Con versos y con pasión...

¡Hay¡ cuando te tengo abrazada
y tu pecho en mi pecho late
en esas hermosas madrugadas
con tus gemidos de amante.

Es cuando quiero que se pare
el tiempo y florezcan los besos
y tu piel que en la mía arde
me siga quemando por dentro.

Que en mi cuello tus gemidos
me llenen de pasión y sueños
y aunque no te tenga conmigo
se haga realidad en el momento.

Porque en el amor todo es posible
tenerte muy lejos y tan cerca
que florezcan flores libres
en tu tierra y en mi tierra...

Y regaremos por siempre
con besos las flores hermosas
y que en el corazón se queden
cien rosas maravillosas.

Hoy quiero fuerte abrazarte
y decirte que mi amor
cada día en mi pecho crece
con versos en mi corazón...

Para que te pongas buena crayolita

















Poema de Gil Vicente, poeta portugués.

Las huestes de don Rodrigo 
desmayaban y huían 
cuando en la octava batalla 
sus enemigos vencían.

Rodrigo deja sus tiendas 
y del real se salía, 
solo va el desventurado, 
sin ninguna compañía; 
el caballo de cansado
ya moverse no podía, 
camina por donde quiera
sin que él le estorbe la vía.

El rey va tan desmayado
que sentido no tenía; 
muerto va de sed y hambre,
que verle era gran mancilla; 
iba tan tinto de sangre
que una brasa parecía.

Las armas lleva abolladas,
que eran de gran pedrería; 
la espada lleva hecha sierra
de los golpes que tenía; 
el almete de abollado
en la cabeza se hundía; 
la cara llevaba hinchada
del trabajo que sufría.

Subióse encima de un cerro,
el más alto que veía; 
desde allí mira su gente
cómo iba de vencida; 
de allí mira sus banderas
y estandartes que tenía, 
cómo están todos pisados
que la tierra los cubría; 
mira por los capitanes,
que ninguno aparecía; 
mira el campo tinto en sangre,
la cual arroyos corría.
Él, triste de ver todo esto,
gran mancilla en sí tenía, 
llorando de los sus ojos
de esta manera decía:

«Ayer era rey de España,
hoy no lo soy de una villa; 
ayer villas y castillos,
hoy ninguno poseía; 
ayer tenía criados
y gente que me servía, 
hoy no tengo ni una almena,
que pueda decir que es mía.

¡Desdichada fue la hora,
desdichado fue aquel día 
en que nací y heredé
la tan grande señoría, 
pues lo había de perder
todo junto y en un día!

¡Oh muerte!, ¿por qué no vienes
y llevas esta alma mía 
de este cuerpo mezquino,
pues se te agradecería?

Gil Vicente (1465-1536?) fue el primer gran dramaturgo portugués y poeta de renombre. Se le identifica también con el joyero, autor de la Custodia de Belem, maestro del equilibrio y con el maestro de retórica del rey Don Manuel. Como hombre de teatro, parece también haber desempeñado las tareas de músico, actor y director. Es considerado frecuentemente, de una forma general, el padre del teatro portugués y también del teatro español, ya que también escribió en castellano, y compartió la paternidad de la dramaturgia española con Juan del Encina. Para saber más pulse aquí.


Las mano de mi madre, poeta salvadoreño.

Manos las de mi madre, tan acariciadoras,
tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras.
¡Sólo ellas son las santas, sólo ellas son las que aman,
las que todo prodigan y nada me reclaman!
¡Las que por aliviarme de dudas y querellas,
me sacan las espinas y se las clavan en ellas!

Para el ardor ingrato de recónditas penas,
no hay como la frescura de esas dos azucenas.
¡Ellas cuando la vida deja mis flores mustias
son dos milagros blancos apaciguando angustias!
Y cuando del destino me acosan las maldades,
son dos alas de paz sobre mis tempestades.

