Vacuna obligatoria



Los negacionistas me parecen una lacra social inconcebible y llena de sin sentido a parte de ser claramente unos incoscientes carentes de empatia con la sociedad. Al no vacunarse estan poniendo en riesgo al resto de la humanidad, mientras quede un solo ser que no esté vacunado, todos los demas corremos el riesgo de una reinfección y esta pandemia se puede eternizar.

No tengo ni idea de donde proviene ese movimiento tan extendido y tampoco entiendo las razones que aducen para aseverar que la vacunación es mala, cuando a lo largo de toda nuestra historia se ha demostrado que hemos acabado con otras pandemias mediante la vacunación.

Desde pequeños, nos vacunaron contra varios tipos de enfermedades que han salvado millones de victimas, ese echo, les deberia hacer pensar a toda esa gente que la vacuna es un bien necesario tanto para ellos como para sus familias...¿Como pueden estar tranquilos?, acaso no les preocupa la posibilidad como ya ha ocurrido muchas veces de infectar a hijos o a padres y que estos terminen falleciendo por su culpa...

Yo no se, si el covid-19 se ha generado en un laboratorio por motivos economicos o por el deseo de algunas elites de reducir la población mundial como promulgan algunos conspiranoicos, pero lo que sí se, es que de cualquier manera me tengo que proteger frente a esta pandemia que ha causado casi siete millones de fallecimiento en todo el mundo y yo prefiero no pertenecer a esa estaditica tan devastadora.



Me dices ¡Estoy muy gorda!


Me dices ¡Estoy muy gorda!
¡Me está saliendo barriga!
¡la celulitis me cerca!
¡tengo canas, tengo estrias!

Mas yo solo veo un ángel.
una vestal, una ninfa
con unos ojos de cielo
una melena de diosa
y un cuerpo que envidiarían
las sirenas y las musas.

Me encanta verte desnuda,
tu piel aterciopelada,
tus muslos -dulces columnas-
tus senos suaves y altivos
que guardan el santuario
en el que pierdo el sentido
y renazco entre tus brazos
entre lagrimas y aullidos.
Mis manos te reconocen
mas hermosa cada día,
cálida suave, vibrante,
dulce como la esperanza,
brillante como la aurora,
frutal, ardiente, adorable,
sabiendo que eres tan bella
que hasta Afrodita te envidia.

Y me sumerjo en tu lecho
cuajado de maravillas
en donde pierdo mi rumbo
en donde arrio mis velas
y me entrego en cuerpo y alma
al pairo de tus mareas.




























Keanu Reeves, una gran persona


Fue abandonado por su padre a los 3 años y creció con 3 padrastros diferentes. Es disléxico. Su sueño de convertirse en jugador de hockey quedó destrozado por un grave accidente. Su hija murió al nacer. Su esposa murió en un accidente de coche. Su mejor amigo; River Phoenix, murió de una sobredosis. Su hermana; tiene leucemia. 

Y con todo lo que ha pasado, Keanu Reeves nunca pierde la oportunidad de ayudar a las personas que lo necesitan. Cuando estaba filmando la película "The Lake House", escuchó la conversación de dos asistentes de vestuario; una lloraba porque perdería su casa si no pagaba $ 20,000 y el mismo día Keanu ingresó la cantidad necesaria en la cuenta bancaria de la mujer; también donó sumas estratosféricas a hospitales. 

En 2010 y para su cumpleaños, Keanu entró en una pastelería y se compró un brioche con una sola vela, se lo comió frente a la panadería y ofreció café a las personas que se detenían a hablar con él.  
Tras ganar sumas astronómicas por la trilogía de Matrix, el actor donó más de 50 millones de dólares, al personal que se encargó del vestuario y los efectos especiales: los verdaderos héroes de la trilogía, como él mismo los llamó. 

También regaló una Harley-Davidson a cada uno de los dobles de las acrobacias. Un gasto total de más de 75 millones de dólares. Y para muchas películas de éxito; incluso ha renunciado a un 90% de su salario para permitir que la producción contrate a otras estrellas. 

En 1997 algunos paparazzi incluso lo encontraron pasando una mañana en compañía de un vagabundo en Los Ángeles, escuchándolo y compartiendo su vida durante unas horas.

