Quisiera darte un beso tan ardiente...

Quisiera darte un beso tan ardiente,
un beso con pasión tan vehemente
que haga que tus labios tiemblen
y desees tenerme eternamente...

Un beso eterno en tu boca
que te sepa a algodón del mismo cielo,
un beso que te haga volver loca
y sientas que te estallan mil luceros.
Un beso con sabor a manzana fresca
y a dátiles del oasis más hermoso,
un beso en el rocío de la mañana,
que tus labios tiemblen entre sonrojos.

Son los besos que quiero de tus labios
que me des con la fuerza de un volcán
son esos besos que están en mis sueños
que quiero por toda la eternidad.













Tus besos crayolita

A quien está leyendo y La lluvia

Eres invulnerable. ¿No te han dado
los números que rigen tu destino
certidumbre de polvo? ¿No es acaso
tu irreversible tiempo el de aquel río?

¿En cuyo espejo Heráclito vio el símbolo
de su fugacidad? Te espera el mármol
que no leerás. En él ya están escritos
la fecha, la ciudad y el epitafio.

Sueños del tiempo son también los otros,
no firme bronce ni acendrado oro;
el universo es, como tú, Proteo.

Sombra, irás a la sombra que te aguarda
fatal en el confín de tu jornada;
piensa que de algún modo ya estás muerto.
Bruscamente la tarde se ha aclarado
porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
que sin duda sucede en el pasado.

Quien la oye caer ha recobrado
el tiempo en que la suerte venturosa
le reveló una flor llamada rosa
y el curioso color del colorado.

Esta lluvia que ciega los cristales
alegrará en perdidos arrabales
las negras uvas de una parra en cierto

patio que ya no existe. La mojada
tarde me trae la voz, la voz deseada,
de mi padre que vuelve y que no ha muerto.























Uno de los autores más destacados de la literatura del siglo XX. Publicó ensayos breves, cuentos y poemas. Su obra, fundamental en la literatura y el pensamiento universal, además de objeto de minuciosos análisis y múltiples interpretaciones, trasciende cualquier clasificación y excluye todo tipo de dogmatismo...Para saber más, pulse aquí.

Rumbo a Londres...

Hasta aquí, amor. Aquí. Fauce abisal 
de mi propio deseo, encadenado 
y libre como el ancla entre sus limos.
Aquí, ferviente explorador de gozos. 
No temas, cuerpo mío, arquitectura 
sumergida, ciudad imaginada.

Gusta breve solaz, toca su lumbre, 
admira su contorno, prevalece. 
Tiniebla en la tiniebla, pez de sombra, 
no hay heraldo que horade tu silencio 
con dulce, memorable, dulce canto.

No hay heraldo. Detente, alado brillo 
del sueño, resplandor de los cobardes.

Oscura vida, ven, y tus panoplias 
de soledad nocturna, tus escudos 
heráldicos, tu faz de terciopelo, 
cristal anochecido del abandono. 
Ven, oh tú, palpitante enredadera 
de destrucción y plenitud, oh vida.

Y no la selva familiar, ni el húmedo 
contacto de tu quilla con la proa 
del mar, no el espolón entre los senos 
me ofrezcas, artificio o salvación 
final, sí deslizante carabela, 
submarino solar y travesía 
nostálgica y feliz, hermosa y triste, 
lejos de Transilvania, de los ojos 
tan suaves, del cabello, de las manos 
que tanto amé y se han ido para siempre.
























Luis Alberto de Cuenca Prado ( Madrid , 29 de diciembre de 1950 ) es un filólogo, poeta , traductor, ensayista, columnista, crítico, editor literario e investigador español . Es también académico de número de la Real Academia de la Historia y académico correspondiente en Madrid del Academia de Buenas Letras de Granada...Para saber más pulse aquí.

En la piel de los años...

Otra vez esa lava
entre dulce y amarga
que me abrasa la boca,
y golpea mi espalda.
que en mi pecho se agita
como un potro sin bridas
pateandome el vientre
con fiereza y con saña.

Otra vez las tinieblas
oscurecen mi alma
y la inundan de sombra
y de lluvias opacas
como noches sin cielo,
como oscuras arañas
que escondidas, acechan
con su sorda amenaza.
Noches negras en blanco,
días grises vagando,
arrastrando tristezas,
salpicando los charcos
que mis lágrimas siembran
en los surcos labrados
con las uñas sangrientas
en la piel de los años.


