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Poema a la muerte de mi tía Dolores

Se me había desdibujado tu dulce rostro
pero no el sentimiento que en mi dejaste
cuarenta años son muchos años
en que no estuvimos juntos, para besarte.

En tu belleza joven hubo sufrimiento
que tu disimulabas con amor de madre
dedicada al cuidado de tus retoños
aunque la vida con dureza, quiso negarte.

Tita Dolores, tu eres de esas madres de enaguas
que luchaban a brazo partido, madre coraje
mártir de las circunstancias por las que pasan
las madres que no tienen bellos ropajes.

Pero tu te vestiste con las pieles mas bellas
que son las que visten el sentimiento del alma,
como me hubiese gustado tita querida
que no hubiera pasado tanto, a sola mis lágrimas.


Internet y familia...reflexión.

Vivimos a mi entender en una época privilegiada con esos medios que están a nuestro alcance como son las telecomunicaciones y en especial Internet...WhatsApp o correos que nos permiten estar permanentemente conectado e interactuar en tiempo real en redes sociales...

A mi que me gusta tanto escribir, me resultaría muy penoso no contar con este medio para transmitir mis sentimientos y pensamientos a través de mis poemas, novelas y reflexiones...también esa continua pasión por seguir aprendiendo que me lleva a una búsqueda incansable de respuestas a las preguntas que me planteo en temas sociales, tecnológicos, religiosos o políticos, aunque con cada respuesta siempre me planteo otras diez preguntas...eso me obliga a estar indagando continuamente.

Pero no es en ese sentido en el que quiero desarrollar esta reflexión, para mi es más importante lo que de bueno a nivel de cariño me ha aportado esta gran familia con la que había perdido el contacto desde hace cuarenta años y de la que había echo ya una reflexión en este mismo blog.

Quiero destacar a dos hermanos de mi madre, son los que están sentados en esas butacas del frente, a mi tía Anita, porque fue el primer miembro de mi familia que conocí cuando tenia nueve años, yo vivia en Sevilla y me fuí con ella a vivir y mis primos durante dos años, es la primera vez que yo me sentía que pertenecía a una familia pues desde que nací estuve internado...

Y a mi tío Antonio que ha muerto hace poco y aunque desde hacía mucho no lo veía, nunca me abandonó de el, ese sentido del humor que tenia y esa amable sonrisa en su rostro aún mas amable...
Yo acostumbrado a vivir entre los muros de un orfanato con monjas de caras agrias y guantazos permanentes, cuando los conocí me pareció estar en otro mundo...

Por más de cuarenta años no he sabido nada de ellos, pero no hubo ni un solo día en mi vida en el que los olvidara, No cabe duda de que ese sentimiento lo plantaron ellos en mi alma por su especial forma de ser...yo he conocido otras muchas familias a lo largo de mi vida, pero nada comparable a esta...

Es seguro que si no fuera por este medio, me hubiera muerto sin saber nada más de ellos y me hubiera perdido todas esas alegría que me proporcionan con sus nuevas fotos, sus logros y los de sus hijos que hacen que me llene ese sentimiento de pertenecer a una maravillosa familia...

Se que Internet hay que utilizarlo con mucha prudencia pues hay mucho desaprensivo, pero a mi edad eso es lo que me sobra y es un verdadero regalo para el alma el poder llenarme de hermosos sentimientos y de la sabiduría que me proporciona tanto los éxitos como los fracasos...

He superado los doce millones de visitas, así que cada vez escribo con más entusiasmo sabiendo que mis pensamientos y sentimientos llegarán mucho más lejos que nunca y que mejor que darle las gracias a este medio y sobre todo a mi familia que a pesar del tiempo siguen queriendome.
Tampoco me hubiese sido posible tener el amor de Conchis, esta guapa y gran mujer que lleva diez años a mi lado y que aún  estando a varios miles de kilómetros, me da su cariño incondicional cada día...Gracias tesoro.

Ángel Reyes Burgos

Caminando hacia el abismo.-Capítulo 26.- En el buen camino.

Capítulo 26.-

En el buen camino.-

He pasado seis meses sin ir a ver a Pedro, prefería esperar a ver como evolucionaba, no era mi intención verlo, solo hablar con su psicólogo que me dijera como estaba.

Me vine con muy buena impresión, le habían rebajado cada semana la metadona y de ochenta con lo que empezó el tratamiento ya solo tomaba cuarenta y sin signos de ansiedad o dolores físicos, se sentía muy animado, participaba en todas las salida y talleres del centro y si sigue así en seis meses más estaría sin metadona,  pues se la iban a seguir rebajando de acuerdo con sus propios deseos...

En una ocasión que hable con el, le advertí que la metadona es una droga mas pura y fuerte que la heroína que venden en la calle y la única forma de dejarla es rebajándola poco a poco y potenciar su autoestima realizando trabajos que le ocupen y le haga sentirse útil como persona, así superará la depresión que tiene y dejara de sentir que es un miserable.

Esa conversación me había alegrado el día, parecía como si una gran losa que me estaba aplastando de pronto apenas pesara y me dejaba liberado, iba hacia el restaurante la dorada que había quedado con un cliente para comer y no dejaba de silbar canciones en el coche. Busqué antes de llegar el libro,
Autoayuda, combatir adicción a las drogas de la referencia que me dio Enrique el psicólogo.
Me impactó una de las imágenes que traía de una mujer joven antes y después de consumir drogas...

Me hubiera gustado encontrar alguna foto de este tipo de cuando consumían droga y después ya recuperados, pero no encontré nada en librerías ni en Internet, pensaba que así podía verse en un futuro inmediato cuando estuviera totalmente recuperado...para que le sirviera de aliciente.
La comida transcurrió bien y fue exitosa como terminó al llegar a la oficina con el cliente y aceptar el presupuesto de unas viviendas que quería encargarme, el día no podía ser mas completo.

