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Aún me queda ardor



Parte de aquel ardor que antes tenía
en mi entraña lo tengo almacenado
y es por si acaso en un momento dado
tuviese que emplearlo todavía.

Como potro salvaje me saldría
dispuesto a demostrar que se ha añejado
y con el tiempo incluso ha mejorado
de calidad, aunque de sobra había.

Pienso que la mentada mejoría
se debe a que lo tengo bien cuidado,
que lo hago con esmero cada día
tal como hiciera siempre en el pasado,
de modo que rebosa de alegría
y me lo manifiesta con agrado.

Lo tengo bien atado,
pues presumo que suelto acabaría
perseguido de oficio por la CIA.


Pierde tras el laurel su noble aliento


Pierde tras el laurel su noble aliento
el héroe joven en la atroz milicia;
supúltase en el mar por su avaricia
el necio, que engañaron mar y viento.

Hace prisión su lúgrube aposento
el sabio por saber; y por codicia
el que al duro metal de la malicia
fio su corazón y su contento.

Por su cosecha sufre el sol ardiente
el labrador, y pasa noche y día
el cazador de su familia ausente.

Yo también llevaré con alegría
cuantos sustos el orbe me presente,
sólo por agradarte, Filis mía.

José Cadalso

José Cadalso y Vázquez de Andrade, que usó el pseudónimo literario de El Militar (Cádiz, 8 de octubre de 1741 – San Roque, 26 de febrero de 1782), fue un militar español, muerto al ser alcanzado por una granada inglesa, y un valioso literato, recordado por sus obras Los eruditos a la violeta, Noches lúgubres y Cartas marruecas...Para saber más pulse aquí.

Mis noventa y cuatro cumpleaños


Ya son noventa y cuatro los años que he cumplido,
pero me encuentro igual que cuando tuve ochenta
y pienso que será porque he tenido en cuenta
que al contarlos veía que algunos se han perdido.

También pudiera ser que me encuentro surtido
de una gran ilusión que el ánimo me alienta,
llevándome en volandas a cuando fueron treinta
y siento que de nuevo vivo lo ya vivido.

Si hoy hago lo de ayer y haré lo de mañana,
por lógica va a ser igual en el futuro
y hacer una cadena que nunca se termine,

como el agua corriente que de una fuente mana
y una vez conseguido, voy a estar muy seguro
de que la vida dure cuanto yo determine.



Eres fría y esta vieja herida, sonetos



A tus labios no se asoma 
ni la risa, ni el grito, ni la queja. 
Estatua fueres en la Atenas vieja, 
mujer no fueres en la vieja Roma. 

Como estatua de sal, si a veces toma 
gesto vibrante el arco de tu ceja, 
es porque en tu pupila se refleja 
el rojo incendio de infernal Sodoma. 

Tú desdeñaste a jóvenes de brío. 
Y en matrimonio trágico y sombrío 
a un anciano te uniste sin conciencia; 

y la justicia del amor burlado, 
como que eres de sal te ha condenado 
a que te lama el buey de la Impotencia.
Esta vieja herida que me duele tanto, 
me fatiga el alma de un largo ensoñar; 
florece en el vicio, solloza en mi canto, 
grita en las ciudades, aúlla en el mar. 

Siempre va conmigo, poniendo un quebranto 
de noble desdicha sobre mi vagar. 
Cuanto mas antigua tiene mas encanto… 
¡Dios quiera que nunca deje de sangrar!… 

Y como presiento que puede algún día 
secarse esta fuente de melancolía 
y que mi pasado recuerde sin llanto, 

por no ser lo mismo que toda la gente, 
yo voy defendiendo románticamente 
¡esta vieja herida… que me duele tanto!…

¿Acaso no eres tú?. Feliz San Valentin.

¿Acaso no eres tú, la luz del día,
el agua que despierta la mañana,
un fuego que no abrasa, vida mía,
o la brisa que llama a la ventana?.

¿Acaso no eres tú el azul del cielo,
la rosa que engalana mi mesita,
la diosa que regala su consuelo,
o esa luna, que siempre me visita?