Ellas son las celestes; las milagrosas, ellas,
porque hacen que en mi sombra me florezcan estrellas.
Para el dolor, caricias; para el pesar, unción;
¡Son las únicas manos que tienen corazón!
(Rosal de rosas blancas de tersuras eternas:
aprended de blancuras en las manos maternas).

Yo que llevo en el alma las dudas escondidas,
cuando tengo las alas de la ilusión caídas,
¡Las manos maternales aquí en mi pecho son
como dos alas quietas sobre mi corazón!
¡Las manos de mi madre saben borrar tristezas!
¡Las manos de mi madre perfuman con terneza!

Edgardo Alfredo Espino Najarro (Ahuachapán, 8 de enero de 1900-San Salvador, 24 de mayo de 1928), conocido como Alfredo Espino, fue un poeta salvadoreño.

Nació en el Departamento de Ahuachapán, zona occidental de El Salvador, en el año de 1900. Hijo de Enriqueta Najarro de Espino y Alfonso Espino, ambos profesores y poetas, creció en hogares que respiraba poesía y amor al arte, su hermano Miguel Ángel Espino que también creció para volverse artista de la pluma pero en la rama de la prosa...Para saber más pulse aquí.

Apasionadamente, poema de amor

Te estoy soñando despierto y te veo
con el traje que un día te comprara
y parece que se me abre entero el cielo
cuando te siento tan feliz y apasionada.

Esta pasión que me llega de tu cuerpo
esa locura que se fija en mi mirada
cuando me acerco a tus labios y tu aliento
y conmueves a mi alma ilusionada.

Tu cuerpo que de diosa tiene un mundo
para perderme en un mundo de placeres
y mirarme en tus ojos tan profundo
que en el caiga y bañarme de tus mieles.
Que pasión, por dios cuando te abrazo
y la seda de tu tela me transmite
el calor de esa piel cuando te toco
y es música que en mi alma se derrite.

No quiero que te quites ese vestido
hasta que en el cuarto por fin te desnude
y contemples mi pecho estremecido
cuando tu pecho en el mío se redime.

Hoy quiero vivirte entre mis sueños
vestida, desnuda y entre espumas
hoy quiero gemir al mismo cielo
cuando tenga el placer de tu hermosura.
















Apasionadamente tuyo crayolita

Soneto del siglo de oro

Del sol que en vuestros ojos resplandece
sale una luz que turba mi sosiego,
de cuyo resplandor se engendra luego
un nuevo ardor que de continuo crece.

Cualquier de estos efectos permanece,
aunque yo tengo por mayor el fuego,
que como ha tanto tiempo que estoy ciego
tropiezo en cualquier cosa que se ofrece.

Por eso estoy, mi Tirsi, retirado
por ver que ha tropezado el alma mía;
pero pues no cayó, no ha sido afrenta.

No os espantéis de verme tan postrado,
porque yendo sin vos, que sois mi guía,
en todo caeré sino en la cuenta.

El término 'Siglo de Oro' fue concebido por el erudito y anticuario dieciochesco Luis José Velázquez, marqués de Valdeflores (1722-1772), quien lo empleó por primera vez en 1754, en su obra crítica pionera Orígenes de la poesía castellana,1 aunque para referirse exclusivamente al siglo XVI. Posteriormente la definición se amplió, entendiendo toda la época clásica o de apogeo de la cultura española, esencialmente el Renacimiento del siglo XVI y el Barroco del siglo XVII...Para saber más pulse aquí.

El Gran Colisionador de Hadrones, o LHC

Muy lejos de la temática que ha ocupado este blog sobre poesía y literatura, hoy no he podido evitar traer un tema tan diferente como la fisica de particulas y sobre todo aquel gran descubrimiento del acelerador que fue el Bosón de Higgs. Mi pasión por estos temas, me ha echo publicar este articulo.

