Sonetos de Lorca

¡Ay voz secreta del amor oscuro!
¡ay balido sin lanas! ¡ay herida!
¡ay aguja de hiel, camelia hundida!
¡ay corriente sin mar, ciudad sin muro!

¡Ay noche inmensa de perfil seguro,
montaña celestial de angustia erguida!
¡ay perro en corazón, voz perseguida!
¡silencio sin confín, lirio maduro!

Huye de mí, caliente voz de hielo,
no me quieras perder en la maleza
donde sin fruto gimen carne y cielo.

Deja el duro marfil de mi cabeza,
apiádate de mí, ¡rompe mi duelo!
¡que soy amor, que soy naturaleza!
¿Te gustó la ciudad que gota a gota
labró el agua en el centro de los pinos?
¿Viste sueños y rostros y caminos
y muros de dolor que el aire azota?

¿Viste la grieta azul de luna rota
que el Júcar moja de cristal y trinos?
¿Han besado tus dedos los espinos
que coronan de amor piedra remota?

Te acordaste de mí cuando subías
al silencio que sufre la serpiente,
prisionera de grillos y de umbrías?

¿No viste por el aire transparente
una dalia de penas y alegrías
que te mandó mi corazón caliente?

De Ramon Bonachi a su padre. El viejo sombrero de mi padre

Asoma levemente de un ropero
mostrando todo el borde desgastado,
los años duermen juntos a su lado
pero antes disfrutó de caballero.

Amigo compañero y escudero
con marcas de un incógnito pasado,
imagen de guerrero derrotado
pues lleva muchos lustros prisionero.

Me daba la impresión de conocerte
notaba en mi una extraña sensación
del polvo no podía apenas verte.

Finalmente lloré de la emoción,
hallé el viejo sombrero de la suerte,
mi padre lo olvido en mi habitación.

Ramon Bonachi

Sonetos de Vicente García de la Huerta


Si nadie puede verte sin amarte,
dulce bien mío, y nadie puede verte
sin que le abrase con rigor de muerte
ardentísimas ansias de agradarte;

quien logra tan de cerca contemplarte,
y tanto como yo sabe quererte,
difícil es que a contenerse acierte
en los límites sólo de mirarte.

Abrásome a tu vista, dueño mío,
pretendo triunfos, pero al conocerte
repugnante, desisto en mis trofeos;

que a mi ciego furioso desvarío
refrena más el miedo de ofenderte,
que le mueve el tropel de mis deseos.
Si es muerte, si es infierno, Lisi mía,
el punto que me roba a tu presencia,
del vulgo la mordaz impertinencia
o de mi hado infeliz la tiranía,

¡cuánta habrá sido, Lisi, mi agonía,
mi confusión, mi pena, mi dolencia,
considerada bien la eterna ausencia
de las eternas horas de este día!

¡Ay, dulce prenda mía, si el no verte
un breve tiempo tiene tanta parte
de sentimiento, que me da la muerte!

¡cuánta será mi pena al contemplarte
capaz, por mi desdicha, de perderte,
incapaz por mi mal, de recobrarte!

Vicente García de la Huerta

Amor constante y la desconfianza


Antes al cielo faltarán estrellas,
al mar peligros, pájaros al viento,
al sol su resplandor y movimiento,
y al fuego abrasador vivas centellas;

antes al campo producciones bellas,
al monte horror, al llano esparcimiento,
torpes envidias al merecimiento,
y al no admitido amor tristes querellas;

antes sus flores a la primavera,
ardores inclementes al estío,
al otoño abundancia lisonjera,

y al aterido invierno hielo y frío,
que ceda un punto de su fe primera,
cuanto menos que falte el amor mío.
¿Qué es esto, amante corazón rendido?
¿De qué te sirve tan dichoso estado,
si tus penas parece se han doblado
de que empezaste a ser favorecido?

La imagen horrorosa del olvido
turba mi gloria y crece mi cuidado,
y aun al alma, confieso, ha penetrado,
no celos, un recelo mal nacido.

¡Ay, Lisi mía, en qué mortal quebranto
despedazado el corazón me siento,
de un temor a la rústica violencia!

Y si sólo un temor me aflige tanto,
cuánto será bien mío mi tormento,
si a ser este temor llega evidencia.

Cuando las cosas del todo no van bien.


Cuando las cosas del todo no van bien.
Cuando me siento vencida por caer. Te necesito a mi lado...
Cuando se quiebra en pedazos mi alegría.
Y está de cuestas treparme por la vida. Te necesito a mi lado...