Mi preciada fortuna, mi razón,
Una perla, un diamante, mi universo,
la sangre que bombea el corazón.

La única creación con quién converso,
el néctar del amor, mi religión,
¿acaso no eres tú, mi mejor verso?.

Ramon Bonachi

Aire fresco...

¡Oh!, suceso que a mí llegas 
desnudo y limpio de taras 
delator de mi presente 
mas de mi futuro nada.

Bocado fresco de viento 
que soplas sobre mis alas 
no me niegues los favores 
de tus súbditas mañanas. 

Tú que iras dejando huellas 
por mis múltiples batallas 
no agrandes mas mis heridas 
con días negros al alba. 
¡Oh!, viento desconocido 
tráeme un poco de esperanza
pues las penas se quedaron 
doce meses en mi espalda.

Sopla alegre y con frescura 
y aleja de mi el fantasma 
que me cubre con su sombra
y le mete miedo al alma.

¡Oh! mi extraño acompañante
dame la paz que me falta 
doce meses pasan pronto 
si no me lleno de llagas.

Aún tiemblo si me rozas...

El otoño con su magia 
ha dorado verdes hojas
y dejado sus destellos 
en las grietas de las rocas.

El heno se ha recogido,
campa sin apenas ropa, 
con un cielo algo mas bajo
que oscurece antes de hora.

Son mas ocres las colinas,
y mas escasas las sombras,
hasta se pierden las sendas
porque las tardes son cortas.
Alocada la hojarasca
advierte a la mariposa,
y le confiesa que el tiempo
lleva perfume a derrota. 

El sol va perdiendo brillo
entre las antenas sordas
que con sus grises figuras
rompen esquemas y normas.

Mientras envuelto en la lana,
porque el invierno me ronda,
le confieso a mi otro otoño
que aún tiemblo si me rozas.

Ramon Bonachi

Mi estimada rutina...

.
Una vez más se acerca sumisa la mañana, 
con una claridad ¡tan grande!, que me ciega,
observo a la rutina como viene y se entrega,
tal como hiciera ayer, llamando a mi ventana.

Al fallecer la tarde, la eterna caravana
de coches y de gentes, piden a gritos brega,
siguen el paso a paso de una inquietud que ruega
llegar cinco minutos más pronto esta semana.

Veré miles de estrellas para cerrar el broche 
a está quietud que inspira, sin saber el motivo,
mientras cuelgan luceros cual perlas en la noche.

Mañana tarde y noche mis rutinas escribo, 
no saldrá de mi pluma ni un mísero reproche 
porqué con ellas trato , porque con ellas vivo.

Ramon Bonachi

Tristísimo es versar, aunque lo intento...

Adiós , adiós adiós , adiós con pena,
es fuerte este pesar que se desata,
la sangre se congela y me arrebata
el gozo; la impotencia entra en escena.

Adiós , adiós adiós, tu adiós me apena,
la tipica pregunta me retrata,
y alguna triste lagrima delata
que tu ausencia también es mi condena.

Tristísimo es versar, aunque lo intento,
lloran todas mis letras una a una
en esta despedida inoportuna.

Adiós, adiós adiós, por el momento,
a cada verso mío habrá un murmullo
que me hará recordar alguno tuyo.

Siempre en mi corazón.
Ramon Bonachi

Desnudo...

Su cuerpo resonaba en el espejo
vertebrado en imágenes distantes,
uno y múltiple, espeso, de reflejo
reverso ahora de inmediato antes.

Entraba de anterior huida al dejo
de sí mismo, en retornos palpitantes,
retenido, disperso, al entrecejo
de dos voces, dos ojos, dos instantes.

Toda su ausencia estaba en su presencia
dilatada hasta el próximo asidero
del comienzo inminente de otra ausencia,

rumbo intacto de espacio sin sendero
al inmóvil azar de su querencia,
estatua de su cuerpo venidero.

Mariano Brull Caballero (24 de febrero de 1891- 8 de junio de 1956) fue un poeta cubano por lo general asociado con el movimiento simbolista francés...Para saber mas pulse aquí.

¿Por qué eres tan hermosa? y Un beso.

¿Por qué eres tan hermosa?

