Al estar contigo...

Al estar contigo, mi alma implora
tener tus labios, sobre mi boca.
Y si no te tengo y si no me abrazas
parece que pierdo toda esperanza...

Quiero sentir tus temblores en mi pecho
quiero vivir en la fresca mañana
que en mi alma se abre un nuevo cielo
y mi cuerpo se encienda en llamaradas.







.
Que tu piel navegue cuando me alcanzas
con tus dedos temblando en mi piel extasiada
y me hagas sentir esa tormenta
cuando suspiras y me miras, tan enamorada.

Tengo ganas de acariciar tus labios
y navegar por los confines de tu cuerpo
temblar con tus suspiros y gemidos
cuando junto a ti, de este mundo me pierdo.






Lo que es el amor...

Te confieso que no se donde se queda mi madurez cuando estoy contigo, por que cuando te miro a los ojos mis años y mis experiencias desaparecen, mis recuerdos se borran para llenarse de ese presente en que vuelvo a la niñez de nuevo para vivir contigo una experiencia nueva y única...

Se que eso es producto de mi deseo, el que tu seas el amor con el que me hice adulto sin dejar de ser niño y cada sueño y pensamiento me lleva por ese sendero maravilloso del amor, tu amor, ese estado
del alma que se vive de forma tan especial cuando se ama con los cinco sentidos y desaparecen los años para empezar a vivir de nuevo acumulando días de felicidad y sonrisas, esas sonrisas tuyas que son parte fundamental del alimento con que la vida me enriquece a diario.

Unas veces, eres la mujer llena de pasión que altera todo mi universo, otras eres esa amiga del colegio que jamás tuve y que me cuenta todos los secretos haciéndome participe de los más profundos pensamientos con los que te aferras a la vida y me compartes. Otras eres como ese gurú que jamás visité pero que tienes todas las respuestas a las dudas que me atenazan...

El amor es una de las palabras más difícil de definir, al ser un sentimiento, puede haber tantas definiciones como los diferentes seres que lo sienten, en mi caso he tenido que escribirte muchos poemas y alguna reflexión para transmitirte que es y cómo siento mi amor por ti, para decírtelo con una imagen escojo esta que me hace sentir la belleza del amor, la pureza en la comunión de nuestros cuerpos y la forma en que te siento y te miro, al estar contigo...


Muriendo de pena y llanto.



Mi corazón confundido
busca luz en la alborada
un agujero dolido
crece contando sus ansias.

La aurora lleva en su alma
caparazón de nostalgias
escrito está en su libreto
el amor que nunca canta.

La noche fría de escarcha
apenitas se levanta
tiene en sus huesos roídos
toda la angustia de mi alma.

¿Cómo haré para olvidarte
si tengo tus ojos negros
incrustados en mi pecho
bordados con seda blanca?


¿Qué haré si tengo en mis manos
la fragancia de tus senos
quemándome como brasa
a pesar de la distancia?

¿Por qué te fuiste una noche
sin esperar mis abrazos
dejaste mi corazón
sin sangre que lo animara?

Soy un fantasma buscando
tus ojos negros avaros
dime amada dónde has ido
que muero de pena y llanto.


Beatriz Ojeda

Y doliéndome los ojos...


Hoy estoy triste, te cuento
Vi un viejito muy solo
En la puerta de un convento...
Mire madre que ni llanto
Me queda en estos adentros,
Mire madre que mis ojos
Se han secado de sufrimiento.

Las colas de familias hambrientas
Los asesinatos tremendos
De esos machos revienta caras,
De esos monstruos sin sueños.

Un niño de apenas un día
Lloraba envuelto en pañales
Echo de palabras vacías
Y de sentimientos banales.

Ya me estoy secando en vida
la humanidad esta muriendo
ya no cierran mis heridas
se acumulan mis tormentos. 

Y doliéndome los ojos
Por no poderlos mojar
De mi madre miro una foto
Para poder ya llorar…

Autor:  

Las flores del camposanto.




Un caballo va perdido.
Galopando va entre sueño
dejando su rastro herido
de tinta, en mi pensamiento.

Mientras mis ojos dormidos
y abiertos al negro eterno
se encienden como bombillas
para alumbrar lo que pienso.

