Apóyate sobre mi pecho...

Apóyate sobre mi pecho
siente mi corazón palpitante
por ese roce de tu cuerpo
que dulce en mi cuerpo late.

Es tan profundo el desvelo
cuando tu aroma yo huelo
que mis sentimientos suben
más alto que el mismo cielo.

Con tus manos me acaricias
la piel que en mi pecho arde
y con tus labios las delicias
recorre entero mis valles.
Cuanto sueño con tus dedos
que hablan con tanta ternura
y cuando yo no te tengo
me puede la dura amargura.

Quiero sentirte mi vida
aquí en este momento
muy pegada a mi cintura
llenando mis sentimientos.

Como se que no podemos
tengo esta ventaja hermosa
de escribirte con mis versos
mil cosas maravillosas...


Rima LVI, Gustavo Adolfo Becquér

  Hoy como ayer, mañana como hoy, 
  y siempre igual. 
Un cielo gris, un horizonte eterno 
  y andar... andar.

Moviéndose a compás, como una estúpida 
        máquina, el corazón. 
La torpe inteligencia del cerebro, 
        dormida en un rincón.

El alma, que ambiciona un paraíso, 
       buscándole sin fe, 
fatiga sin objeto, ola que rueda 
        ignorando por qué.
Voz que, incesante, con el mismo tono, 
        canta el mismo cantar, 
gota de agua monótona que cae
y cae, sin cesar.

Así van deslizándose los días, 
        unos de otros en pos; 
hoy lo mismo que ayer y todos ellos, 
    sin gozo ni dolor.

Ay, a veces me acuerdo suspirando 
        del antiguo sufrir. 
Amargo es el dolor, pero siquiera 
       padecer es vivir..
















Su obra más célebre son las Rimas y Leyendas. Los poemas e historias incluidos en esta colección son esenciales para el estudio de la literatura hispana, sobre la que ejercieron posteriormente una gran influencia...Para saber más pulsa aquí.

¿Usted me deja?

Agarrar su rosto amado,
besar su boca,
envolverme en sus brazos...

Si yo fuese poeta, te escribiría
frases con versos,
sobre esta pasión de amor.

No se como llamarle a lo que siento
quiero correr a tu encuentro,
gritar tu nombre, hasta que
escuches mi lamento...

¿Usted me deja?

Conchis

Los vientos eran contrarios...

Los vientos eran contrarios,
la luna estaba crecida,
los peces daban gemidos
por el mal tiempo que hacía,
cuando el rey don Rodrigo
junto a la Cava dormía,
dentro de una rica tienda
de oro bien guarnecida.

Trescientas cuerdas de plata
que la tienda sostenían,
dentro había doncellas
vestidas a maravilla;
las cincuenta están tañendo
con muy extraña armonía,
las cincuenta están cantando
con muy dulce melodía.

Allí hablara una doncella
que Fortuna se decía:
'Si duermes, rey don Rodrigo,
despierta por cortesía,
y verás tus malos hados,
tu peor postrimería,
y verás tus gentes muertas
y tu batalla rompida,
y tus villas y ciudades
destruidas en un día:
tus castillos, fortalezas,
otro señor los regía.
Si me pides quién lo ha hecho
yo muy bien te lo diría:
ese conde don Julián
por amores de su hija,
porque se la deshonraste
y más de ella no tenía.
Juramento viene echando
que te ha de costar la vida.'

Despertó muy congojado
con aquella voz que oía;
con cara triste y penosa
de esta suerte respondía:
'Mercedes a ti, Fortuna,
de esta tu mensajería.'

Estando en esto allegó
uno que nuevas traía:
como el conde don Julián
las tierras le destruía.








Anónimo del siglo XVI

Soñé que el amor no moriría nunca...

Soñé que el amor no moriría nunca,
soñé que Dios perdonaría...

Entonces era joven y valiente
y se hacían, se usaban y se desperdiciaban sueños
no había rescates que pagar
ni canciones sin cantar, ni vino sin probar.

Pero los tigres vienen de noche
con sus voces estruendosas
al igual que te arrancan la ilusión
vuelven tu sueño en vergüenza.

Ella durmió un verano a mi lado
pasé unos días maravillosos
ella se llevó mi infancia
pero se marchó cuando el otoño llegó.

Y yo aún soñaba que ella regresaría a mí
que pasaríamos la vida juntos
pero hay sueños que no pueden ser
y hay temporales que no podemos capear.

Soñé que mi vida sería,
tan diferente de este infierno en el que vivo
tan diferente ahora de lo que parecía
ahora la vida ha matado el sueño que soñé

Audra McDonald, (nacida el 3 de julio de 1970) es una actriz y cantante estadounidense. Ha aparecido en el escenario tanto en musicales como en dramas, como Ragtime , A Raisin in the Sun y Porgy and Bess...Para saber más pulse aquí.