¿Por qué eres tan hermosa?... no lo entiendo.
¿ Por qué de tus miradas salen rosas?
¿ Por qué con tu sonrisa que alborozas
le pones a tus labios tierno atuendo?

Al rayo le pregunto y a su estruendo:
Ante dios de qué méritos tú gozas
para que encima del total de cosas
la más linda a mi niña vino haciendo.

¿Tanta gracia por qué a ti solamente?
le pregunto a la luna misteriosa
y también al ocaso del poniente.

Y me dicen con frase silenciosa
que ni dios, aunque siendo omnipotente,
pudiera hacer mujer tan primorosa.
Un beso

Quisiera darte un beso tan voraz,
un beso con pasión y saña impía,
tan candente que quieras otro más
y me digas que me amas y eres mía.

Un beso eterno que con ansia loca
en tus labios se anide placentero,
que al dejarlo, mi niña, allí en tu boca,
me asesine al decirte que te quiero.





















En el siglo xiv fueron muy importantes los sonetos amorosos de Dante Alighieri, dedicados a su amada Beatrice Portinari, y recogidos en su libro Vita nuova. Pero el sonetista más influyente de la centuria fue el poeta aretino Petrarca, en cuyo Cancionero el soneto se revela como la estructura más adecuada para la expresión del sentimiento amoroso.​ A través de la influencia de Petrarca, el soneto se extiende al resto de literaturas europeas... Para saber mas pulse aquí.

Soneto del siglo de oro

Del sol que en vuestros ojos resplandece
sale una luz que turba mi sosiego,
de cuyo resplandor se engendra luego
un nuevo ardor que de continuo crece.

Cualquier de estos efectos permanece,
aunque yo tengo por mayor el fuego,
que como ha tanto tiempo que estoy ciego
tropiezo en cualquier cosa que se ofrece.

Por eso estoy, mi Tirsi, retirado
por ver que ha tropezado el alma mía;
pero pues no cayó, no ha sido afrenta.

No os espantéis de verme tan postrado,
porque yendo sin vos, que sois mi guía,
en todo caeré sino en la cuenta.

El término 'Siglo de Oro' fue concebido por el erudito y anticuario dieciochesco Luis José Velázquez, marqués de Valdeflores (1722-1772), quien lo empleó por primera vez en 1754, en su obra crítica pionera Orígenes de la poesía castellana,1 aunque para referirse exclusivamente al siglo XVI. Posteriormente la definición se amplió, entendiendo toda la época clásica o de apogeo de la cultura española, esencialmente el Renacimiento del siglo XVI y el Barroco del siglo XVII...Para saber más pulse aquí.

La cara de la derrota, soneto

Soy el alma perdida de un poeta,
la cara más atroz de la derrota,
un sin techo que vive en la cuneta,
una boca que bebe y se agarrota.

A veces me disfrazo de profeta,
en otras el demonio es mi mascota,
ni el polvo de la calle me respeta
pues si tengo apellido, no se nota.

No soy mas que un mendigo repelente,
me bebo si hace falta hasta el orgullo
delante del bullicio de la gente.

Destrozo todo aquello que construyo,
no tengo ni futuro ni presente,
pero tuve un pasado como el tuyo.

Ramon Bonachi

Soneto secreto

Me miento y no hago caso del secreto.
Acude a mí en medio de los sueños.
Me dice que no ponga tanto empeño,
que oculto aguarda en versos de soneto.

Así escribo ajeno lo que callo.
Qué nadie ha de saber si, loco o cuerdo,
me encuentro dando vueltas al recuerdo,
que anclado está, y soy de el vasallo.

La noche espanta rauda a la razón,
arranca cada cuerda atada al mundo
regido en la mente, y no el corazón.

¡Qué sea el paso oscuro tan profundo,
que olvide pronto tanta desazón!
La vida es cierta y el sueño, vagabundo.

Salvador Gregorio

Escrito está en mi alma vuestro gesto...

Escrito está en mi alma vuestro gesto
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribistes, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto,
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros,
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero;

cuanto tengo confieso yo deberos,
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir y por vos muero.