Soñadora, siempre presa
buscando el ritmo del verso,
rapsoda, el aria sonoro
es canto de vino añejo.
Dale tu brío a mis manos
hasta derretir las nieves,
que aquellos versos de antaño
son los calores más fieles,
donde arderá el entrecejo.

Calaveras de alabastros
en bustos de frío invierno
los que dejaron sus notas
heladas en cementerio.

Mi verso fiel se desangra
en cuerpo de un esqueleto,
la brisa del camposanto
me huele a flores de muerto.



La cautiva, Espronceda



Ya el sol esconde sus rayos, 
el mundo en sombras se vela, 
el ave a su nido vuela. 
Busca asilo el trovador.
 
Todo calla: en pobre cama 
duerme el pastor venturoso: 
en su lecho suntuoso 
se agita insomne el señor. 

Se agita; mas ¡ay! reposa 
al fin en su patrio suelo; 
no llora en mísero duelo 
la libertad que perdió. 

Los campos ve que a su infancia 
horas dieron de contento, 
su oído halaga el acento 
del país donde nació. 

No gime ilustre cautivo 
entre doradas cadenas, 
que si bien de encanto llenas, 
al cabo cadenas son. 

Si acaso, triste lamenta, 
en torno ve a sus amigos, 
que, de su pena testigos, 
consuelan su corazón. 

La arrogante erguida palma 
que en el desierto florece, 
al viajero sombra ofrece, 
descanso y grato manjar.
Y, aunque sola, allí es querida 
del árabe errante y fiero, 
que siempre va placentero 
a su sombra a reposar. 

Mas ¡ay triste! yo cautiva, 
huérfana y sola suspiro, 
el clima extraño respiro, 
y amo a un extraño también. 

No hallan mis ojos mi patria; 
humo han sido mis amores; 
nadie calma mis dolores 
y en celos me siento arder. 

¡Ah! ¿Llorar? ¿Llorar?, 
no puedo ni ceder a mi tristura, 
ni consuelo en mi amargura 
podré jamás encontrar. 

Supe amar como ninguna, 
supe amar correspondida; 
despreciada, aborrecida, 
¿no sabré también odiar? 

¡Adiós, patria! ¡adiós, amores! 
La infeliz Zoraida ahora 
sólo venganzas implora, 
ya condenada a morir. 

No soy ya del castellano 
la sumisa enamorada: 
soy la cautiva cansada 
ya de dejarse oprimir.

Para saber más pulse  aquí

Y seguimos en silencio


Hoy os dejo con este poema reflexión que escribió mi hijo Miguel Ángel...

Tus silencios son tan largos, tan profundos y tan dañinos 
que te duelen en el alma mas que los golpes de sus nudillos.
Tus silencios son culpables porque ocultan a un canalla, 
tu silencio es inocente, ya no valen las palabras.

Silencio en tu barrio, silencios vecinos
silencio al trabajo, silencios de amigos, y te cuestionan...
que hay silencios que se olvidan y otros hay que no perdonan,
que cobarde es tu silencio cuando aceptas tu destino!
que silencio mas valiente cuando callas por tus hijos.

Tus silencios son mentiras que descubre tu mirada
tus silencios son verdades que le escupes a la cara,
no permitas que te calle, no le prestes tu silencio
que un silencio manejable será tu cruz y tu tormento.

Tu que de un silencio en tu cuerpo concibes la vida
y ahora te matan tus propios silencios
silencio que el maltrato lleva adentro
siguen muriendo mujeres y nosotros...

EN SILENCIO!!!
Y SEGUIMOS EN SILENCIO.


Líbame mariposa...


Mi crisálida se convierte en mariposa
para libar de tu cáliz la ambrosía
y beber de cada poro de tu piel
la miel que te produce hacerte mía.

Temblando entre sollozos entrecortados
te dejas que te libe lentamente.
te recorro con mi lengua poderosa
desde el sur hasta tus pechos prominentes.

Te apoderas de mi espada en el viaje
y se pierde en el volcán de tu pasión,
movimientos y vaivenes tormentosos,
estallando gritos desde  el corazón.