Cuéntame cómo vives, cómo vas muriendo...


Cuéntame cómo vives; 
dime sencillamente cómo pasan tus días, 
tus lentísimos odios, tus pólvoras alegres 
y las confusas olas que te llevan perdido 
en la cambiante espuma de un blancor imprevisto.

Cuéntame cómo vives. 
Ven a mí, cara a cara; 
dime tus mentiras (las mías son peores), 
tus resentimientos (yo también los padezco), 
y ese estúpido orgullo (puedo comprenderte).

Cuéntame cómo mueres. 
Nada tuyo es secreto: 
la náusea del vacío (o el placer, es lo mismo); 
la locura imprevista de algún instante vivo; 
la esperanza que ahonda tercamente el vacío.

Cuéntame cómo mueres, 
cómo renuncias sabio, 
cómo frívolo brillas de puro fugitivo, 
cómo acabas en nada 
y me enseñas, es claro, a quedarme tranquilo.

Celaya fue uno de los más destacados representantes de la que se denominó «poesía comprometida» o poesía social. Su obra y su figura estuvieron influenciados y fueron fruto de la estrecha colaboración con su esposa, Amparo Gastón...Para saber más pulse aquí.

Mi estimada rutina...

.
Una vez más se acerca sumisa la mañana, 
con una claridad ¡tan grande!, que me ciega,
observo a la rutina como viene y se entrega,
tal como hiciera ayer, llamando a mi ventana.

Al fallecer la tarde, la eterna caravana
de coches y de gentes, piden a gritos brega,
siguen el paso a paso de una inquietud que ruega
llegar cinco minutos más pronto esta semana.

Veré miles de estrellas para cerrar el broche 
a está quietud que inspira, sin saber el motivo,
mientras cuelgan luceros cual perlas en la noche.

Mañana tarde y noche mis rutinas escribo, 
no saldrá de mi pluma ni un mísero reproche 
porqué con ellas trato , porque con ellas vivo.

Ramon Bonachi

Dos sonetos de don Miguel de Cervantes

Oh cuán claras señales habéis dado,
alto Bartolomeo de Rufino,
que de Parnaso y Ménalo el camino
habéis dichosamente paseado.

Del siempre verde lauro coronado
seréis, si yo no soy mal adivino,
si ya vuestra fortuna y cruel destino
os saca de tan triste y bajo estado,

pues, libre de cadenas vuestra mano,
reposando el ingenio, al alta cumbre
os podéis levantar seguramente,

oscureciendo al gran Livio romano,
dando de vuestras obras tanta lumbre
que bien merezca el lauro vuestra frente.
Si, así como de vuestro mal se canta
en esta verdadera, clara historia
se oyera de cristianos la victoria,
¡cuál fuera el fruto de esta rica planta!

Así cual es, al cielo se levanta
y es digna de inmortal, larga memoria,
pues, libre de algún vicio y baja escoria,
al alto ingenio admira, al bajo espanta.

Verdad, orden, estilo claro y llano
cual a perfecto historiador conviene
en esta breve suma está cifrado.

¡Feliz ingenio, venturosa mano,
que, entre pesador yerros apretado,
tal arte y tal virtud en sí contiene!




















Desde el siglo XVIII está admitido que el lugar de nacimiento de Miguel de Cervantes fue Alcalá de Henares, dado que allí fue bautizado, según su acta bautismal, y que de allí aclaró ser natural en la llamada Información de Argel (1580)...para saber má pulse aquí.

Recinto, Carlos Pellicer

En el silencio de la casa, tú,
y en mi voz la presencia de tu nombre
besado entre la nube de la ausencia
manzana aérea de las soledades.

Todo a puertas cerradas, la quietud
de esperarte es vanguardia de heroísmo,
vigilando el ejército de abrazos
y el gran plan de la dicha.

Ya no sé caminar sino hacia ti,
por el camino suave de mirarte
poner los labios junto a mis preguntas
sencilla, eterna flor de preguntarte
y escucharte así en mí ¡y a sangre y fuego
rechazar, luminoso, las penumbras...
Manzana aérea de las soledades,
bocado silencioso de la ausencia,
palabra en viaje, ropa del invierno
qué hará la desnudez de las praderas.

