y los muchachos se quedan
cercanos y agonizantes.

Carne de mi movimiento,
huesos de ritmos mortales:
me muero por respirar
sobre vuestros ademanes.

Corazón que entre dos piedras
ansiosas de machacarte,
de tanto querer te ahogas
como un mar entre dos mares.
De tanto querer me ahogo,
y no me es posible ahogarme.

Beso que viene rodando
desde el principio del mundo
a mi boca por tus labios.
Beso que va a un porvenir,
boca como un doble astro
que entre los astros palpita
por tantos besos parados,
por tantas bocas cerradas
sin un beso solitario.

¿Qué hice para que pusieran
a mi vida tanta cárcel?
Tu pelo donde lo negro
ha sufrido las edades
de la negrura más firme,
y la más emocionante:
tu secular pelo negro
recorro hasta remontarme
a la negrura primera
de tus ojos y tus padres,
al rincón de pelo denso
donde relampagueaste.

Como un rincón solitario
allí el hombre brota y arde.

Ay, el rincón de tu vientre;
el callejón de tu carne:
el callejón sin salida
donde agonicé una tarde.

La pólvora y el amor
marchan sobre las ciudades
deslumbrando, removiendo
la población de la sangre.

El naranjo sabe a vida
y el olivo a tiempo sabe.
Y entre el clamor de los dos
mis pasiones se debaten.

El último y el primero:
rincón donde algún cadáver
siente el arrullo del mundo
de los amorosos cauces.

Siesta que ha entenebrecido
el sol de las humedades.
Allí quisiera tenderme
para desenamorarme.

Después del amor, la tierra.
Después de la tierra, nadie.



De Miguel Hernandez















































Los libros fueron su principal fuente de educación, convirtiéndose en una persona totalmente autodidacta. Los grandes autores del Siglo de Oro: Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca, Garcilaso de la Vega y, sobre todo, Luis de Góngora, oficiaron como sus principales maestros...Para saber más pulse aquí.

Besos de fuego...

Cuanto amor hay en mi vida
que has plantado con tu amor
mi dulce mujer divina
tu mi rayito de sol
que convertiste mis espinas
en rosas en el corazón.

Y con tu cariño las riega
y en mi corazón florece
frescas como las amapolas
que crecen sobre las nieves
bellas como una aurora
y la plata sobre las sienes.
Tu que eres mi jardinera
en este estanque florido
has plantado tu bandera
que riega el cariño mío
y solo a mi ya me espera
que navegues por mis ríos.

Tu barca será mi cuerpo
tus remos estos brazos amante
y remaremos despacio
hasta que llegue ese instante
en que tus besos y mis besos
sean de fuego incandescente...


Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer

Es tu mejilla temprana
rosa de escarcha cubierta,
en que el carmín de los pétalos
se ve a través de las perlas.

Y sin embargo,
sé que te quejas,
porque tus ojos
crees que la afean.

Pues no lo creas.
Que parecen sus pupilas
húmedas, negras e inquietas,
tempranas hojas de almendro
que al soplo del aire tiemblan.
Es tu frente que corona
crespo el oro en ancha trenza,
nevada cumbre en que el día
su postrera luz refleja.

Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean.

Pues no lo creas.
Que entre las rubias pestañas,
junto a las sienes, semejan
broches de esmeralda y oro
que un blanco armiño sujetan.

















Cuando escribe Bécquer está en pleno auge el Realismo, otros autores adscritos a esta tendencia (Campoamor, Tamayo y Baus, Echegaray) se reparten el favor del público. La poesía triunfante está hecha a medida de la sociedad burguesa que consolidará la Restauración, y es prosaica, pomposa y falsamente trascendente. Para saber mas pulse aquí.

Eres fuego...

Eres fuego, llama viva
mujer de mil sentimientos
de sonrisas y lamentos
fuente de amor de mi vida.

Si ya pudieras saber
lo que en mi alma crece,
si pudieras ya comprender
lo que en mi alma plantaste.
Sabrías que me convertiste
en ese hombre que soñaste
y que a tu lado me tienes
para nunca abandonarte.

No tengas dudas mi amor
de estos sentimientos puros,
llama ardiente como el sol
que ardiente modela mi futuro.



Como se arranca el hierro de una herida...

Como se arranca el hierro de una herida
su amor de las entrañas me arranqué,
¡aunque sentí al hacerlo que la vida
me arrancaba con él!