Garcilaso de la Vega, Garcilaso entró a servir en 1520 al rey Carlos I de España en calidad de contino real. Aprendió griego, latín, italiano y francés, así como el arte de la esgrima y a tocar la cítara, el arpa y el laúd...Para saber más pulse aquí.

Recordando tu sonrisa.

La sonrisa que tanto he disfrutado
me recuerda que todo tiempo avanza
a pesar que golpea la añoranza
me sumerjo a menudo en mi pasado.

Hoy mis dedos de nuevo te han tocado,
al hacerlo, se inclina la balanza,
la distancia se clava cual vil lanza
cuando pienso lo cerca que has estado.

Me sacude al mirarte un sentimiento
y te beso aunque no me puedas ver,
Anduriña, te fuiste con el viento.

Con tus fotos termino por volver
a vivir el reflejo del momento
y me digo... ¿parece que fue ayer?.

Ramon Bonachi

Poema y soneto, Miguel de Cervantes

A un valentón metido a pordiosero.

Un valentón de espátula y gregüesco
que a la muerte mil vidas sacrifica
cansado del oficio de la pica
mas no del ejercicio picaresco.

Retorciendo el mostacho soldadesco
por ver que ya su bolsa le repica,
a un corrillo llegó de gente rica
y en el nombre de Dios pidió refresco.

Den voacedes, por Dios, a mi pobreza
les dice; donde no, por ocho santos,
que haré lo que hacer suelo sin tardanza.

Mas uno que a sacar la espada empieza:
¿Con quién habla le dijo el tiracantos?
¿Qué es lo que suele hacer en tal querella?
Respondió el bravonel: Irme sin ella.
Diálogo entre Babieca y Rocinante.

¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado?
Porque nunca se come y se trabaja.
Pues, ¿qué es de la cebada y de la paja?
No me deja mi amo ni un bocado.

Andad, señor, que estáis muy mal criado,
pues vuestra lengua de asno al amo ultraja.
Asno se es de la cuna a la mortaja;
¿queréislo ver? Miradlo enamorado.

¿Es necedad amar? -No es gran prudencia.
Metafísico estáis. -Es que no como.
Quejáos del escudero. - No es bastante:

¿cómo me he de quejar en mi dolencia
si el amo y escudero o mayordomo
son tan rocines como Rocinante?






















Según Américo Castro, Daniel Eisenberg y otros cervantistas, Cervantes poseía ascendencia conversa por ambas líneas familiares; por el contrario, su último biógrafo, Jean Canavaggio, afirma que no está probado y lo compara con los documentos que apoyan esta ascendencia sin lugar a dudas para Mateo Alemán; en todo caso, la familia Cervantes estaba muy bien considerada en Córdoba y ostentaba allí y en sus cercanías cargos importantes...Para saber más pulse aquí.

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos...

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios
y son mis manos sin las tuyas, varios
intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos,
que me llenan de dulces campanarios,
sin ti mis pensamientos son calvarios
criando cardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento
ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,
y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella
que en ti principia, amor, y en mí termina.


Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. Comentario escrito por Pablo Neruda...Para saber más pulse aquí.

Soneto de Zorrilla.

Cuando entre luz y púrpura aparece
el alba y despierto ay triste y miro el día,
y no hallo la blanca Filis mía,
alba y púrpura y luz se me oscurece.

Lloro y crece mi llanto cuánto crece
más la lumbre y la sombra se desvía;
y un torpe hielo así me ata y refría
que aun la voz para alivio me fallece.

Y a un punto apuro amor con alto fuego
en este ancho desierto el pecho mío,
donde el pensar lo aviva más y enciende:

Lloro, pues y ardo así y el mal se extiende
tanto, que a la luz y a sombra y a rocío
muero en llamas y en lágrimas me anego.

El carácter impuesto de los estudios y su atracción por el dibujo, las mujeres (una prima de la que se enamoró durante unas vacaciones) y la literatura de autores como Walter Scott, James Fenimore Cooper, Chateaubriand, Alejandro Dumas, Victor Hugo, el Duque de Rivas o Espronceda arruinaron su futuro...Para saber más pulse aquí.
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