El Gran Colisionador de Hadrones, o LHC, en la frontera entre Francia y Suiza, volverá a funcionar a finales de mes, probablemente el 23 de marzo. Los físicos llaman a estas puestas en marcha runs (carreras en inglés). En la primera ya se consiguió todo un récord mundial con el descubrimiento del bosón de Higgs. Lo que depara esta segunda, que durará hasta 2018, no lo sabe nadie. Tras dos años de reparación y acondicionamiento el acelerador va a funcionar al doble de potencia y cruzará una frontera de la física nunca antes traspasada. Al otro lado puede haber partículas desconocidas cuyo descubrimiento convertiría al célebre bosón en un polvoriento trofeo de niñez.

Reyes Alemany es piloto del LHC. Esta física de partículas española trabaja en el centro de control del acelerador, en la parte francesa del laboratorio europeo de física de partículas CERN. Es una gran sala diáfana dividida de cuatro islas de ordenadores y monitores que supervisan los cuatro grandes aceleradores de la instalación. Desde aquí se controla cuándo y cuántos protones legan al anillo de 27 kilómetros del LHC y cuándo los dos hacesopuestos comenzarán a chocar produciendo nuevas partículas. En la isla de control del LHC, bajo las pantallas, una hilera de 47 botellas vacías de champán, whisky y vodka recuerdan la fiesta del descubrimiento del bosón.

En 20 minutos, el CERN acelera protones hasta rozar la velocidad de la luz. Si los astronautas pudieran hacer lo mismo conocerían otros planetas habitables y posiblemente viajarían en el tiempo. Al chocar, los protones se desintegran dejando al descubierto quarks, leptones y el resto de partículas elementales. El bosón de Higgs era la última que faltaba para describir toda la materia. Dicho así parece un logro descomunal, pero esa materia, la que compone cada átomo del universo conocido, ya sea en la Tierra o en la estrella más lejana, supone solo el 5% del cosmos. El 95% restante está hecho de materia oscura y energía oscura, los dos grandes misterios del universo...Pulse aquí para saber más del tema...

Para saber más acerca del bosón llamado la partícula de dios, pulse aquí...


La densa miel.

La densa miel de mi boca
ante la tuya la muestro
y en hondo suspiro lento
con azogue me contengo.

Es salivar con un grito,
que me eriza hasta el cabello
saboreando mi lengua
el néctar que da tu beso.

Muerde con sus tonos vivos
el beso con su silencio,
una suave melodía
que me duerme con sus ecos.
Definitivo,muy puro,
del amor son sus reflejos
y la fuerza que derrama
nos hace cerrar espejos.

Humedad ciega y latente
donde la boca retiene
cuando corazón le manda
la pulsación que sostiene.

(Poemas Lorquianos octosíbos)

(© Derechos Reservados)

Puede que me estés soñando...

Puede que me estés soñando
en este momento exacto
en que yo te estoy escribiendo
pensandote entre mis brazos.

Y soñando a mi me tengas
rendido sobre tu pecho
y desnudandote el alma
yo te sorbo beso a beso.

Porque para tenerte tengo
que pensar en tu cuerpo hermoso
y que estas por mi teniendo
cien sueños maravillosos.
Así voy soñando en la vida
y por ti me quedo temblando
con versos a verso que suspiran
por lo que te estoy amando.

Quiero que  también me sueñes
y que las mieles de tu boca
sobre mis labios las deje
mientras tus manos me tocan.

Y yo te tocaré con versos
mientras miro tu hermosura
que me hace soñar con sueños
que me llevan a la locura...
















Pensándote crayolita

Canción menor.

Tienen gotas de rocío
las alas del ruiseñor,
gotas claras de la luna
cuajadas por su ilusión.

Tiene el mármol de la fuente 
el beso del surtidor,
sueño de estrellas humildes.
Las niñas de los jardines
me dicen todas adiós
cuando paso. Las campanas
también me dicen adiós.