La mayoría de las estrellas cuando hacen un gesto caritativo lo declaran a todos los medios de comunicación. Keanu Reeves nunca ha afirmado estar haciendo caridad, simplemente como una cuestión de principios morales y no para verse mejor a los ojos de los demás.  

Este hombre podría comprarlo todo, y en cambio todos los días se levanta y elige una cosa que no se puede comprar: Ser Persona 


A Pompeya y a mi hija, sonetos


Cuando amanezca el iracundo día
que en la mente de Dios leyó el Profeta,
y, al agrio son de la final trompeta,
abandone de Adam la raza impía

ora el sosiego de la huesa fría,
ora los lares de la vida inquieta,
y pase el Juicio extremo, y del planeta
quede la extensa faz muda y vacía,

no será tan horrendo y pavoroso
encontrar por doquier huellas del hombre
y ni un hombre ni en campos o ciudades,

como verte, sin vida ni reposo,
desierta y mancillada por tu nombre,
expiar ¡oh Pompeya! tus maldades.



Por la primera vez hoy es tu día.
¡Ven a mi corazón, prenda adorada.
orgullo de la esposa más amada,
vida de mis entrañas, hija mía!

¿Qué te dirá de un padre la ufanía,
que te dirá tu madre embelesada,
sino verter del alma enagenada
lágrimas de cariño y de alegría?

Delicia de los dos ¡bendita seas!
¡Bendita seas de la Virgen pura
que ampara con su manto nuestro nido!—

Y allá en los años en que no nos veas,
¡Dios te dé tanto bien, tanta ventura,
como tú con nacer nos has traído!



























Pedro Antonio de Alarcón y Ariza (Guadix, 10 de marzo de 1833-Madrid, 19 de julio de 1891) fue un escritor español que perteneció al movimiento realista, en el que destacó como uno de los artífices del fin de la prosa romántica. Sin embargo, investigadores como Ferreras consideran que "buena parte de sus libros están inspirados en el romanticismo" y que Alarcón "combatió toda su vida contra el realismo totalizador", para saber más pulse aquí.

Rima IV y VI, Rubén Darío


Allá en la playa quedó la niña.
¡Arriba el ancla! ¡Se va el vapor!
El marinero canta entre dientes.
Se hunde en el agua trémula el sol.
¡Adiós! ¡Adiós!

Sola, llorando sobre las olas,
mira que vuela la embarcación.
Aún me hace señas con el pañuelo
desde la piedra donde quedó.
¡Adiós! ¡Adiós!

Vistió de negro la niña hermosa.
¡Las despedidas tan tristes son!
Llevaba suelta la cabellera
y en las pupilas llanto y amor.

¡Adiós! ¡Adiós!



Hay un verde laurel. En sus ramas
un enjambre de pájaros duerme
en mudo reposo,
sin que el beso del sol los despierte.
Hay un verde laurel. En sus ramas
que el terral melancólico mueve,
se advierte una lira,
sin que nadie esa lira descuelgue.

¡Quién pudiera, al influjo sagrado
de un soplo celeste,
despertar en el árbol florido
las rimas que duermen!

¡Y flotando en la luz el espíritu,
mientras arde en la sangre la fiebre,
como «un himno gigante y extraño»
arrancar a la lira de Bécquer!
























Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío (Metapa, 18 de enero de 1867-León, 6 de febrero de 1916), fue un poeta, periodista y diplomático nicaragüense, máximo representante del modernismo literario en lengua española. Es, quizá, el poeta que ha tenido una mayor y más duradera influencia en la poesía del siglo XX en el ámbito hispano, y por ello es llamado «príncipe de las letras castellanas»...Para saber más pulse aquí.

Quien eres tú


No me importa saber qué has sido tú,
no me importa saber quién hayas sido,
solo quiero saber quién eres hoy
para poder caminar hacia el futuro
mano a mano en busca de un porqué
de un mañana de luz, de un horizonte
donde el tiempo no se haya medir,
donde alfa y omega bailen tangos,
donde el amor no se deje acomplejar
ni comprar, ni acosar; que en un abrazo
compartamos el aura y el poder
que la Madre Natura nos ha dado.