Ahora que estoy escribiendo este capitulo, me siento feliz y relajado por que no tengo pesadillas que contarles, o aunque si las tengo, no quiero hoy hurgar en mi memoria para terminar el día con el alma tranquila, aunque todos sabemos sobre esos días que nacen con un sol radiante y lleno de promesas y cualquier eventualidad lo termina nublado y con truenos...yo prefiero hoy cruzar los dedos y quedarme con lo bueno que el día me ha deparado...

En la noche antes de dormir repasé algunas notas que tenia para el libro y di con una anécdota de un día de reyes cuando teníamos ocho años y nos vistieron de rey mago para ir a llevarle juguetes y caramelos a los niños del hospicio de San Luis, otro internado que estaba en el centro de Sevilla donde había también un colegio de sordomudos. Tiene una iglesia que es una obra de arte...

En algunas ocasiones que estoy cerca, me gusta entrar y sentarme en un banco a contemplarla y escuchar música de órgano que ponen como fondo y me relaja mucho. En una ocasión que me encargaron un proyecto de rehabilitación de toda la calle, inserté entre las fachadas la fachada de esa iglesia dibujada a plumilla con todos sus detalles, mi madre la conservó toda su vida.

Pues el camino hacia San Luis que lo hicimos andando, fue un verdadero martirio, la barba me picaba más que la que me pusieron en el nacimiento como san José, pero ademas como iba de rey negro, el betún con que me pintaron la cara, me chorreaba por la cara del sudor cuando nos hicieron correr hacia el colegio por que llegábamos tarde, mis dedos estaban negro y mi cara al llegar parecía que había pasado un arado, la tenia llena de surcos blancos. Pero fue algo memorable cuando entramos en el colegio de sordomudos, ver la cara de felicidad de esos niños prácticamente de nuestra edad y hablándonos por señas con las manos que no conseguíamos entender, pero con sus sonrisas entendimos lo suficiente...

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Ángel Reyes Burgos

Caminando hacia el abismo.-Capítulo 25.- Días de ácido, (L.S.D).

Capítulo 25.-

Días de ácido, (L.S.D).-

Corría el año 1975 cuando monté mi primera constructora, Menphis Gestión y Construcción S.A.
en un sitio emblemático de Sevilla, al lado del arco del postigo. Diseñé un catalogo de viviendas modulares para las nuevas urbanizaciones que en aquella época estaban de moda, España estaba creciendo económicamente y las familias se embarcaban en una segunda residencia en el campo. Al final de la calle de mi oficina que era Federico Sanchez Bedoya se encontraba la catedral, estaba ubicada dentro de un patio sevillano con tiendas de artesanía y mantillas. El lugar era precioso.

En seis meses, estaba en pleno funcionamiento y aproveche un local cercano que estaba vacío para montar otro negocio muy diferente, mi primer bar de copas, lo llamé Soma, por esa pastilla que distribuían en la serie de la BBC escrita por Aldous Huxley, en un mundo feliz para mantener al pueblo en permanente estado de euforia y felicidad.
Eran años de mucho trabajo, todo el día con el tema de las obras y a partir de las ocho de la noche en el Soma...mucha música, mucho alcohol y mucha juventud tomando de todo lo que pillaba. A Pedro lo invité a la inauguración, en aquella época estaba fuera de Sevilla pero acudió y se quedo tres días...

La segunda noche dejé a mi encargado en el bar y lo llevé al teatro y después a cenar a casa de un amigo en la que estaba invitado por su cumpleaños. Su casa estaba en la carretera de Carmona en un quinto piso.  Eramos diez personas entre mujeres y hombres, después de cenar Pedro sacó de su cartera una papelina con cocaína, hizo unas rayas y ofreció, pero nadie quería eso, no era un grupo donde se consumiera drogas. El se hizo una ralla y guardó el resto. 
A continuación sacó como una especie de papel secante con unos sellos pequeños decorados con una cara sonriente, ofreció y de nuevo nadie quiso aceptar el regalo...
Se lo puso sobre la lengua, no le notamos nada al principio pero en una media hora, sus pupilas estaban muy dilatadas, su cara parecía transfigurada como en un estado de éxtasis y felicidad. Empezó a andar arriba y abajo por el salón mientras tomábamos una copa. Lo vimos abrir la puerta de la terraza y quedarse parado delante de la barandilla, subía los brazos como si estuviera volando y un amigo que estaba al lado mio me dijo, ve con el, no te fíes que ese puede saltar...
Cuando fue a subir sobre una silla de la terraza, los dos salimos corriendo para el y lo tumbamos sobre el suelo, le duró el viaje tres horas y cuando lo vi mas recuperado le pregunte por lo que iba a hacer y lo que estaba sintiendo... 

Cuando abría los brazos en la terraza, estaba a punto de saltar por que se veía así mismo como si fuera un pájaro que planeara hasta llegar al suelo. No sentía miedo por que sabia no le iba a pasar nada. Los rostros y la habitación era para el como un caleidoscopio de colores, el olor de la comida que quedaba era delicioso y penetrante, los sonidos estaban como aumentados por amplificadores y su felicidad en general estaba en un punto como jamas había conocido. Eso es lo que después me enteré era un buen viaje....

En otra ocasión que vi a Pedro, le recordé ese episodio y la cara se le ensombreció, me contó que cuando se enganchó en la heroína, había arruinado su vida, me veía a mi mismo como un ser despreciable y cuando me dieron un ácido fue muy diferente, tuve un mal viaje, tan malo que cuando me miraba al espejo veía en el un ser monstruoso, los sonido eran estruendos y los colores me dañaban la vista. Me acosté y fue lo peor que hice por que sufría tremendas pesadillas con los ojos abiertos y terminé temblando y gritando sentado en un rincón de la habitación. .

El ácido por lo visto potencia todo lo que de bueno o malo pasa por nuestro interior y si la persona es feliz se siente aún mas, pero si tiene graves problemas personales, se potencia todo lo malo que uno lleva dentro.

Yo no se si ahora los jóvenes toman lsd, pero en aquella época era algo muy común y acabó con muchos jóvenes en tratamiento psiquiátrico por un mal viaje...se quedaban colgados, hablaban solo por la calle o estaban como cogiendo moscas siempre totalmente perdidos... 