Tú en el silencio de la casa. Yo
en tus labios de ausencia, aquí tan cerca
que entre los dos la ronda de palabras
se funde en la mejor que da el poema.


Carlos Pellicer Cámara (San Juan Bautista (hoy Villahermosa), Tabasco, México; 16 de enero de 1897 - Ciudad de México; 16 de febrero de 1977) fue un escritor, poeta, museógrafo y político mexicano...para saber más pulse aquí.

La hora y La espada

La hora

Cada minuto de este oro 
¿no es toda la eternidad?

El aire puro lo mece 
sin prisa, como si ya 
fuera todo el oro que 
tuviera que acompasar.

Ramas últimas, divinas, 
inmateriales, en paz; 
ondas del mar infinito 
de una tarde sin pasar.

Cada minuto de este oro 
¿no es un latido inmortal 
de mi corazón radiante 
por toda la eternidad?
La espada

Qué confiada duermes 
ante mi vela, ausente 
de mi alma, en tu débil 
hermosura, y presente 
a mi cuerpo sin redes, 
que el instinto revuelve.

Te entregas cual la muerte....

Tierna azucena eres, 
a tu campo celeste 
trasplantada y alegre 
por el sueño solemne, 
que te hace aquí, imponente, 
tendida espada fuerte.

Juan Ramón Jiménez, poeta español, ganador del Premio Nobel de Literatura. Para saber más pulse aquí. 

Sonetos de Inés de la Cruz

¿En perseguirme, mundo, qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?

Yo no estimo tesoros ni riquezas,
y así, siempre me causa más contento
poner riquezas en mi entendimiento
que no mi entendimiento en las riquezas.

Y no estimo hermosura que vencida
es despojo civil de las edades
ni riqueza me agrada fementida,

teniendo por mejor en mis verdades
consumir vanidades de la vida
que consumir la vida en vanidades.
Amor empieza por desasosiego,
solicitud, ardores y desvelos;
crece con riesgos, lances y recelos;
susténtase de llantos y de ruego.

Doctrínanle tibiezas y despego,
conserva el ser entre engañosos velos,
hasta que con agravios o con celos
apaga con sus lágrimas su fuego.

Su principio, su medio y fin es éste:
¿pues por qué, Alcino, sientes el desvío
de Celia, que otro tiempo bien te quiso?

¿Qué razón hay de que dolor te cueste?
Pues no te engañó amor, Alcino mío,
sino que llegó el término preciso.























Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, más conocida como sor Juana Inés de la Cruz (San Miguel Nepantla, 12 de noviembre de 16511​-México, 17 de abril de 1695) fue una religiosa de la Orden de San Jerónimo y escritora novohispana, exponente del Siglo de Oro de la literatura en español...Para saber más pulse aquí.

Allá darás, rayo, En cas de Tamayo.

Allá darás, rayo, 
En cas de Tamayo.

De hospedar a gente extraña, 
O Flamenca o Ginovés, 
Si el huésped overo es 
Y la huéspeda castaña, 
Según la raza de España, 
Sale luego el potro bayo.

De muy grave la viudita 
Llama padre al Capellán 
Con quien sus hijos están, 
Y Amor que la solicita 
Hace que por padre admita 
Al que recibió por ayo.

Alguno hay en esta vida, 
Que sé yo que es menester 
Que a su querida mujer 
(¡Nunca fuera tan querida!) 
Tomen antes la medida 
Que a él le corten el sayo.
Con su lacayo en Castilla
Se acomodó una casada;
No se le dio al señor nada,
Porque no es gran maravilla
Que el amo deje la silla,
Y que la ocupe el lacayo.

Opilóse vuestra hermana
Y diola el Doctor su acero;
Tráela de otero en otero
Menos honesta y más sana;
Diola por septiembre el mana,
Y vino a purgar por mayo.

Allá darás, rayo,
En cas de Tamayo.

Nació en la antigua calle de Las Pavas en una casa propiedad de su tío Francisco Góngora, racionero de la catedral, situada en el lugar que hoy ocupa el número 10 de la calle, aunque siguen existiendo dudas sobre eso...Para saber más pulse aquí.