Contemplándote, amor


No quiero interrumpir este momento en que te encuentro absorta en la penumbra, estás tan hermosa que no puedo hablarte por miedo a que solo seas un espejismo y te desvanezcas ante mi mirada. Me quedo en un rincón a mirarte y fantaseo con la idea de pasear mis manos por tu piel y que mis labios nazcan en tus labios como tantos días y noches han nacido y mi corazón recordándolo se acelera...

En mi cabeza nacen poesías que no puedo retener para escribirte, porque la visión es tan hermosa que supera cualquier verso que haya imaginado. Sigo contemplándote en silencio y si alguna vez imagine un paraíso, no me cabe duda que tiene que ser algo así donde todo el escenario lo ocupe tu cuerpo...

En este momento solo soy un espectador de la belleza, ¿pero como voy a prolongar más la contemplación de tan magno decorado sin ser parte y participe?. Mis pies se mueven solo y se deslizan como si yo no pesara. De pronto estoy ante ti, no me oyes llegar, no me intuyes, te tomo de la barbilla y giro tu cabeza para que tus labios vivan mis labios y aún con los ojos cerrados, tus suspiros son como los aleteos de Dios cuando le insufló por primera vez la vida al barro del que nos hizo.


A Dafne, Garcilaso de la Vega

A Dafne ya los brazos le crecían
y en luengos ramos vueltos se mostraban,
en verdes hojas vi que se tornaban
los cabellos que al oro oscurecían.

De áspera corteza se cubrían
los tiernos miembros, que aún bullendo estaban;
los blancos pies en tierra se hincaban
y en torcidas raíces se volvían.

Aquel que fue la causa de tal daño,
a fuerza de llorar, crecer hacía
este árbol que con lágrimas regaba.

Oh miserable estado, oh mal tamaño
que con llorarla crezca cada día
la causa y la razón por que lloraba.

En este soneto, Garcilaso relata como a su amada le salen brazos para convertirse en árbol...Garcilaso de la Vega, (Toledo, entre 1498, quizá algunos años antes a partir de 1491 y 1503 Niza, Ducado de Saboya, 14 de octubre de 1536), más conocido como Garcilaso de la Vega, fue un poeta y militar español del Siglo de Oro. Para saber más pulse aquí.

Los espinos. Como quien espera el alba,

Verdor nuevo los espinos
tienen ya por la colina,
toda de púrpura y nieve
en el aire estremecida.

Cuántos cielos florecidos
les has visto; aunque a la cita
ellos serán siempre fieles,
tú no lo serás un día.

Antes que la sombra caiga,
aprende cómo es la dicha
ante los espinos blancos
y rojos en flor. Vé. Mira.

Luis Cernuda Bidou o Bidón (Sevilla, 21 de septiembre de 1902. Ciudad de México, 5 de noviembre de 1963) fue un destacado poeta y crítico literario español, miembro de la llamada Generación del 27. Para saber más pulse aquí.

Ay voz secreta del amor oscuro, Lorca

¡Ay voz secreta del amor oscuro!
¡ay balido sin lanas! ¡ay herida!
¡ay aguja de hiel, camelia hundida!
¡ay corriente sin mar, ciudad sin muro!

¡Ay noche inmensa de perfil seguro,
montaña celestial de angustia erguida!
¡ay perro en corazón, voz perseguida!
¡silencio sin confín, lirio maduro!

Huye de mí, caliente voz de hielo,
no me quieras perder en la maleza
donde sin fruto gimen carne y cielo.

Deja el duro marfil de mi cabeza,
apiádate de mí, ¡rompe mi duelo!
¡que soy amor, que soy naturaleza!


Cuando García Lorca volvió a España en 1934, vivió los dos años que le quedaban intensísimamente: Terminó obras como Yerma, Doña Rosita la soltera, La casa de Bernarda Alba y Llanto por Ignacio Sánchez Mejías; revisó obras como Poeta en Nueva York, Diván del Tamarit y Suites...Para saber más pulse aquí.

Hoy tengo ganas de ti...

Como escribirte hoy  con suavidad ... cuando mi deseo estalla en todos mis sentidos, cuando las únicas palabras que afloran a mi mente es abrazarte y besarte, sin contemplaciones, desnudarte salvajemente,  comerte enterita saboreando antes cada centímetro de ti.

Morderte, acariciar todas tus ganas con mis palabras mientras te recorro de norte a sur y de este a oeste y me regalas tus gemidos y estremecimientos cuando mis ojos también participen del amor y la pasión que me provocas, porque amarte también con los ojos me deja extasiado.