Donde poder regresar a aquel Edén
que dejamos perder un día aciago
en que mordimos la fruta del poder,
en que dejamos morir a nuestro hermano,
en que Satán se vistió de San Gabriel
y Jehovah le retaba a echar los dados
para ver quién seducía a esa mujer
por quien Adán venció sus miedos y recatos;
a esa mujer que eres tú en la inmensidad
del amor que respiro entre tus brazos.
No me importa saber qué has sido tu
solo sé que sin ti, todo es amargo.



Calor primaveral


Adivínase el dulce y perfumado
calor primaveral;
los gérmenes se agitan en la tierra
con inquietud en su amoroso afán,
y cruzan por los aires, silenciosos,
átomos que se besan al pasar.

Hierve la sangre juvenil, se exalta
lleno de aliento el corazón, y audaz
el loco pensamiento sueña y cree
que el hombre es, cual los dioses, inmortal.

No importa que los sueños sean mentira,
ya que al cabo es verdad
que es venturoso el que soñando muere,
infeliz el que vive sin soñar.

¡Pero qué aprisa en este mundo triste
todas las cosas van!
¡Que las domina el vértigo creyérase!
La que ayer fue capullo, es rosa ya,
y pronto agostará rosas y plantas
el calor estival.

María Rosalía Rita de Castro (Santiago de Compostela, 23 de febrero de 1837-Padrón, 15 de julio de 1885) fue una poetisa y novelista española que escribió tanto en gallego como en castellano. Considerada entre los grandes poetas de la literatura española del siglo xix,​ representa junto con Eduardo Pondal y Curros Enríquez una de las figuras emblemáticas del Rexurdimento gallego...Para saber más pulse aquí.


Música


Amanecía tu voz
tan perezosa, tan blanda,
como si el día anterior hubiera
llovido sobre tu alma...

Era, primero, un temblor
confuso del corazón,
una duda de poner
sobre los hielos del agua el pie
desnudo de la palabra.

Después, iba quedando la flor
de la emoción, enredada
a los hilos de la voz
con esos garfios de escarcha
que el sol
desfleca en cintillos de agua.



Y se apagaba y se iba
poniendo blanca,
hasta dejar traslucir,
como la luna del alba,
la luz tierna de la madrugada.

Y se apagaba y se iba,
¡ay! haciendo tan delgada
como la espuma de plata
de la playa,
como la espuma de plata
que deja ver, en la arena,
la forma de una pisada.


Jaime Torres Bodet





















En la tierra de nadie


En la tierra de nadie, sobre el polvo
que pisan los que van y los que vienen,
he plantado mi tienda sin amparo
y contemplo si van como si vuelven.

Unos dicen que soy de los que van,
aunque estoy descansando del camino.
Otros “saben” que vuelvo, aunque me calle;
y mi ruta más cierta yo no digo.

Intenté demostrar que a donde voy
es a mí, sólo a mí, para tenerme.
Y sonríen al oír, porque ellos todos
son la gente que va, pero que vuelve.

Escuchadme una vez: ya no me importan
los caminos de aquí, que tanto valen.
Porque anduve una vez, ya me he parado
para ahincarme en la tierra que es de nadie.

Carmen Conde Abellán (Cartagena, 15 de agosto de 1907 – Majadahonda, 8 de enero de 1996)​ fue una poeta, prosista, dramaturga, ensayista y maestra española, considerada una de las voces más significativas de la generación poética del 27. Fue la primera académica de número de la Real Academia Española, pronunciando su discurso de entrada en 1979, En 1931, Conde fundó, junto a Antonio Oliver Belmás, la primera Universidad Popular de Cartagena. Para saber más pulse aquí.


Recomponiendome


Tan roto estaba en la vida
que me propuse arreglar
cada una de mis heridas
para no sufrir jamás.

El alma echa girones
el cuerpo hundido en miserias
todos mis sueños e ilusioes
hundidos bajo la tierra.

Era un ser zombificado
mis sentimientos dormidos
era un ser tan amargado
que no me sentia vivo.