Como ya comenté al principio, intento volcar las experiencias propias y ajenas en este libro con la intención de poner en guardia a todos aquellos que les gusta jugar a la ruleta rusa con su vida y en su momento, dar mis mejores consejos para aquellos que ya tienen problemas y quieren curarse.

Hay tres formas rápidas de dejar la droga, una es no hacer nada hasta que el sida y las enfermedades acaben contigo y créeme que es mas rápido de lo que piensas... otra y es la más rápida, pegarte un tiro y acabar rápidamente con tu sufrimiento y el que le infliges a tu familia y amigos...y el mas lento y efectivo, coger al toro por los cuernos y decidir hoy mismo ponerte en manos de profesionales que te ayuden con un solo objetivo en tu mente, la recuperación total física y psíquica...

Pues que tengan un buen viaje, pero libre de todo lo que te ate...

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Ángel Reyes Burgos

Caminando hacia el abismo.- capitulo 24, Un derroche de alegría truncado.

Capítulo 24.-

Un derroche de alegría truncado.-

Siendo este libro una autobiografía, hasta el momento he hablado poco de mi vida familiar y mucho sobre la relación de ese amigo que tantos disgustos me ha dado. El día de mi boda tuve dos agradables sorpresa, una la llegada de mi primo Alfonso de Madrid, hermano de Mercedes que aún no conocía.

Como era característico en mi, siempre me estaba riendo. En mi oficina me decían el sonrisas...
Me casé en verano con un traje de terciopelo que se empeñó mi madre en que me hiciera el sastre de mi padre, lo que sudé con ese traje no os lo podéis ni imaginar...Yo unos meses antes me había comprado uno en una tienda de ropa por la que pase al salir a tomar café en la oficina. Lo vi en un escaparte y pedí me lo prepararan.
Cuando se lo llevé a mi madre para que lo viera me dice, pero tu estas loco?, es el día de tu boda y tienes que hacerte algo especial. Fui a ese sastre y me hice eso que parecía más una sudadera que un traje...pero como mi madre me veía muy lindo, pues nada, a sudar se dijo...envidiaba a los que iban en mangas de camisa mientras yo parecía un pavo al horno...
En la iglesia estaba muy distraído y cuando el cura me pregunto, ¿quiere usted...?, no me enteré de nada, subió el tono de voz y Rosi fue la que tocándome la manga del traje me hizo señas para el cura y yo dije, si claro, no voy a querer...me llegaron risas desde el fondo de la iglesia...

Después ella y yo hicimos un fabuloso viaje por Francia, Suiza, hasta Italia. Lo de ver las riquezas del Vaticano, a parte de su belleza me creó muchos sentimientos encontrados y hasta tristes, no podía comprender que hubiera tanta gente en el mundo muriendo de hambre con esos recursos que parecían inagotables de la iglesia católica, pero no era muy diferentes esas sensaciones cuando en los internados podía ver en sus iglesias un derroche de lujo en sus claustros y la comida ha veces era escasa. Pero el viaje fue fabuloso propiciado por mi suegro que nos regaló un millón de pesetas de la época que había estado ahorrando para le ocasión. Muy seguido nacieron mis tres reyes...

Mi vida hasta ese momento era tranquila y sin sobresaltos, pero todo cambiaría cuando dejé mi trabajo en A:E:G para montar una constructora y un bar de copas, es muy difícil conjugar una vida familiar normal con los horarios que tenia el pub...Durante el día me dedicaba a las obras y por la noche hasta la madrugada a beber balentain y servir copas, eso me pasaría una gran factura personal.

Me costó el divorcio porque no decía que no a un cuerpo que se me insinuara y mi vida familiar cambió dramáticamente, aunque no quiero ponerme triste hablando de ello...

Parece que la vida no te deja mucho tiempo con tus alegrías, hoy lo estaba, pero una llamada telefónica me la ha cortado de golpe. La responsable de la casa de acogida donde esta Pedro, me ha preguntado que si el estaba conmigo, por la mañana temprano había salido sin que nadie supiera nada y hasta ese momento que era las dos de la tarde, no había echo acto de presencia ni llamado. 

Hasta las siete de la tarde no supimos nada de el, lo cogió la Policía Local por una llamada del servicio de seguridad del Corte Ingles, lo tenían retenido por robar y se lo llevaron. No podían retenerlo más de 24 horas, por que la cantidad robada no alcanzaba para constituir un delito, pero pasó la noche en los calabozos de la comisaria. Los responsables de la casa tenían que decidir ahora si expulsarlo o seguir dándole otra oportunidad. Fui a verlo y al preguntarle porque, se encogió de hombros y me dijo, lo se, he cometido una tontería...Pedro, cuantas más hasta que tenga que ir a verte al cementerio...te juro que no volverá a pasar Ángel, se que en ello me va la vida si no salgo adelante con esa basura que me esta matando poco  apoco...

A mi no me jures nada mi amigo, mírate en el espejo y convéncete de lo que vas a hacer con tu vida y si no, mátate de verdad y deja que la gente descanse...me fue a abrazar y di media vuelta...

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Ángel Reyes Burgos

Caminando hacia el abismo.-Capítulo 23.- Notas para el libro.

Capítulo 23.-

Notas para el libro.-

Mucho antes de empezar a escribir este libro, tomaba notas en un cuaderno de las cosas que recordaba para escribirlas. Aquí tengo una que dice, alucinaciones de Pedro.
Eso se refiere a una de esas tantas veces en las que intentó suicidarse. Por mi parte cuando yo lo he comentado con otras personas eso de sus intentos, me dicen que si una persona quiere suicidarse lo hace sin más, que los que lo intentan solo están llamando la atención para que lo ayuden. No estoy de acuerdo con eso por que conozco muy bien a Pedro y el se sentía muy frustrado cuando no lo conseguía, realmente quería morir por que no podía enfrentarse a sus propias culpas y a ese hombre en el que se había convertido, fracasado hasta el punto de buscar en la basura algo que comer, después de haberse gastado doce euros en drogas.