Y los árboles se besan
en el crepúsculo. Yo
voy llorando por la calle,
grotesco y sin solución,
con tristeza de Cyrano
y de Quijote, redentor
de imposibles infinitos
con el ritmo del reloj.
Y veo secarse los lirios
al contacto de mi voz
manchada de luz sangrienta,
y en mi lírica canción
llevo galas de payaso
empolvado. El amor
bello y lindo se ha escondido
bajo una araña. El sol
como otra araña me oculta
con sus patas de oro. 

No conseguiré mi ventura,
pues soy como el mismo Amor,
cuyas flechas son de llanto,
y el carcaj el corazón.
Daré todo a los demás
y lloraré mi pasión
como niño abandonado
en cuento que se borró.



Nocturno...


Quiero expresar mi angustia en versos que abolida
dirán mi juventud de rosas y de ensueños,
y la desfloración amarga de mi vida
por un vasto dolor y cuidados pequeños.

Y el viaje a un vago Oriente por entrevistos barcos,
y el grano de oraciones que floreció en blasfemias,
y los azoramientos del cisne entre los charcos,
y el falso azul nocturno de inquerida bohemia.

Lejano clavicordio que en silencio y olvido
no diste nunca al sueño la sublime sonata,
huérfano esquife, árbol insigne, oscuro nido
que suavizó la noche de dulzura de plata...

Esperanza olorosa a hierbas frescas, trino
del ruiseñor primaveral y matinal,
azucena tronchada por un fatal destino,
rebusca de la dicha, persecución del mal...

El ánfora funesta del divino veneno
que ha de hacer por la vida la tortura interior;
la conciencia espantable de nuestro humano cieno
y el horror de sentirse pasajero, el horror

de ir a tientas, en intermitentes espantos,
hacia lo inevitable desconocido, y la
pesadilla brutal de este dormir de llantos
¡de la cual no hay más que Ella que nos despertará!

Rubén Darío,La niñez de Rubén Darío transcurrió en la ciudad de León, criado por sus tíos abuelos Félix y Bernarda, a quienes consideró en su infancia sus verdaderos padres (de hecho, durante sus primeros años firmaba sus trabajos escolares como Félix Rubén Ramírez)...Para saber mas pulse aquí. 

Sigo pensando en ti, poema de amor

Tengo en mi alma olores
que recuerdo estremecido
y sueños de tantos sabores
de tu cuerpo en mi rendido.

E iluminando mi memoria
donde te tengo guardada
cuando está mi pecho a sola
tu vuelves en la madrugada.

Y en mi eterna soledad
con  sabanas de frío sueño
cuando a mi cuerpo tu llegas
contigo se va el invierno.
Ocupas con tu calma ardiente
espacios donde no había nada
caricias y besos de amantes
pasión y ternura en tu mirada.

Es que cuando me siento solo
y tu piel a mi piel no abraza
tengo para mi cien modos
de pensar que en mi pensabas.

Por eso ahora te escribo
para decir que te pienso
y con esto yo te vivo
tan dentro del pensamiento.
















Pensando en ti crayolita

La muerte de lo clásico.

Quisiera que fuese amordazada 
mi lengua, antes de decir un estropicio
la voz en origen está encauzada
a la humanidad y su buen juicio.

Si es mi boca un nido de perjuicio 
ponerle grilletes, y que no la abra,
que brille la paz y el armisticio 
aunque me ahogue mi palabra.

Pero si fuese el eco del viento
que cruza por eternas alboradas,
el alma, de lo que escribo y siento;
hacerle hueco entre palabras versadas.
Tal vez, en el muro donde se labra
una Babel de tinta,papel y precipicio,
sea la llave que sin confusión abra
la puerta del poema y su principio.

Se ha cerrado a lo clásico en su boca
y apagado la estrella que más brilla,
un verso escrito con mala nota
es culpable del punzón en su costilla.

Suspendido en el aire y no respira
se ha quedado el maestro en la picota,
en el sueño de un verbo que suspira
por lo que fue antaño, su mejor nota.