Yo no queria vivir
el sufrimiento era tanto
que más no podia sufrir
sin romperme en mil pedazos.

Por dios que la vida es corta
y la estaba malgastando
y con mi pluma y mis letras
por fin me estoy liberando.

Recomponiendo mi alma
mis sufrimientos terminan
ya no temo a las miserias
que lejos de mi caminan.
























Los pasos de la bailarina



Para ella, el pequeño paso 
que dejan las bailarinas,
para mi, la suela inútil 
de sus blancas zapatillas.

Para ella, el color turquesa 
que viste el mar cada día, 
para mi, la imagen gris 
y fría de la ceniza.

Mas no importa, puedo ver, 
su cuerpo lleno de vida
y atrapar esos momentos
de miradas y sonrisas.

Para ella el arcoíris 
que nace de sus pupilas,
para mi el murmullo mudo 
que deja la seca espiga.

No me importa ser la sombra 
que resbala en la tarima, 
ni esconderme en un rincón
si los focos la iluminan.
  
Para ella, todas las cartas 
de amor que le dejé escritas,
para mi cualquier historia  
que ella quiera que se diga.



















El comienzo de una historia



Con tu sangre y con mi boca
los dos poderes más fieles
siembra flores en mi tierra
que renazcan de mi vientre
los hijos de la riqueza.

Ser ruiseñor en tus manos,
que me derrumbe en flaqueza,
siembra risa a mi tristeza
aunque lleguemos ancianos.

Junta ansías y las mías
con igual metal de llanto,
dos corazones en sangre,
una luz y un mismo manto.

Uncidos, un mismo yugo,
dos pilares y una raza,
dos huracanes de orgullo
una brisa de esperanza.

Dos pasiones y una sombra,
amanecer de templanza
con un sólo hueco en la cama.
Dos volcanes y una calma.

El comienzo de una historia,
el orgullo de una casta,
el azúcar de una salsa
con la sal de la guitarra.

Todos los derechos reservados























Amistad de la luna



Esa oscura enfermedad
que llaman melancolía
me trajo a la soledad
a verte, luna sombría.

Ya seas amante doncella,
ya informe, negro montón
de tierra que en forma bella
nos convierte la ilusión,

Ni a sorprender tus amores
mis tristes ojos vinieron
ni a saber si esos fulgores
son tuyos o te los dieron.

Ni a mí me importa que esté
tu luz viva o desmayada,
ni cuando te miro sé
si eres roja o plateada.

Yo busco tu compañía
porque al fin, muda beldad,
es tu amistad menos fría
que otra cualquiera amistad.


Sé bien que todo el poder
de tu misterioso encanto
no alcanzará a detener
una gota de mi llanto.

Mas yo no guardo consuelos
para este mal tan profundo,
fijo la vista en los cielos
porque me importuna el mundo...

¡Vergüenza del mundo es
si tiene mi pensamiento,
que ir a buscarte al través
de las nubes y del viento,

Y llevar hasta tu esfera
mi solitaria armonía
para hallar la compañera
que escuche la pena mía!

Mas, pues no me da fortuna
otra más tierna amistad,
vengo con mis penas, luna,
a verte en la soledad.




































Victoria Carolina Coronado y Romero de Tejada (Almendralejo, 12 de diciembre de 1820-Lisboa, 15 de enero de 1911) fue una escritora española del Romanticismo, coetánea de Rosalía de Castro y Gustavo Adolfo Bécquer. Virtuosa del piano y del arpa, publicó en 1843 un tomo de Poesías, reeditado en 1852, que prologó Hartzenbusch. Para saber más pulse aquí.

Reclamo



¡Amor! ¡Amor! ¡Qué has hecho de mi vida!
Mi vida era como un agua mansa,
como un agua ceñida...

Antes de ti, ¡qué fácil para el alma
la espera de sus pasos, y qué fácil
su ligera partida...!

Antes de ti, ¡qué fácil la ventura
frente a la lluvia clara y el silencio
de las tardes dormidas...!

Pero contigo, Amor, cómo se vuelven
la espera y el partir angustia viva...
¡Cómo tus manos claras, inasibles,
rompen las horas mías!