Del altar que le alcé en el alma mía
la voluntad su imagen arrojó,
y la luz de la fe que en ella ardía
ante el ara desierta se apagó.

Aun para combatir mi firme empeño
viene a mi mente su visión tenaz...
¡Cuándo podré dormir con ese sueño
en que acaba el soñar!!

Gustavo Adolfo Bécquer.-En 1860 publica Cartas literarias a una mujer en donde explica la esencia de sus Rimas que aluden a lo inefable. En la casa del médico que lo trataba de una enfermedad venérea, Francisco Esteban, conocería a la que sería su esposa, Casta Esteban y Navarro. Contrajeron matrimonio el 19 de mayo de 1861. De 1858 a 1863, la Unión Liberal de O'Donnell gobernaba España y en 1860, González Bravo, con el apoyo del financiero Salamanca, funda El Contemporáneo, dirigido por José Luis Albareda. Para saber más, pulse aquí.

¿Me besas?...

Con cuantos besos podrías
cubrir la piel de mi cuerpo
y plantarme esa alegría
que perdure en mis recuerdos.

Deja que vuelva a ser niño
y dibujame tus besos hermosos
dejame sentir ese cariño
cuando me mires a los ojos.

Yo te prometo mi amor
todo mi agradecimiento
sonreír como sonríe el sol
con llamas de sentimientos.

Acercate, no te detengas
que mi piel esta esperando
que quizás esto es un poema
y por ti siga soñando.

También de sueños esperados
tatuas de un rojo clavel
besos que por mi soñados
me lleven a enloquecer...

Ángel Reyes Burgos
¿Me besas crayolita?

Malditos bastardos...

Olor a sexo de viejos
y de joven proxeneta
obligándote a los vicios
los viciosos del planeta.

Alma y cuerpo mutilados
y tus sueños destrozados
los puños apretando dentro
de tu vientre masacrado.

De tu carne hacen dinero
de tu dolor un estandarte
tu corazón prisionero
de tu alma han de arrancarte.
Ya no te queda ni llanto
los ojos se te secaron
y tus débiles lamentos
hasta el cielo se marcharon.

No te preocupes chiquita
tu dolor no durará
que joven enferma y cansada
la muerte te librará.

Los ángeles no son sordos
y con tanto sufrimiento
alguno escuchará tu llanto
y acabarán tus lamentos...



















Alfa y Omega, dos sonetos de Antonio Machado.

Cabe la vida entera en un soneto
empezado con lánguido descuido,
y apenas iniciado, ha transcurrido
la infancia, imagen del primer cuarteto.

Llega la juventud con el secreto
de la vida, que pasa inadvertido,
y que se va también, que ya se ha ido,
antes de entrar en el primer terceto.

Maduros, a mirar a ayer tornamos
añorantes y, ansiosos, a mañana,
y así el primer terceto malgastamos.

y cuando en el terceto último entramos,
es para ver con experiencia vana
que se acaba el soneto… Y que nos vamos.
Tuvo mi corazón, encrucijada
de cien caminos, todos pasajeros, 
un gentío sin cita ni posada, 
como en andén ruidoso de viajeros.

Hizo a los cuatro vientos su jornada, 
disperso el corazón por cien senderos
de llana tierra o piedra aborrascada, 
y a la suerte, en el mar, de cien veleros.

Hoy, enjambre que torna a su colmena
cuando el bando de cuervos enronquece
en busca de su peña denegrida,

vuelve mi corazón a su faena, 
con néctares del campo que florece
y el luto de la tarde desabrida. 



















En 1895, Antonio Machado aún no había acabado el bachiller. Al año siguiente, dos días antes de su 21 cumpleaños, murió su abuelo, el luchador krausista, íntimo amigo de Giner y eminente zoólogo Antonio Machado Núñez. A la pérdida familiar se unió el descalabro económico de una familia de la que Juan Ramón Jiménez dejaría este cruel retrato en su libro El modernismo. Notas de un curso: "...
Para saber más, pulse aquí.

Tu cuerpo es pasión y mi agonía...soneto.

Tu cuerpo es pasión y mi agonía
cuando tu piel no se pega a mi pecho
con tu cuerpo tan lejos de mi lecho
muero cada noche, por hacerte mía.

De mis sueños surgen fantasías
que llenan la soledad de mi almohada
toco las sabanas, de ti no están mojadas
y me estremezco hasta que llega el día.