Cuando conmigo estoy tan sólo. Y no encuentro otro modo de salir.
Pienso en ti y lo demás está de más.

Entonces vuelvo a comenzar. Cuando pienso en ti, te juro, gano la batalla.

Pienso en ti y lo demás está de más. Entonces vuelvo a respirar.
Cuando pienso en ti, mi cuerpo recupera el alma.

Cuando decido de pronto que voy a partir. Cuando me alejo en secreto de todo de mí. Te necesito a mi lado.

Cuando derrumbo mis sueños y los doy perdidos. Cuando después de intentar se cierran mis caminos. Te necesito a mi lado.

Recuerdos

Pasa y olvida, España


Pasa y olvida 

Peregrino que vas buscando en vano
un camino mejor que tu camino,
¿cómo quieres que yo te dé la mano,
si mi signo es tu signo, Peregrino?

No llegarás jamás a tu destino;
llevas la muerte en ti como el gusano
que te roe lo que tienes de humano...
¡lo que tienes de humano y de divino!

Sigue tranquilamente, ¡oh, caminante!
Todavía te queda muy distante
ese país incógnito que sueñas...

Y soñar es un mal. Pasa y olvida,
pues si te empeñas en soñar, te empeñas
en aventar la llama de tu vida.
España

Dejad que siga y bogue la galera
bajo la tempestad, sobre las olas:
va con rumbo a una Atlántida española,
en donde el porvenir calla y espera.

No se apague el rencor ni el odio muera
ante el pendón que el bárbaro enarbola:
si un día la justicia estuvo sola,
lo sentirá la humanidad entera.

Y bogue entre las olas espumeantes,
y bogue la galera que ya ha visto
cómo son las tormentas de inconstantes.

Que la raza está en pie y el brazo listo,
que va en el barco el capitán Cervantes,
y arriba flota el pabellón de Cristo.

ArribaAbajo


Saeta que voladora
cruza, arrojada al azar,
sin adivinarse dónde
temblando se clavará;

Hoja que del árbol seca
arrebata el vendaval,
sin que nadie acierte el surco
donde a caer volverá;

Gigante ola que el viento
riza y empuja en el mar,
y rueda y pasa, y no sabe
qué playas buscando va;
Luz que en cercos temblorosos
brilla, próxima a expirar,
ignorándose cuál de ellos
el último brillará;

Eso soy yo, que al acaso
cruzo el mundo, sin pensar
de dónde vengo ni a dónde
mis pasos me llevarán.


F. García Lorca, 
para saber más pulse aquí

La mujer que espera.

Siempre expuesta en el filo cortante del suspiro,
ocupando las horas de un día de incerteza,
un miedo casi eterno le ronda en la cabeza
haciéndose más dura la espera en el retiro.

Sabe que el corazón podría darle un giro
y sin embargo canta mientras su interior reza,
fuerte, muy fuerte es ella, desde que el día empieza
hasta que el horizonte pierde el color zafiro.

Convive con la brisa de un mar serio y salado,
a riesgo de ver negra la tinta de su velo
y no ver mas la velas de una vida a su lado.

Ella impasible cose, sobre el mojado suelo
de un muelle que perfuma los besos que han llegado;
y a la espera de alzar al viento su pañuelo.

Poema y fotografía :
Ramon Bonachi

El drama de la mujer en cifras...

El día de la mujer, del niño, del padre o el anciano, a mi me hace pensar en el refrán de "A dios rogando y con el mazo dando", pues año tras año parece que no cambia nada y nuestro comportamiento siempre es el mismo. El día que de verdad cambiemos, no será necesario dedicar un día especial porque todos serán sus días...Feliz día mujer...

El Día Internacional de la Mujer no debería ser cada 8 de marzo, debería ser todos los días. No debería ser un acontecimiento reseñado por todos los medios, compartido en todas las redes y motivo de muchísimo ruido en todos los ámbitos solo un 8 de marzo. Deberíamos estar presentes todos los días, porque cada hora, cada minuto, cada segundo una mujer o una niña necesita ser rescatada. Mucho se ha hecho, mucho hemos avanzado, pero mucho hay por hacer. Remitámonos a algunas cifras:

1 de cada 3 mujeres en el mundo sufre violencia física o sexual, principalmente a manos de un compañero sentimental (ONU Mujeres)
Las niñas entre 5 y 14 años dedican un 40% más de tiempo – 160 millones de horas más- que los niños de su edad, a realizar tareas domésticas no remuneradas (UNICEF, Informe “Sacar partido al poder que la información tiene para las niñas: balance y previsiones para 2030’)
30,9 millones de niñas sin escolarizar (Unesco)