Los sollozos se apoderan de mi alma
llantos de felicidad y llantos de amor
lagrimas de consuelo que no conocía
lagrimas que surgen del corazón.

Quedará para siempre en mi alma prendida
ese gran momento en que te amé
soñaré cada noche con esa ambrosía
de tus poros mi amor donde me sacié
y renacerá de nuevo mis ansias cautivas
para libarte de nuevo hasta el amanecer...

Autor:  


¿Recuerdas San Valentín?



Recuerdas mi dulce amor
el primer San Valentín
con las esperanzas vivas
y una vida por vivir
donde no tenia mas sueños
que tenerte junto a mi.

Recuerdas cuando con rosas
y temblándome hasta el alma
poniendo toda mi calma
un beso ardiente te daba
y veía en esos ojos
la pasión de tu mirada.
Recuerdas esos dulces días
donde por ti yo perdía
hasta el aire junto a ti
y con besos de ternura
me llevabas a la locura
por sentirme tan feliz...

Mis sueños no terminaron
con el paso de los años
mis sueños no se acabaron
aunque si que yo te extraño
en este día de amor
cuando no estas a mi lado.


Un soplo de fuego


Quiero recibir tu soplo
Que me quemes como lava
Y se me clave en el pecho
Como se clava una daga.

Que el calor de un soplo tuyo
Será ese regalo pendiente
Que sobre mi pecho profundo
Se quedará para siempre.
Dame un soplo que me sepa
A fuente de amor y vida
Que me caliente las venas
Y calcine mis heridas…

Voy a sentirte en mi pecho
Con tus besos incandescentes
Con calor de puro fuego
Que me queme lentamente…


El coronavirus está matando a mucho tonto

 

La estupidez humana parece no tener límites y da igual que no enfrentemos a una pandemia global, algunos siguen a lo suyo.

Los negacionistas del coronavirus son otra secta destructiva que ponen en riesgo la salud y la vida de los demás, pero a veces (casi como un caso de justicia cósmica) tienen que asumir hasta el trágico final su disparatada locura.

Así dos descerebrados, de esos que subían a sus perfiles de redes sociales fotografías negando la gravedad de la pandemia y desafiando las medidas de distanciamiento social y uso de mascarillas, se han topado finalmente con un virus que ellos mismos proclamaban en internet que no existía.

Y el resultado no puede ser más revelador: tanto la influencer brasileña como el inglés, que se reían de todo el mundo por tener miedo a un virus que ya ha matado a más de un millón de personas, se infectaron y han terminado falleciendo.

Por todo ello (y aunque pueda sonar a desconsiderado) únicamente hay que constatar que hoy en el mundo quedan dos tontos menos, porque estos semideficientes no eran unos pastores de cabras que vivían en una aldea remota de Afganistán, sino en países civilizados y tenían al alcance de un par de clics de ratón toda la información generada en este último año sobre el tema. Pero ellos en su prepotente ignorancia decidieron "pensar" que sabían más que científicos, médicos y autoridades sanitarias, por lo que han pagado con su vida su estulticia.

P.D:

Y mientras tanto otro negacionista, este encima criminal, se ha dedicado a sacar de los congeladores de un hospital estadounidense varios cientos de dosis de vacunas contra el coronavirus para que así se inactivaran y las personas que luego las utilizaron quedaran desprotegidas. Ahora se enfrenta a la posibilidad de pasar 20 años en la cárcel si el juez encargado de su sentencia tiene en cuenta el peligro que ha supuesto para la vida de sus convecinos.  

Frases de Víctor Hugo


1 «Cuanto más pequeño es el corazón, más odio alberga»

2 «La melancolía es la felicidad de estar triste»

3 «El infierno está todo en esta palabra: soledad»

4 «Los volcanes arrojan piedras, y las revoluciones hombres»

5 «La tolerancia es la mejor religión»

6 «Inspiración y genio son casi la misma cosa»

7 «Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien»

8 «Ningún ejército puede detener la fuerza de una idea cuando llega a tiempo»

9 «Nada tan estúpido como vencer; la verdadera gloria está en convencer»


Como una sola flor desesperada.