Su vida era un infierno y a mi no me tenia que convencer que sus intentos de suicidios eran reales.
En una ocasión, se fue a medianoche de un centro de acogida, forzó el armario del botiquín y se llevó una bolsa llena de pastillas, vendió parte para comprar droga y se tumbo a dormir en el interior del cajero de un banco, se tomó muchas pastillas diferentes y recuerda solo que una ambulancia lo llevaba con la sirena puesta, el pensaba en ese momento que lo estaban secuestrando y gritaba todo lo que podía pidiendo ayuda, socorro, socorro, me han secuestradooooo, cuando me lo contaba, no me cabía ninguna duda de que para el, eso era real, me hubiera gustado dar con el conductor de esa ambulancia para que me contara su versión pero no lo conseguí...

Se despertó dentro de una habitación de aislamiento del psiquiátrico con sonda urinaria y vía intravenosa, se sentía según el muy bien, como ya lo conocían probablemente el goteo tendría alguna medicación para evitarle el síndrome de abstinencia. Las manos le estuvieron temblando varios días.
No consigo permanecer impasible ante los recuerdos que me ha implantado este hombre y digo implantado por que no son mis experiencias ni mis recuerdos, pero a veces me siento como si yo los hubiera vivido y como me pasó en el capitulo 20, me deja algo tocado...

No me pasa lo mismo cuando escribo algo tan macabro como mi novela venganza salvaje por que todo es pura ficción, pero relatar la vida real es muy diferente...
Prefiero recordar a ese niño que se escapaba conmigo del internado en plena noche para caminar dos kilómetros hasta llegar a una venta a dar tirones...no me refiero a esos que dan los chorizos de los bolsos de las señoras, tirones en las mesas donde había comida para salir corriendo y el camarero de siempre salia en nuestra persecución, aunque pocos pueden coger a unos niños con hambre.
No es que se comiera mal en el colegio, es que a esa edad, es uno un pozo sin fondo...

Claro que esas salidas no quedaban impune, al otro día irremediablemente nos llamaban a la oficina del director, no servia de nada negarlo, pues aunque no solo nosotros hacíamos eso, eramos los mas conocidos por el dueño de la venta y los camareros...lo peor eran los castigos, teníamos un callo en los dedos de tanto escribir en la pizarra, ¡no voy a robar más¡...hasta quinientas veces..La mano dolía y el brazo se caía también de dolor y cansancio, pero eso no frenaba nuestro espíritu aventurero y pronto volvíamos a la carga aunque tuviéramos que andar mas para conseguirlo. Pusieron un pastor alemán atado a un árbol delante de la venta y sus ladridos en cuanto nos veía nos dejaba acojonado y nos íbamos a otro sitio, pero jamás volvimos al internado con las manos vacías.

Cuando llegábamos a los dormitorios, siempre se nos ocurría alguna gamberrada, en una ocasión a las dos de la madrugada, que volvimos, cogimos un bote de pasta de diente y se la refregamos a algunos por la cara, se despertaban en poco tiempo ardiéndole y picándole y nosotros partiéndonos de risa mientras a veces teníamos que salir corriendo hasta el campo de fútbol para que no nos cogiera...
Se montaba tal jaleo, que el celador de noche los levantaba a todos y los ponía a hacer flexiones, al día siguiente teníamos que estar pendiente de los caponazos que nos daban los compañeros...

No puedo evitar sonreír cuando pienso en esas aventuras con Pedro, pero a la vez me hace volver a la realidad de su situación actual y me sumo en la preocupación y la tristeza, estoy contento por que pronto voy a ir a verlo, pero a la vez inquieto por lo que me pueda encontrar...

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Caminando hacia el abismo.-Capítulo 22.- Mundo salvaje.

Capítulo 22.-

Mundo salvaje.-

En ocasiones me despierto con pesadillas relacionadas con las barbaridades que me ha contado Pedro, son tan reales que incluso dándome cuenta que ya estoy despierto, mi agobio me deja atenazado hasta que poco a poco voy entrando en mi propia realidad y va desapareciendo.

Estaba soñando que me encontraba en un restaurante de lujo comiendo con Pedro, por nuestro atuendo tan elegante con smokin, parecía que estábamos preparados para ir a algún evento importante después de cenar, nos levantamos y al ir a pagar, veo que tanto mi ropa como la de mi amigo están rasgadas y sucias, en mi cartera no había dinero, cambió de repente el entorno en el que nos encontramos y estábamos en un sucio solar rodeados de drogadictos y jeringuillas tiradas por el suelo.
Pedro cogía una jeringuilla del suelo y le pedía a uno que se estaba chutando le diera un poco.
Sus brazos estaban en tan malas condiciones, que no se encontraba las venas, varios abscesos supurando los tenia repartidos desde las muñecas hasta cerca del hombro, la visión era a la vez dolorosa y repugnante. No dejaba de temblar y le pidió al de al lado que le pinchara en la yugular. En cuanto se metió la droga dejó de temblar, Su nariz dejó de moquear y se tumbo en el suelo al lado de la basura y las jeringuillas y se quedó dormido...Yo contemplaba la escena con lagrimas en los ojos y al despertarme los tenia mojados...me costó mucho dormirme de nuevo...

Por la mañana tenia que ir a la obra de San José de la rinconada, mi coche estaba en el taller y tomé el tren, me saludaron dos muchachos en el vagón que no creía conocer, vi que uno sacaba un trozo de papel de plata de la cartera y se iba con su amigo hacia el servicio. Los dos salieron con los dedos manchados de la carbonilla del papel de plata, estaba claro que habían estado fumando heroína.
En esa época estaba haciendo la excavación, cimentación y estructura de un edificio con sótano de garaje, por primera vez utilicé casetones de porexpan para el forjado...

Estando en la obra aparecieron los dos individuos que vi en el tren, se incorporaban por primera vez al trabajo como ferrallistas, son los que montan las barras de hierro para los pilares y los forjados.
Los llamé y les pedí que me enseñaran la cartera, uno aún tenia un trozo de papel de plata con droga y los dos las manos manchadas, le dije que se fueran de la obra y que no volvieran mas. No me sirvió nada de lo que me dijo para que cambiara de opinión, en mi obra no quería drogadictos, por un motivo importante, pierden los reflejos y se producen muchos accidentes, ademas de tener que estar vigilandolos para que no se llevaran nada.  Ya en el edificio que estuve haciendo para dragados en el circular de Mairena, tuve que poner cada día al salir los trabajadores controles para ver sus macutos...