Cuando tu placer sea máximo, tus piernas serán la tenaza que atenace mis caderas y yo ya no querré liberarme de ese abrazo, no podré liberarme hasta que tu cuerpo tiemble y el mio quede aletargado por el placer y solo quede sitio para la ternura donde mis palabras y mis besos, sean como palomas blancas que se depositan en tu conciencia…


Reyes para Reyes Magos...

Un jueves por la mañana
se encontraba el rey Melchor
escribiéndoles la carta
a los Reyes del Amor.
Y decía:
Oh mi amado Rey Gaspar,
tú que eres mi preferido
¿Me traerás cura de amor
para un mundo tan herido?

Luego, un viernes por la noche,
tras la hora de cenar,
escribió su carta nueva
al rey Melchor, Baltasar.
Y le pedía, amoroso,
que trajera, por favor,
una cura milagrosa
para sanar el dolor.

Y el rey Baltasar, pensando
qué le podía pedir,
escribía a su rey mago
diciéndole algo así:


Oh, mi amado rey Melchor,
tú sabes cómo te quiero
¿podrías traerme, porfa,
unas ramas de romero,
unos libros de colores,
un globo con corazón
y una caja de semillas,
semillas de nueva flor?

Han de ser de flor de sueños.
Han de ser de flor de amor.
Han de ser de flor de vida,
De flor de sueños en flor.
Y respondieron felices
en su día los Reyes Magos
y los tres Reyes, los tres,
todos tuvieron regalos.
La magia no se entretiene.
Tú la llamas y ella viene.


María Rosa Alonso

Romancillo de la señorita de los caramelos...

La maestrita es hermosa, 
pizpireta, de ojos bellos 
y tiene varias docenas 
de enamorados risueños 
que le estiran de la falda 
y se le cuelgan al cuello, 
¡Señorita! la requieren, 
¡Señorita! van diciendo, 
yendo su vivaz mirada 
de verde relampagueo 
alumbrando toda el aula 
de esclarecidos destellos.
Un ángel con guardapolvo 
que ha bajado de los cielos, 
va repartiendo a los niños 
de un cajón que está repleto 
de dulces y golosinas, 
peladillas y consejos, 
regalices y lecciones 
mezclando cuentas y cuentos.

Qué bullicio son sus clases, 
cuánto estudiantillo inquieto 
ha aprendido las verdades 
de la ciencia con sus juegos 
y, al corro, sin darse cuenta, 
la vida en su fundamento.
Cuántos se han inoculado 
raciocinio sin saberlo.

Y con un beso en la frente 
y un revolverles el pelo, 
les da enseñanza y cariño 
todo con el mismo gesto. 
Pero suena la campana, 
porque siempre queda un pero, 
y estalla en mitad del aula 
como un silencioso trueno, 
llevándose los muchachos 
consigo un revoloteo 
de libros y de carteras, 
de risas y lapiceros.

Cuando la clase se acaba 
se le cae el mundo al suelo.
Cuando la clase se acaba
es como aquellos muñecos
de resorte que se quedan
sin cuerda, en medio
de un redoble de silencio.

Si suspendida en el tiempo
pudiera quedarse el alma
hasta oír sonar riendo
la campanita que llama
a los niños al colegio. 
Cuál será su desventura, 
qué doloroso secreto, 
el agüita de qué fuente 
se le escapó entre los dedos, 
el tiempo de qué reloj 
hace tictac en su seno. 

Si pudiera no volver 
a su casa, a ser de nuevo 
el fantasma de sí misma, 
el encadenado espectro, 
el rosal cuyas raíces 
pugnan por romper el tiesto. 

Si pudiera enajenarse 
el espíritu del cuerpo. 
Cuando la clase se acaba 
y el aula queda en silencio, 
perdiéndose en los pasillos 
tantos bulliciosos ecos, 
ella borra la pizarra 
y recoge los cuadernos. 

El sol que se va descubre 
en sus dorados cabellos 
finas hebras de metal 
que son un chisporroteo. 

Y cuando nadie la ve 
y está el pasillo desierto, 
en la mitad de la frente 
rompen de pronto sus sueños, 
inundando sus mejillas 
unos lagrimones tiernos. 

La maestrita es que tiene 
una colmena en el pecho 
que le bulle y que le zumba 
y no la deja en sosiego, 
pero convierte en azúcar 
sus amargos sentimientos. 