Feliz día de los animales

Ayer fue el dia de los animales y no quiero pasar hoy la oportunidad de felicitarlos a todos y como son tantos, pongo a Torras y Puigdemont como representante general.

Falta Maduro, el albondiguilla coreano y otros cientos más, a cual mas animal felicidades a todos... y espero que hagáis un master en buena disposición.

Cuéntame como pasó...

Yo ya os conté en mi novela, Caminando hacia el abismo  que podéis leer en este blog pinchando en ese enlace, como pasó el error que me llevó de disfrutar de una cena o comida familiar a comer solo el resto de mi vida y el dolor que eso me ha producido...Pero hoy no es un día de tristezas, voy a cenar con mis hijos y es un motivo de alegría y satisfacción...Para juzgar a tu familia antes tienes que mirarte internamente. La familia no es la panacea que sea siempre tu soporte si no te lo ganaste.

Yo si sé lo que se siente
cuando a solas estoy cenando
y la sonrisa se pierde
frente a la pared llorando...

Yo si se de esos silencios
que te atraganta hasta el alma
cuando ingieres otro bocado
que no pasa ni con agua...

Y como olas en la playa
rompe sobre tus sentidos
las lágrimas que de amargas
son piedras en tu camino...
Y como se cuenta estas cosas
sin recordar el pasado,
solo con el alma de poeta
sin sentirse traicionado...

Hoy voy a cenar con mis hijos
y eso me llena de gozo
por poder cerrar mi sino
mirando sus bellos ojos.

No os contaré lo que pasó
porque todo está contado
y ya me perdonó mi dios
todos los errores llorados...
















Muy feliz por ver a mis hijos

Bienaventurados...

Bienaventurados, los dignificados
por la dignidad glacial de la muerte;
los invulnerables ya para los hados,
una y misma cosa ya con el Dios fuerte.

Bienaventurados

Bienaventurados los que destruyeron
el muro ilusorio de espacio y guarismos;
los que a lo absoluto ya por fin volvieron;
los que ya midieron todos los  abismos.

Bienaventurada, dulce muerta mía,
a quien he rezado como letanía
de fe, poesía y amor,
estas páginas... que nunca leerás.

Por quien he vertido, de noche y de día,
todas estas lágrimas... que no secarás.

Por quien he vertido, de noche y de día, todas estas lágrimas... que no secarás. El sonoro nombre de Amado Nervo, frecuentemente tomado por seudónimo, era en realidad el que le habían dado al nacer, tras la decisión de su padre de simplificar su verdadero apellido, Ruiz de Nervo. Él mismo bromeó alguna vez sobre la influencia en su éxito de un nombre tan adecuado a un poeta....

¡Oh!, ave negra de mi cárcel...

¡Oh!, ave   negra  de  mi  cárcel,
extiende  tus  amplias alas
y  muéstrame  ese  horizonte
donde  dormitan  las  hadas.

Haz  que  corra  los  caminos
donde  la  pena  se  acaba,
abriré  nuevos  senderos
sembrados  de  libertad
y  orlados  por las   palabras.
Más  sabes  que  soy  poeta
y  mi  mente  está  cargada
con  frases  que  se  hacen  luz,
pero  cuesta  iluminarla.

Por  eso  te  pido  ave,
un  poco  de  tu  esperanza
para  parirlas  en  nido,
cubierto  de  rosas  blancas.

(© Derechos Reservados )

¿A qué estás jugando niño?

¿A qué estás jugando niño?
¿con quien te la estás jugando?
tanto alarde de sapiencia
tanto presumir de macho.

¿A donde tu amplia experiencia?
¿a donde tu experta mano?
¿a quien ofreces la rosa
virginal en desagravio?´

Debieras saber, mi niño
que aquella que entre sus brazos
tuvo una rosa de fuego
no aceptaría otra rosa
que una purpura del cairo
aunque le arañe los pechos
aunque desgarre sus labios.
Guarda esa blanca paloma
en las prision de tus manos
que soy un águila negra
y tengo el techo muy alto
donde no llegan tus gritos
donde no alcanzan tus celos
donde siquiera soñaste
trenzar conmigo tu vuelo.

Shemirramis



Poema contestación al que publiqué ayer de Juanmaromo. 

Para saber más pulse aquí.
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