Por la mañana en la obra, no dejé de pensar en esos dos individuos que seguramente tendrían familia y la estaba condenando a la miseria por culpa de su adicción. me derrumbaba pensar en este mundo tan salvaje en el que vivimos. Eso de salvaje me hizo recordar mi educación tan diferente de la que ahora observo en los jóvenes. Aún sin sillas para sentarnos en el salón de la tv por ser el mas grande, todos lo hacíamos en el suelo, que por cierto en invierno nos dejaba el culo helado, el director deportivo nos daba la clase de educación cívica. 

Aprendíamos a hablar en publico, lo que era la educación hacia las personas, el respeto y sobre todo a los mayores. Por eso yo no podía entender que en la actualidad hubiera una embarazada de pie mientras un joven a su lado no se levantaba de su asiento, tampoco lo hacen con un anciano o personas impedidas, es algo que me revuelve por dentro.

En este blog tengo reflexiones echas al respecto de ese asunto y algo muy importante que aprendí desde joven, esta frase, ¡no desees para los demás, lo que no quieres para ti mismo¡ si quieres respeto, respeta, si quieres amabilidad, se amable, uno no puede hacer un mundo mejor si no empieza por hacerlo con sus propios actos...incluso ya a mi edad, sigo abriéndole la puerta a una señora o a un anciano para cederle el paso, sigo dando las gracias cuando me sirven en un bar o compro algo.

Creo necesario hacerlo por mi mismo, para sentirme en un mundo mas civilizado y humano, a pesar de la violencia con la que me encuentro en los medios de comunicación, la mala educación que hay en la calle...quizás prefiero vivir en mi burbuja, para no sentir que vivo en este mundo salvaje...

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Ángel Reyes Burgos

Caminando hacia el abismo.-Capítulo 21 Obras y accidentes.




Capítulo 21

Obras y accidentes.-


Hoy me he levantado muy temprano, estaba haciendo una obra en la plaza de Europa al lado de la alameda de Hércules en Sevilla y quería estar pendiente del que hacia los bataches (pozos cuadrados que se hacen en una medianera),  para los dados de cimentación, le dije que cortara tres metros cada tres metros para evitar que se viniera abajo el muro de medianera. Tenia que ir al colegio de Arquitectos y cuando volví, el muro de siete metros de altura estaba agrietado y desprendiendo arena por sus fisuras...los ferrallas que estaban montando la losa del batache, estaban a tres metros abajo metidos en el pozo, al acercarme a ellos me asusté de verdad y les grité que salieran inmediatamente, en menos de un minuto, todo el muro se desplomó tapando el agujero...si los coge dentro los mata...



Al de la excavadora lo despedí inmediatamente, le dije que solo hiciera huecos de tres metros y al medir lo que había excavado tenia siete metros el hueco...me costó una gran indemnización al propietario del solar de al lado, un taller metalúrgico, mas el desescombro, reparación de un muro que se había abierto en una casa de al lado de unas monjas que dedicaban el sitio a darle cobijo a gente sin techo y tuvimos que sujetar toda la pared en el sitio de la fractura con grande grapas de acero y relleno de hormigón. Para evitar que se desplomara también esa casa, contraté a una empresa madrileña para que me hiciera un arco de puente de acero desde una medianera hasta la otra...

Antes de empezar con la estructura después de terminar la losa de cimentación, la rampa de subida del garaje y poner las primeras espera de los pilares, ya estaba arruinado de nuevo...
Este vídeo lo monté con diferentes vídeos que hacia en obra con el movil...
Aún así, este libro no lo estoy escribiendo para relatar fracasos, quiero que sepan que con cada uno, aprendemos y nos deja la mente mas clarificada para enfrentar nuevos retos...

Hoy quería contarles algo muy agradable para mi como lo fue la mili. Nadie quería ir a la mili, pero yo sí, hasta ese momento mis recuerdos en los internados y en Linares fueron maravillosos y ¿por que no lo iba a ser también en la mili?, aunque nunca hubiera matado a un hombre, disparar me encantaba...conducir vehículos, disparar con ametralladoras antiaéreas, me fascinaba todo eso......Me pasé una mili fabulosa, al llegar me dijo un veterano que me apuntara a todos los servicios que pudiera y me apunté como oficinista. Me llamó el brigada de la oficina de garajes donde iba a estar yo solo para hacer los partes de entrada y salida de vehículos y asignarles uno cada día para las compras a los diferentes responsables de, vestuario, cocina, armamento y demás...

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Solo podía autorizar a una salida al día para cada servicio, pero llegaban tenientes y capitanes pidiéndome como favor que le diera otro para ir a comprar con su mujer o algún asunto personal, eso me generó muchos favores con los que me gratificaban generosamente cuando iba a pedirle comida, ropa o cualquier cosa que necesitara y ademas estaba disculpado de todas las guardias, ¿quien no se apunta a una mili así?...mi paso por los internados fue mi mejor escuela...Hice la mili en Ceuta.

Hasta ahora parece que no hago más que decir lo bueno que fue todo y lo maravillosa que fueron mis experiencia estuviera donde estuviera, no miento, es como realmente lo recuerdo, incluso la época de mi primer trabajo como delineante en la empresa A:E:G, fué mi primer trabajo después de llegar de la mili y ya en el tercer mes, me compré mi primer coche, un mini..que me dio alas para viajar a París por primera vez con unos amigos y llevar a una amiga y a mi prima Mercedes al Repilado..Fueron realmente unos años muy felices, lejos de los problemas adquiridos por mi cariño hacia Pedro. 

Hoy no tengo muchas ganas de escribir cosas tristes, el capitulo 20 que escribí ayer me dejó el alma cansada por que estaba sufriendo recordando todas esas barbaridades que me contaba mi amigo.
Pasé una mala noche y hoy me lo voy a tomar con tranquilidad, aunque antes escribiera lo de mi descalabro económico, no hay nada que me aplaste tanto como el grave problema de mi amigo.