Le vuelve el dolor en miel, 
en canela los recuerdos, 
en aromas de limón 
y menta los pensamientos. 
Y cuando nadie la ve, 
tan dulce es su sufrimiento 
que va metiendo al cajón, 
para sus niños pequeños, 
sus lagrimitas envueltas 
en papel de caramelo

No conozco el autor de este tierno romance,
lo tenia en mis archivos y hoy día de reyes se lo quiero dedicar a crayolita que tantos años dedicó a su colegio y a sus niños...

Nuestro día de reyes...

Mirad como llegan los reyes
detrás lo siguen su carga
que los pajes del oriente
a los niños alegra el alma.

Pero yo quiero que sepas
que mis reyes y mis regalos
son tus besos y tus caricias
y estar a tu pecho abrazado.

Nosotros también tenemos
esas ilusiones de niños
aunque nos estremecemos
más con besos y cariño.
Esa estrella de oriente
que guía a los reyes magos
hoy será la luz y la fuente
de estos pechos enamorados.

Y como cuando de niño quedaba
despierto para verlos llegar
hoy pondré sobre mi almohada
tu foto para soñar.

Y me despertaré jubiloso
sintiendo tu cara en mi cara
y como los niños dichosos
mil sonrisas en la mirada...
















Ángel Reyes Burgos
Nuestros reyes crayolita

Invasor sombrío...

Prometiste cuidar mi corazón y redimir mi alma. Introducir tu mente dentro de mi mente
encontrar el lugar correcto para colocarte allí.

Prometiste lamer viejas heridas
recorrerlas con tu lengua y tu respiración ahogada
hasta rellenarlas y de ésta forma, 
el vacío que hasta ese momento habitó en mí
... lo llenarías de ti, de tu olor a hoguera
de tu roce con sabor a precipicio
y tus palabras repletas de romanticismo.

Prometiste continuar allí,
donde los demás han fracasado
y reconstruir las ruinas en las que me dejó el pasado.
¡ Prometiste tanto ... !
Tenía miedo ... lo confieso.
Porque lo único que quería y necesitaba
era sacarme ese traje de culpas inertes
de cicatrices de guerras pasadas
y volar sin alas.

Te abrí la puerta y te incrustaste allí
en ese corazón dañado.

Ahora todo mi ser se desvanece
cuando el pequeño latido que te sobrevive en mi pecho te vuelve a mí.

Existes dentro de mí ... ¿ lo sabías ... ? 

Dos sonetos siglo de oro, Miguel de Unamuno

Dejar un grito, nada más que un grito, 
aquel del corazón cuando lo quema 
metiéndose el solo, pues no hay sistema 
que diga tanto. Dice el infinito 

Del engaño, dice cómo el hito 
cayó que nos marcaba la suprema 
jornada de ilusión, dice la extrema 
resignación a lo que estaba escrito. 

¿Definiciones? Sí, buenas palabras 
que aunque presumen ser abracadabras 
no nos abren tesoro verdadero: 

No se cura la vida con razones, 
espacio, tiempo, lógica, sayones 
sin compasión de todo cuanto espero. 
Hecho teatro de mí propio vivo, 
haciendo mi papel; rey del desierto; 
en torno mío yace todo yerto 
y yo, yerto también, su toque esquivo 

En vez de hacer algo que valga, escribo; 
al afirmarlo todo no estoy cierto 
de cosa alguna y no descubro puerto 
en que dé tierra al corazón altivo. 

Me desentraño en lucha con el otro, 
el que me creen, del que me creo potro 
y en esa lucha estriba mi comedia: 

Pasan los años sin traerme cura; 
bien veo que es mi vida una locura 
que sólo con la muerte se remedia. 





















Al acabar sus primeros estudios en el colegio de San Nicolás y a punto de entrar en el instituto, asistió como testigo al asedio de su ciudad durante la Tercera Guerra Carlista, lo que luego reflejará en su primera novela, Paz en la guerra...Para saber mas pulse aquí.

Hablando a tu ausencia.

Hoy, me haces tanta falta,
que el aire que respiro se siente vacío,
se siente áspero, como con arena disipada,
que hace doler mi pecho, 
y hace doler mi alma.

Esta falta, es como verso sin rima,
ni ritmo coherente, es ausencia,
como poesía inconclusa
que queda pendiente 
sin razón aparente.

Es sentir un cordón invisible 
apretándolo fuerte, dejando sin espacio
mis suspiros por ti,
por este amor, hoy doliente.


Hablando a tu ausencia me encuentro,
como un loco arrepentido
de no haber amado así antes,
y no reconocer haber vivido.

¿Como no extrañarte ?
Si eres parte de mi,
de mi necesidad presente...

¿Como soportar tu ausencia ?
Si, sin ti no vivo, eres parte de mi todo,
mi respirar, mi motivo.


Derechos reservados

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