Contigo, Amor, la lluvia no es la lluvia,
ni me da su regalo de sonrisas,
y es tortura el silencio cuando pasa
por las tardes dormidas...



Antes de ti, qué fácil el olvido
del país todo rutas para el sueño
que detrás de sus ojos existía...

Antes de ti, qué fácil el momento
de la estrella primera, sobre el Ángelus
brillando sorprendida!

Pero contigo, Amor, cómo se vuelven
la estrella y olvidar angustia viva...
Cómo tus manos claras, inasibles,
la dulzura me trizan...

Contigo, Amor, este fingido gozo
mientras el alma cuenta sus espinas,
y esta quebrada voz para su nombre,
y este afán inquietando la alegría...

Contigo este decir atribulado...
¡Amor! ¡Amor! ¡Qué has hecho de mi vida!
































Olga Isabel Chams Eljach (Barranquilla,21de agosto de 1922-Barranquilla, 18 de marzo de 2009), conocida por el seudónimo de Meira Delmar, fue una poetisa​ colombiana de ascendencia libanesa. Fue una de las más significativas poetas del siglo XX en Colombia, considerada el nombre femenino más destacado de la poesía del país. Para saber más pulse aquí.

Abismo de Rosalia de Castro



Es el abismo el que le atrae
desde su fondo más oscuro,
para que deje esta vida tan triste
que él ve cubierta de eterno luto.

No bien una sombra se disipa
otra se agranda...se agranda y le envuelve
sin que adivine por qué ha venido,
por qué le busca, ni qué le quiere,
pero le aterra y le acobarda
y a donde va le sigue siempre.

Si algún dolor abandona su alma,
otro más vivo y más intenso,
en sus entrañas haciendo el nido,
para él inventa nuevos tormentos,
mucho más hondos y más terribles
siempre los últimos que los primeros.




Un mal espíritu, algún demonio
de cuantos hay el más cruel
ha presidido su nacimiento
y oculto guía siempre su pie
hacia los bordes de la alta sima
a ver si puede verle caer.

Vacila su planta ya... y sus ojos
vagos se fijan en lo infinito,
que él cree imagen de la nada;
pero le atrae... le atrae el vacío
en donde flotas, genio invisible,
siempre llamándole hacia el abismo.

Y cae al fin...y nadie sabe,
ni nadie pregunta por qué ha caído.





























Rosalía de Castro (Santiago de Compostela, 24 de febrero de 1837-Padrón, 15 de julio de 1885) fue una poeta y novelista española que escribió tanto en gallego como en castellano. Considerada entre los grandes poetas de la literatura española del siglo xix...Para saber más pulse aquí.

Octubre y castillo de belleza


Estaba echado yo en la tierra, enfrente
del infinito campo de Castilla,
que el otoño envolvía en la amarilla
dulzura de su claro sol poniente.

Lento, el arado, paralelamente
abría el haza oscura, y la sencilla
mano abierta dejaba la semilla
en su entraña partida honradamente.

Pensé arrancarme el corazón, y echarlo,
pleno de su sentir alto y profundo,
al ancho surco del terruño tierno,

a ver si con partirlo y con sembrarlo,
la primavera le mostraba al mundo
el árbol puro del amor eterno.




Sí; en tu cerca ruin, que desordena
ya abril con su pasión verdecedora,
al sol más libre ¡oh árbol preso!, dora
tu cúpula broncínea, blanda y plena.

Por ti es fuerte tu cárcel; por ti amena
su soledad inerme. Inmensa aurora
es tu sombra interior, fresca y sonora
en el yermo sin voz que te encadena.

Ave y viento, doble ala y armonía,
vendrán a tu prisión, sin otro anhelo
que el de la libertad y la hermosura,

Espera, ¡oh árbol solo! ¡oh alma mía!,
seguro en ti e incorporado al cielo,
firme en la excelsitud de tu amargura.






























Juan Ramón Jiménez.-En 1918 encabeza movimientos de renovación poética, logrando una gran influencia en la Generación del 27. De 1921 a 1927 publicó en revistas parte de su obra en prosa, y de 1925 a 1935 publicó sus Cuadernos, donde se encuentran la mayoría de sus escritos...Para saber más pulse aquí.
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