Me voy a relajar este fin de semana en el campo, pero mi mente seguirá funcionando para recordar todas esas historias interesantes que me pasaron, con el sentimiento siempre puesto en ser de ayuda para todas esas personas que necesiten un punto de apoyo para salir de sus preocupaciones y esa grave enfermedad que es la droga, el alcohol o la ludopatía... Sean felices y mucho animo...

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Caminando hacia el abismo.-Capítulo 20 Confesiones.


Capítulo 20

Confesiones.-


En el año 1989, estaba haciendo un edificio en Mairena para la expo 92, como jefe de obras contratado por Dragados, en la misma fecha estaba haciendo con mi empresa Reycon S.L. cincuenta viviendas unifamiliares en Gelve, fue mi primer batacazo económico pues al terminar la estructura el promotor se quito de en medio y se marchó a Argentina dejándome con todas las deudas...

La primera semana de mayo que coincidía con mi cumpleaños, fui a ver a Pedro a la casa de acogida de Caritas, comí con el en el comedor del centro con todos, una muchacha de 20 años me impacto especialmente por que tan joven estaba en una silla de rueda porque el sida la estaba consumiendo y no podía ni andar. Yo solo quería pasar un día tranquilo con Pedro y olvidarme de las tragedias que allí se veían...por cierto que a esa muchacha la vi meses después andando normalmente y parecía que ya no tenia nada, su recuperación me hizo agradecer a ese centro sus cuidados..

Después de comer nos fuimos a un precioso jardín que tienen y charlamos toda la tarde. Le quise preguntar el porque esos intentos de suicidio y me confesó que yo solo sabia de dos, el lo había intentado muchísimas veces de diferentes forma...Ángel, me dice, yo no quería vivir así, cada noche al acostarme le pedía al dios en el que dejé de creer que por favor me quedara dormido y no despertar mas. No podía dormir cuando no tenia para comprar droga y sabia lo malo que me iba a levantar, al despertar maldecía a dios por culparlo de seguir vivo, incluso sin creer en el lo culpaba por todo por desahogarme de alguna manera...

Enseguida pensaba en que forma podía desaparecer sin fallar...en una ocasión, me metí en el cuarto de baño, tapé con una toalla mojada el resquicio de la puerta y cerré la ventana...a continuación abrí la llave del gas de la bombona de butano y me tendí en el suelo. 
Recuerdo que cuando estaba perdiendo el conocimiento me decía, por fin, ahora si...
No fue así, a las dos horas me desperté de ese estado y comprobé que si bien había mucho gas, la bombona se había terminado y eso produjo que no muriera intoxicado, me sentí traicionado y frustrado. Tuve una alucinación en ese estado de semiinconsciencia, donde me veía entrando en un túnel con una luz muy fuerte al final, una sombra se percibía al fondo que me llamaba a la vez que me decía, aún no, tienes que volver, solo vendrás cuando yo te llame...había oído en ocasiones sobre ese túnel que la gente ve antes de morir y buscando información sobre ese fenómeno, se producía por la falta de oxigeno en el cerebro cuando este está fallando..

Me costó otras tres horas poderme poner de pie, inmediatamente llené la bañera de agua, me metí entero dentro y me puse una bolsa de plástico en la cabeza zambullendome, no podía soportarlo, me di cuenta de lo que tienen que pasar la gente que se ahoga y con desesperación rasgue la bolsa de plástico con la mano consiguiendo respirar, me desesperé aún mas pero no lo intenté de nuevo, me fui a la calle a buscar alguna chatarra para vender y quitarme el mono, pero la mente me seguía dando vuelta buscando nuevas ideas para terminar de una vez con todo...

A mi se me saltaban las lagrimas escuchándolo pues aunque fuera culpa suya lo que estaba pasando, me ponía en su piel y comprendía su desesperación y su dolor, pero le dije que no hay nada que justifique un suicidio, eso es solo para los débiles, tienes una vida que tienes que defender a toda costa y tienes que echarle cojones, la huida no es una opción para nadie...

Estabas pasando una depresión muy profunda y eso te lleva a buscar salidas, pero la única salida esta en ponerte en manos de profesionales que te ayuden, como en este centro en el que si pones de tu parte seguro saldaras victorioso de esta lucha...

En otra ocasión se metió en un centro evangélico en pleno campo lejos de Sevilla, el primer día lo pasó bien por que antes de entrar había consumido heroína, pero el segundo día se levanto fatal y pidió que lo llevaran a Sevilla, le dijeron que no, que tenia que aguantar unos días por su bien, por la tarde ya no aguantaba mas y cuando pidió llorando que lo llevaran se lo negaron de nuevo, al final le dieron un documento para firmar que aceptaba irse por propia voluntad, era invierno y al llegar le dieron un chaquetón para el frío, se lo quitaron y con solo una camisa lo pusieron en la puerta de la verja de entrada que estaba en un camino de montaña. hasta la carretera había varios kilómetros y tampoco lo quisieron llevar los malditos evangélicos... cuando llegó a la carretera a hacer autoestop, estaba a punto de desmayarse, un coche que pasó lo vio vomitando en plena carretera y lo recogió para llevarlo al hospital... 

Allí se sintió mejor cuando le contó al doctor que le pasaba y le inyectaron con algo. Le dijeron que esperara a ponerse mejor sobre una camilla tendido, cuando se encontró mejor, hablo con una señora para pedirle dinero para un taxi, pues no se encontraba bien y no llevaba dinero, la señora le dio mil pesetas y andando se fue a las tres mil viviendas a comprar un paquetillo...cuando ya se sintió mejor, se fue al centro a aparcar coches para sacarse para otro...