La boda menos pensada, Stephanie Sinclair
Más de 700 millones de las mujeres actualmente casadas en todo el mundo contrajeron matrimonio cuando todavía eran niñas. Y, de ellas, 250 millones no habían cumplido los 15 años al momento de casarse (UNICEF)

En América Latina, casi 1 de cada 5 niñas son casadas antes de cumplir los 18
En la Unión Europea, los empleados masculinos ganan de media un 24.1 por ciento más que ellas. (Glassdoor)
La brecha salarial de género será equitativa en 170 años (Foro Económico Mundial)
Los hombres tienen una jornada laboral promedio de siete horas 47 minutos, con una hora y media no remunerada. En el caso de las mujeres, tienen días laborales de ocho horas y 39 minutos promedio, con cuatro horas 47 minutos no remuneradas (Foro Económico Mundial)
Las mujeres sólo ocupan el 20% de los escaños parlamentarios, el 18% son Ministras o Secretarias de Estado y 47% de los países tienen a mujeres como líderes de Estado (Foro Económico Mundial)
Se estima que ya más del 55% de los migrantes que llegan a las costas griegas buscando protección internacional son mujeres y niños.
Según la Agencia de la ONU para los Refugiados, de las 1.015.078 personas que se estima que llegaron a Europa a lo largo de 2015, el 17% eran mujeres y el 25% niños (y niñas). En lo que va de 2016, el porcentaje ha subido y las mujeres ya rondan el 20%, y los menores el 36%. En España, el 39% de los solicitantes de asilo el año pasado fueron mujeres, la cifra más alta de los últimos años, según la Comisión Española de Ayuda al Refugiado. Más información, en este enlace

Foto de Anna Surinyach
Ulrike Lunacek, eurodiputada austríaca del grupo de los Verdes, ha resaltado la situación de vulnerabilidad y riesgo añadido a la que se enfrentan las mujeres. “Cuando hablamos de refugiados, tendemos a pensar solo en los hombres por una cuestión del lenguaje”, recordaba en Bruselas la semana pasada.
«No solo es la guerra lo que empuja a miles de mujeres de todo el mundo a huir de sus hogares. Son los 125 millones de casos de mutilación genital femenina registrados por la OMS en 29 países de todo el mundo, son los 15 millones de niñas menores de 18 años que cada año se ven forzadas a contraer matrimonio, son los 150 millones de niñas en el mundo que han sufrido algún tipo de violencia sexual, son los atentados contra adolescentes que solo quieren estudiar, son los ataques con ácido a mujeres por el mero hecho de serlo». Ulrike Lunacek...Fuente Voces visibles.

De la vida es sueño, mi preferida...


Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Pedro Calderón de la Barca (Madrid, 17 de enero de 1600 25 de mayo de 1681) fue un escritor español, caballero de la Orden de Santiago, conocido fundamentalmente por ser uno de los más insignes literatos barrocos del Siglo de Oro, en especial por su teatro..El padre fray Felipe de la Gándara escribió "De los Calderones de Sotillo, en la jurisdicción de Reinosa" Para saber más pulse aquí.

Narcisista...

Si miras solo el ombligo
de las líneas de tu mano
perderás todo lo bueno
que tienen otros humanos.

Es como si en el bosque miras
solo el árbol de delante
perdiendo durante la vida
los reflejos más brillantes.
Deja que te llegue hermano
la luz que emiten otros ojos
y se desdibuje en tu mano
ese perfil peligroso.

Del narcisismo no vivas
que es engañar a los demás
y a ti te engañas en vida
sin que te puedas perdonar...

Autor:  

Grietas, El pájaro triste, sonetos

Grietas

Hay grietas invadiendo mi tejado,
no puedo hacerles frente ¡ya no puedo!
Son muchas y me siento acorralado.

La lluvia se introduce con denuedo
por las blancas paredes de mi casa,
tantas gotas se mezclan con mi miedo.

El tic tac del reloj, calla y fracasa,
se han dormido las horas, mientras pido
más tiempo, mas el tiempo se retrasa.

Aunque siga en la casa, ya me he ido,
por las grietas se va todo el color
de los claros de luna que he vivido.

No queda ni el recuerdo del amor,
en esta mente muerta, que es la mía,
solo queda un oscuro corredor
vacío de memoria y compañía.