Cierro los ojos, cuando el sol saliendo
no permite que sueñe ya contigo
y la mortaja del día me esta cubriendo

para no sentir que me estoy muriendo
tomo tu foto a la que estoy besando
y por fin aunque con sol, estoy durmiendo.


Ángel Reyes Burgos


El poeta habla por teléfono con el amor.

Tu voz regó la duna de mi pecho
en la dulce cabina de madera.
Por el sur de mis pies fue primavera
y al norte de mi frente flor de helecho.

Pino de luz por el espacio estrecho
cantó sin alborada y sementera
y mi llanto prendió por vez primera
coronas de esperanza por el techo.

Dulce y lejana voz por mí vertida.
Dulce y lejana voz por mí gustada.
Lejana y dulce voz amortecida.

Lejana como oscura corza herida.
Dulce como un sollozo en la nevada.
¡Lejana y dulce en tuétano metida!

Federico Garcia Lorca, En 1933 la compañía de Lola Membrives estrenó en Buenos Aires Bodas de sangre con un gran éxito popular. Por ello, Lorca recibió la invitación de Lola Membrives y de su marido para viajar a esta ciudad. Allí, consiguió triunfar profesionalmente y gracias a esto, consiguió su independencia económica. Para saber más pulse aquí.

Mi salvaje mujer...

Yo soy una mente rampante
que está acechando a su presa
tu una paloma durmiente
que no duerme cuando me besas.

Cuando me sientes a tu lado
aunque parezcas dormida
ronroneas como un gato
y a mi me llenas de vida.

Tierna como un cachorrillo
salvaje como una pantera
cuando tus labios divinos
los muerdo como una fiera.
Una simbiosis perfecta
entre pantera y tigresa
yo salto sobre tu espalda
y araño tu vida entera.

Puedes ronronear si quieres
como tu me sabes hacer
para que puedas sentirme
de pasión enloquecer.

A veces eres tan tierna...
y otras veces tan salvaje
que me coges de sorpresa
y llegas a emborracharme...


Dos sonetos eróticos de Francisco de Quevedo...

No te quejes, ¡oh, Nise!, de tu estado 
aunque te llamen puta a boca llena, 
que puta ha sido mucha gente buena 
y millones de putas han reinado. 

Dido fue puta de audaz soldado 
y Cleopatra a ser puta se condena 
y el nombre de Lucrecia, que resuena, 
no es tan honesto como se ha pensado; 

esa de Rusia emperatriz famosa 
que fue de los virotes centinela, 
entre más de dos mil murió orgullosa; 

y, pues todas lo dan tan sin cautela, 
haz tú lo mismo, Nise vergonzosa; 
que aquesto de honra y virgo es bagatela.
Rapándoselo estaba cierta hermosa, 
hasta el ombligo toda arremangada, 
las piernas muy abiertas, y asentada 
en una silla ancha y espaciosa. 

Mirándoselo estaba muy gozosa, 
después que ya quedó muy bien rapada, 
y estándose burlando, descuidada, 
metióse el dedo dentro de la cosa. 

Y como menease las caderas, 
al usado señuelo respondiendo, 
un cierto saborcillo le dio luego. 

Mas como conoció no ser de veras, 
dijo:¡Cuitada yo! ¿Qué estoy haciendo? 
Que no es ésta la leña deste fuego.



















De precoz inteligencia, lo llevaron al Colegio Imperial de la Compañía de Jesús, en lo que hoy es el Instituto de San Isidro de Madrid y después estudió Teología en Alcalá sin llegar a ordenarse, así como lenguas antiguas y modernas. Es lugar común que durante la estancia de la Corte en Valladolid circularon los primeros poemas de Quevedo que imitaban o parodiaban los de Luis de Góngora...Para saber más pulse aquí.

Quítate la ropa...

Como puedo pasar de largo
cuando viéndote dormida
mis labios piden los besos
con cantos de amor y vida.

Y me inclino irreflexivo
pues no hay nada que pensar
cuando me acerco a tu lecho
y sientas lo que es amar.

Voy levantándote el pelo
que cubre tu hermoso cuello
y te lo lleno de besos
mientras te mueres de gozo.
Sobre el canal milagroso
que baja hasta tu cintura
mis labios tiemblan fogosos
mientras los tuyos dormitan.

Un leve estremecimiento
cuando paso las barreras
y entre tus muslos me pierdo
traspasando tus fronteras.

La vuelta es inevitable
de tu cuerpo y tus sentidos
y allí me pierdo y te pierdes
ya en tu cuerpo estremecido...


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