En otra ocasión se compró un bote grande de trankimacin de 50 comprimidos, un potente relajador  y somnífero, los machacó todos para que le hiciera efecto pronto y se acostó...despertó a los tres días sin saber donde estaba, no podía moverse, ni manos, ni piernas, nada parecía responder, permaneció mas de veinticuatro horas tendido boca arriba sin poderse levantar. Después de cuatro día desde que se tomó las pastillas, aún no tenia mono, se dijo que menos mal, por que no tenia fuerza ni para levantarse. Solo después de las 24 horas de despertarse, empezaron a responder las manos y las piernas y aún pasaron doce horas mal hasta que se pudo poner de pie...

Yo lo estaba escuchando alucinado, no podía ponerme en esa mente tan enferma que llegaba a hacer ese tipo de cosas, me llegó a decir cosas como que el no tenia ningún recuerdo feliz de su vida, no recordaba haber reído nunca y que se lo contó al psicólogo del centro, el le respondió que eso pasa con una depresión profunda que bloquea del cerebro que accede a los recuerdos positivos, que eso se iba a ir sacando poco a poco a la luz conforme mejorara en todos los sentidos...

Cuando me dijo que no recordaba nada alegre y que nunca había sonreído, empecé a reírme...¿por que te ríes?, por lo que veo no te acuerdas en el colegio del manicomio el día que salieron cuatro locas a trabajar en la huerta y yo te dije que si le pedías un beso a una de ella te daba mi postre...
te fuiste para una y le dijiste que te diera un beso, tendría como cincuenta años y tu solo dieciséis, te cogió en brazos y te dio tal beso que te metió hasta la lengua en la boca, empezaste a chillar hasta que te soltó mientras con la manga de la camisa te limpiabas la boca, a mi me costó el postre, pero lo perdí con mucho gusto por el tiempo que me estuve riendo y tu enjuagandote la boca...

Por primera vez lo oí en mucho tiempo riéndose con ganas y esas risas la atesoré dentro de mi como el mejor regalo que podía hacerme...fue un día en el que de nuevo tuve fe en el...

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Ángel Reyes Burgos

Caminando hacia el abismo.-Capítulo 19 Traumatismo.



Capítulo 19

Traumatismo.-

Me he despertado con dolor en la pierna, está nublado y húmedo y cuando eso ocurre, mi destrozada pierna derecha me da la lata. Me ocurrió el domingo de ramos de la semana santa de 1969, solo hacia un mes que me había comprado una ducati 24 horas, el mismo modelo que ganó ese tipo de carrera de resistencia...en esos años se celebraran carreras dentro del parque, me encantaba participar...

Esta es una foto de una de las carreras donde me salí de la curva y me empotre contra las balas de paja de protección, no me pasó nada, el accidente al que me refiero fue en una calle de Sevilla al adelantar a un coche, la pierna derecha me la fracturé por varios sitios, entre ellos el tobillo que lo tenia destrozado y de milagro salve la pierna aunque se me gangrenó por negligencia medica, me la escayolaron con una herida abierta. Ese año tenia dos motos, las dos ducati, una la camellito y otra la 24 horas, el correr era una pasión para mi... la camellito se lo decia yo por esas especie de jorobas...

En ese grave accidente, un amigo que llevaba detrás se quedó sin piel en los glúteos del roce con el asfalto, salió de nazareno ese jueves santo según me contó cuando vino a verme al hospital y lloraba de dolor del roce con la túnica, pero hizo todo el recorrido...yo estuve ingresado en el hospital hasta que llegó la feria y solicité el alta voluntaria bajo mi responsabilidad, no me podía perder la feria aunque solo podía ir apoyándome entre dos amigos, pues no podía apoyar el pie en el suelo....

Le dí un buen susto a mi madre cuando fue a verme al hospital y no me vio en la cama, pensó en lo peor y se puso a correr por el pasillo mirando en todas las habitaciones, hasta que una enfermera le dijo que me había ido voluntario..., en lugar de haberla llamado a ella para que no se preocupara, llamé al hermano de mi novia de aquel entonces, Asun...y los hermanos para irme a la feria...

Mi madre odiaba las motos y me contó un día porque, presencio un accidente de dos motos de frente y se destrozaron la cabeza mutuamente, eso le impacto mucho. Al comprar la moto yo no le dije nada, solo cuando ya la tenia fui a casa con ella y desde el balcón la vio cuando yo la llame, su cara era un poema, me dio mucha tristeza, pero en esa época era muy egoísta...

En una ocasión la vecina habló conmigo y me dijo que mi madre siempre se quedaba llorando cuando me iba en la moto. Aún con la pierna escayolada, me fui a Córdoba en la 24 hora como paquete a ver a la novia de mi cuñado Juan Manuel, a la vuelta nos picamos con un 600 preparado con motor de carrera que solo pudimos adelantar a ciento sesenta kilómetros por hora, redujo la velocidad después de pasarlo y justo en una curva enfrente del aeropuerto, nos reventó la rueda trasera y di mas vuelta que una cabra en un garaje...estaba sin ropa y despellejado pero no me rompí ni un hueso...

Tuve la suerte de que no había lesiones en la cara, me quedé a dormir ese día en casa de Juan Manuel
y al siguiente día, me puse ropa suya y fui a mi medico por que me dolía hasta el pensamiento, el medico lo que me dijo es, te voy a dar el alta antes de que te mates...a continuación llamó a mi madre y se lo contó...Nunca dejé las motos, incluso hace unos años antes de que ella muriera me compré una de gran cilindrada, esa nunca la conoció ella por que la dejaba aparcada lejos cuando iba a verla y jamas le dije que la tenia, ya le había echo sufrir demasiado...

Hoy he dedicado este capitulo exclusivamente a experiencias vividas por un motivo fundamental, muchas veces he pensado que la vida nos castiga de una forma u otra cuando por nuestro egoísmo, hacemos daño a los demás, yo he sufrido mucho después que mi madre muriera por que no me quitaba de la cabeza cuanto la hice sufrir a ella por no pararme a pensar, cuanta tristeza podía generar mi egoísmo que me hacia pensar solo en mi mismo, sin parar en las consecuencias...
Ya no esta conmigo, pero mi dolor sí. Eso me hace disculpar a mis hijos cuando por acción u omisión me hacen daño sin saberlo. Me digo para mis adentros que no tengo derecho al pataleo...