(El pájaro triste) Alegoría

A ti vuelvo, sabiendo que destiño,
mi carcasa de pájaro se aloja
en cada rama vieja, en cada hoja,
en cada tallo verde que escudriño.

Soy un pájaro azul, sin más cariño,
que el mismo que de todo me despoja,
el miedo a la verdad llega y me arroja
al nido de la fe, del viejo niño.

Soy el pájaro azul, mi pensamiento,
no quiere separarse de tu lado,
al fin siente lo mismo que yo siento.

Perdido, por las alas que me has dado,
regreso a ti a calmarte el sufrimiento
y a que calmes tu el mío acumulado.

Fotografía y poema :Ramón Bonachí.

Los sonetos, Lágrimas


¿Por qué en mis ojos se transluce el llanto
si no me aferro más a tus recuerdos
que dan a mis sentidos desacuerdos
pa no olvidarte, aunque me duela tanto?

¿Y por qué no a tu sombra me adelanto
—a pesar de ir con ambos pies izquierdos—,
con tal de proponerte mil acuerdos
para verte otra vez bajo mi manto?
.
Y aunque llegase a hundir los continentes,
siento llamas, por dentro, aún latentes
que me calcinan hasta el mismo ego…

Mas debo, porque de esto me deshaga,
hoy vivir y contar que amor es fuego…
¡que sólo con las lágrimas se apaga!

Osfelip Bazant
Aunque escurra la arena de mis versos
sean rumores o parezcan leños
y rocen con las piedras en los suelos
aún así de nuevo haré un soneto.

Aunque rudeza den a lo que invento
malogren lo que escribo o lo que creo:
¡Penen mis poemas, toquen como eco
que yo de nuevo nuevo haré un soneto!

Aunque me eleve leve en el viento
y suba hacia las nubes de lo incierto
más aún de nuevo haré un soneto.

Aunque porque con viejas manos tiento
según me calmen dándome veneno:
¡pero de nuevo haré un soneto!

De blanco y bronce...


Con los ojos verde oliva
va la yegua por el monte,
vuela en libertad la tusa
cuando persigue su nombre.

Corretea por el prado,
corre que corre y que corre,
la yegua la tarde corta
vestida de blanco y bronce.

Cuando la vista es sublime,
cuando la sangre va al trote,
hasta el viento es placentero
y la soledad más noble.
Que no la mire el calé
y el payo que ni la roce,
bajo las ramas del olmo
hay navajas y no flores,
que brillan como la luna
cuando esta besa la noche;
habrá sangre en las navajas
si la rondan los ladrones.

Romance Lorquiano



Ramon Bonachi

Dos sonetos de García Lorca


Amor de mis entrañas, viva muerte, 
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita, 
que si vivo sin mí quiero perderte. 

El aire es inmortal, la piedra inerte 
ni conoce la sombra ni la evita. 
Corazón interior no necesita 
la miel helada que la luna vierte. 

Pero yo te sufrí, rasgué mis venas, 
tigre y paloma, sobre tu cintura 
en duelo de mordiscos y azucenas. 

Llena, pues, de palabras mi locura 
o déjame vivir en mi serena noche 
del alma para siempre oscura.
Tú nunca entenderás lo que te quiero 
porque duermes en mí y estás dormido. 
Yo te oculto llorando, perseguido
por una voz de penetrante acero.

Norma que agita igual carne y lucero 
traspasa ya mi pecho dolorido
y las turbias palabras han mordido 
las alas de tu espíritu severo.

Grupo de gente salta en los jardines
esperando tu cuerpo y mi agonía
en caballos de luz y verdes crines.

Pero sigue durmiendo, vida mía.
Oye mi sangre rota en los violines.
¡Mira que nos acechan todavía!

Insomnio, Dámaso Alonso


Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres
(según las últimas estadísticas).

A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este
nicho en el que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los
perros, o fluir blandamente la luz de la luna.

Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como
un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre
caliente de una gran vaca amarilla.

Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por
qué se pudre lentamente mi alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta
ciudad de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.

Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día,
las tristes azucenas letales de tus noches?

Dámaso Alonso y Fernández de las Redondas (Madrid, 22 de octubre de 1898, 25 de enero de 1990) fue un literato y filólogo español, director de la Real Academia Española, la Revista de Filología Española y miembro de la Real Academia de la Historia. Premio Nacional de Poesía de España en 1927 y Premio Miguel de Cervantes en 1978. Para saber más pulse aquí.

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