C Román, © Derechos Reservados


Poema de la despedida...

Te digo adiós y acaso te quiero todavía.
Quizás no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado y loco,
Me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco,
Pero si sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en el recuerdo,
Y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
Tal vez empiece a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
Aunque toda la vida siga pensando en ti.

Jose Angel Buesa, Tras una primera etapa muy productiva, Buesa se ve obligado a abandonar Cuba para empezar una penosa peregrinación por España, Islas Canarias, El Salvador y finalmente Santo Domingo. Los últimos años de su vida los vivió en el exilio, y se dedicó a la enseñanza, ejerciendo como catedrático de literatura en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña en la República Dominicana...Para saber más, pulse aquí.

Yo pienso en ti.

Yo pienso en ti, tú vives en mi mente,
sola, fija, sin tregua, a toda hora,
aunque tal vez el rostro indiferente
no deje reflejar sobre mi frente
la llama que en silencio me devora.

En mi lóbrega y yerta fantasía
brilla tu imagen apacible y pura,
como el rayo de la luz que el sol envía
a través de una bóveda sombría
al roto mármol de una sepultura.
Callado, inerte, en estupor profundo,
mi corazón se embarga y se enajena,
y allá en su centro vibra moribundo
cuando entre el vano estrépito del mundo
la melodía de su nombre suena.

Sin lucha, sin afán y sin lamento,
sin agitarme, en ciego frenesí,
sin proferir un sólo, un leve acento,
las largas horas de la noche cuento
y pienso en ti...













José Batres Montúfar, (San Salvador, El Salvador, 18 de marzo de 1809 - Ciudad de Guatemala, Guatemala, 9 de julio de 1844), escritor, político, ingeniero y militar que nació en la ciudad de San Salvador; hijo de José Mariano Batres y Asturias y de Mercedes Montúfar y Coronado. Provenía de la vieja alcurnia de familias coloniales...Para saber más pulse aquí.

Poemas anónimos siglo XVII

El vulgo comúnmente se aficiona...

El vulgo comúnmente se aficiona
a la que sabe que es doncella y moza,
porque así le parece al que la goza
que le coge la flor de su persona.

Yo, para mí, más quiero una matrona
que con mil artificios se remoza,
y, por gozar de aquel que la retoza,
una hora de la noche no perdona.

La doncella no hace de su parte,
cuando la gozan, cosa que aproveche,
ni se menea, ni da dulces besos.

Mas la otra lo hace de tal arte,
y amores os dirá, que en miel y leche
convierte las médulas de los huesos.
Soñaba una doncella que dormía...

Soñaba una doncella que dormía
con un galán que amaba tiernamente,
y que en él todo andaba diligente
y descuido ninguno no tenía.

Ella, aunque mal al fín se resistía,
diciendo:¿Qué dirá de mí la gente?,
en efecto cumplió con su accidente,
dando los dos remate a su porfía.

El galán la besaba y la abrazaba
con más calor que un encendido leño;
lo dulce a derramar no comenzaba,

Cuando se despertó y le dijo al sueño:
¿Durar un poco más, qué te costaba,
pues para mí era gusto no pequeño?

En tu penumbra, poema de amor

La penumbra rodeaba
la piel de tu rostro clara,
en tu gesto había tristeza
que al alma a mi me llegaba
y me acerqué a darte besos
para alegrar tu mirada.

Cuantos sentimientos albergo
cuando tu tristeza callas
y yo siento que no puedo
beberme entera tu alma
para darte de mi sosiego
que encienda tu rostro en llamas.
Que si tu quedas sin vida
la mía pronto se apaga
y las cicatrices y heridas
que antaño mi mente albergaba
vuelven como sanguijuelas
que se encienden y me abrasan.

No es por mi, yo te lo juro
que quiero verte riendo,
si tu paisaje está oscuro
el mío esta padeciendo
y tengo que encenderte un sol
por lo que te estoy queriendo.


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