Estoy terminando este capitulo y me estoy riendo recordando cuando Rufo el profesor de gimnasia quería hacerme una foto en la barra fija, me pidió que me subiera a pulso y no conseguí ni moverme, el me decía, arriba, arriba, échale narices, yo parecía petrificado pero me dio una idea, a los catorce años aún no había crecido suficiente y a partir de entonces me la pasaba media hora diaria colgado de la barra esperando que así podía crecer mas rápido al estar colgado...solo conseguí unos buenos callos en las manos y muchas carcajadas de los compañeros y profesores que me veían...di un gran estirón a los diecisiete años, cuando salieron los zapatos de plataforma, tuve uno de doce centímetros y deje definitivamente la barra fija, ya me sentía bastante grande, no necesitaba crecer más...

Ademas, la mujer con la que me casé años mas tarde era altísima, estos zapatos eran ideales para cumplir con las apariencias de esa sociedad que nos hace pensar que el hombre tiene que ser más alto y por si acaso, solo me los quitaba una vez sentado en la cama, hasta el primer día que fui a la playa con ella y le pedí que me soltara la mano...por favor, se van a creer que soy tu hijo...aunque me reía diciendo que me podía pasear debajo de la cama vestido con el capirote de nazareno, el madurar me hizo sentir augusto conmigo mismo por que siempre e escuchado que soy una buena persona y ese es el mayor regalo que me hicieron en la vida desde el colegio hasta la fecha...

Si no os gusta mi vida y lo que cuento lo siento, por que voy a escribir mas, mucho mas...

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Ángel Reyes Burgos

Caminando hacia el abismo.-Capítulo 18, Un hombre afortunado.


Capítulo 18

Un hombre afortunado.-

Quien podía pensar, que habiendo pasado toda mi infancia y parte de mi juventud en internados, me considere un hombre afortunado, pero así es. He dado por bueno los castigos que yo se me buscaba, a cambio he recibido una de las mejores educaciones que un hombre pueda desear. Me inculcaron desde pequeño el respeto a los demás, alentaron mi sed insaciable de lectura y mi madre hizo que me enamorara de la poesía desde pequeño.

Mi profesor se casó con mi madre y me dio sus apellidos, ademas llegue a ser un gran velocista el día que pusieron la televisión en el colegio... cuando terminábamos de comer, como en estampida salíamos corriendo por un largo pasillo para sentarnos los primeros frente a la tv, me dejaba alucinado ese caballo Ted que hablaba y yo me creía que era verdad, con esa edad te lo crees todo...

Lo mismo que me creía que los reyes católicos eran católicos de verdad, hasta que de mayor leí la verdadera historia de esos reyes, la reconquista, las cruzadas y sobre todo ese genocidio que provocamos en américa del sur con nuestra conquista. He entendido leyendo la historia, que esos héroes españoles que acompañaban a Colón, Pizarro o Hernan Cortes, estaban compuesto por la peor ralea salida de las cárceles...pero nosotros en el campamento los honramos y veneramos. 
En esta foto del campamento junto a mi padre, esta justo al lado mi tienda de campaña que era para seis y se llamaba la escuadra Cortes...pero con esa edad y solo leyendo los libros oficiales, no podía saber la realidad de lo que fue esa invasión, para mi no tiene otro nombre... 
Es por eso que yo era inmensamente feliz, lo mismo que lo puede ser un burro con los ojos tapado y comida colgada sobre su cuello para que no le falta...pero no me puedo quejar, ¿quien me quita ya la felicidad que he sentido siempre en esos sitios?...

Estaba escribiendo este capitulo mientras pensaba en Pedro, estoy pendiente de esa llamada que me comunique que va a salir del hospital y me siento impaciente. La llamada se produce a las doce de la mañana, primero de la trabajadora de Caritas para decirme que ya había plaza para el en la casa de acogida, después del hospital para decirme que ya podía ir a por el...mi sentimientos estaban enfrentados entre la alegría por el y mi miedo también en que solo fuera otro fracaso más, cada tropiezo en su recuperación supone una gran dificultad para el de recuperarse...
A el le encantó el centro que tenia un gran jardín, cuartos individuales y talleres, le dije, si aquí no te curas, ya no te vas a curar nunca...

Podía estar en la casa de acogida solo un año, hasta que el programa con metadona acabara en solo un placebo sin que el se diera cuenta hasta que se lo dijeran, según el psicólogo del centro con el que hable, no era suficiente con dejar la metadona, tenia que curarse del todo mentalmente y eso es lo mas difícil para los pacientes...

Realmente lo vi animado y feliz y yo me despedí de el con un abrazo y un mar de dudas en mi alma por el desarrollo de los acontecimientos futuros, me tranquilicé a mi mismo diciéndome que no no fuera ave de mal agüero y pusiera un poco de fe en su recuperación. Mi mayor miedo era saber que si no lo conseguía, seguiría intentando suicidarse, porque su sentido de culpa lo agobiaba hasta el punto de no querer vivir en esa situación...

Me di ánimos por el camino de vuelta a mi oficina como siempre lo hago, accediendo a esos recuerdos de nuestras vivencias juntos en la escuela. Me viene al recuerdo de una en Virgen de los Reyes donde estaba el manicomio, estábamos en la portería de fútbol chutandonos con un balón, una voz fuerte desde detrás nos decía, cogerlo, cogerloooo, por el campo de fútbol venia un loco corriendo con las correas a medio poner, dos celadores corrían detrás de el, me puse con los brazos en cruz para pararlo, pero cuando iba llegando aquel tanque loco corriendo, di media vuelta y corrí tanto que perdí de vista a Pedro que corría en otro sentido, si hubiera querido ser celador, desde luego me pasaría como con la vaquilla, que mi profesión la terminaría antes de empezar...

Me sirve este secreto mio que tengo de poder acceder a recuerdos que me hacen sonreír, me hace sentir que la vida no es tan dramática como parece, siempre que a los que quieres, no se hagan dueños de tus sentimientos y preocupaciones...

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Ángel Reyes Burgos
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