Lo quiero con la sangre, con el hueso,
con el ojo que mira y el aliento,
con la frente que inclina el pensamiento,
con este corazón caliente y preso,

y con el sueño fatalmente obseso
de este amor que me copa el sentimiento,
desde la breve risa hasta el lamento,
desde la herida bruja hasta su beso.

Mi vida es de tu vida tributaria,
ya te parezca tumulto, o solitaria,
como una sola flor desesperada.

Depende de él como del leño duro
la orquídea, o cual la hiedra sobre el muro,
que solo en él respira levantada.

Juana de Ibarbourou (Fernández Morales, de soltera), también conocida como Juana de América (Melo, Uruguay, 8 de marzo de 1892-Montevideo, 15 de julio de 1979), fue una poeta uruguaya. Es considerada una de las voces más personales de la lírica hispanoamericana de principios del siglo XX, para saber más pulse aquí.

Los cuentos de Canterbury


Los cuentos de Canterbury (en inglés medio, Tales of Caunterbury; en inglés, The Canterbury Tales) es una colección de veinticuatro cuentos escritos en inglés medio por el escritor inglés Geoffrey Chaucer entre 1387 y 1400. Fueron escritos en su mayoría en verso, aunque hay dos en prosa, y son presentados como parte de una competencia de narración de historias de un grupo de peregrinos durante un viaje de Londres a Canterbury para visitar el santuario de Tomás Becket en la catedral de dicha ciudad. El premio es una comida en la taberna Tabard de Southwark a su regreso. 

Los cuentos presentan una estructura semejante a El Decamerón de Boccaccio. Los cuentos de Canterbury es una de las obras más importantes de la literatura inglesa, y quizás la mejor obra de la Edad Media en Inglaterra. Fue la última obra de Geoffrey Chaucer, quien en 1386 fue nombrado Contralor de Aduana y Justicia de Paz y en 1389 Escribano de la obra del Rey. La versión de la obra que prevalece hoy en día procede de dos manuscritos ingleses diferentes, el Ellesmere y los manuscritos Hengwrt. Su mayor contribución a la literatura inglesa fue la popularización del inglés vernáculo en la literatura, en oposición al francés, el italiano y el latín. 

Sin embargo, el inglés había sido utilizado como idioma literario siglos antes de Chaucer y varios de sus contemporáneos como John Gower, William Langland, el Poeta Pearl y Juliana de Norwich también escribieron obras literarias prominentes en inglés. Es incierto hasta qué punto fue Chaucer crucial en la evolución de esta preferencia literaria.

Un grito mudo

 


Me alcanza un repentino desconcierto, 
la extraña aparición de un imprevisto 
que logra sujetarme y retenerme 
en medio de un intenso escalofrío. 

El corazón me sale por la boca, 
se aleja la razón sin previo aviso, 
es tanta la tensión que en mi produce 
que dudo si estoy muerto o sigo vivo.
 
Oh, cielos! Cerrar quieran hoy mis ojos 
y alejen el mal sueño apercibido 
tanta es la sequedad que no me sale 
por mucho que lo intento ni un suspiro.

Juro que por correr no faltan ganas 
mas conseguir lograrlo es ya distinto, 
apenas que lo intento el plomo es tanto 
que no puedo escapar, no lo consigo.
 
Intento hallar la calma por ventura 
pero, yo,  no soy yo... no soy el mismo, 
soy un fajo de nervios y a la espera 
de que el miedo se aleje del pasillo.
 
¡Que salga ya el valor de su escondite! 
Que dejen de temblar por el peligro 
las fuerzas que de golpe y sin razón 
dejaron en mi boca un mudo grito.


Los reyes magos



Ya tenemos aquí los Reyes
y la ilusión está servida
aunque protegidos vienen
nos traerán cien maravillas.

Vacunas, geles y disgustos
mascarillas para todo el año
más confinamiento y sustos
más pobreza y desengaños.

Y si no te hace ilusión
tantos regalos de oriente
renuncia con convicción
y muérete un poco más tarde.

Aunque yo lo pensaría
y antes de dejar la vacuna
con Belcebú pactaría
inyectándomela en las venas.

Piensa con cordura hermano
usa gel y mascarilla
y lávate bien las manos
hasta que lleguen a Sevilla.


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