Para mi nieto del alma


Este es mi niño del alma
cofrade como su padre,
de tal árbol tal astilla,
en mi alma un estandarte.

Con su sonrisa perpetua
y el llamador en su pecho
con alegría nazarena
conquistando al mundo entero.

Aunque está lejos de mi
más cerca no puede estar
pues solo con verlo feliz
mi alma serena esta.
No es porque sea su abuelo
es porque es un niño especial
que le encanta al mundo entero
por su sonrisa sin igual.

Naciste de un gran amor
y en tu vida vas a llevar
grabado en el corazón
llamas de un amor inmortal.

Aitor, ya no puedo escribir
que el corazón se me parte
y mis lagrimas me van a salir
por no poder abrazarte...


El amor que suscita la poesía.


Esto es un abismo grande
que con soledad se crece
pero nacida hay una rosa
donde la esperanza mece.

Estrella de la mañana,
en mi oscuridad tardía
va iluminando la rosa
despejando la agonía.

Queda aún nube plomiza
sobre mi frente marchita
pero regará la fuente
el amor que ella suscita.

Vivo con la poesía,
sonando cual si contara
mil veces la misma historia
hasta que luzca algún día.

En el cenit de mi ocaso
cuando me encuentro perdida,
corre rima con mi canto
devolviéndome la vida.

Y como estelas de luna
que pinta el agua y la resalta,
mil estrofas repartidas
en mi oscuridad más alta.

En el claro donde ondea
y copia signos celestes,
agua mansa y silenciosa
ha escapado por vertientes.



C.ROMÁN 
(© Derechos Reservados)




Te ofrezco...


Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,
Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;
No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,
Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.

En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado
Las auras matinales cubrieron de rocío;
Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado
El fugitivo instante que reposar ansío.

Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,
Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,
Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,
Sonora con el ritmo de tus últimos besos.

Paul Marie Verlaine (Metz, 30 de marzo de 1844-París, 8 de enero de 1896), conocido como Paul Verlaine, fue un poeta francés, perteneciente al movimiento simbolista. Para saber más pulse aquí.


Él fue quien vino...


Él fue quien vino en soledad callada,
Y moviendo sus huestes al acecho
Puso lazo a mis pies, fuego a mi techo
Y cerco a mi ciudad amurallada.

Como lluvia en el monte desatada
Sus saetas bajaron a mi pecho;
Él mató los amores en mi lecho
Y cubrió de tinieblas mi morada.

Trocó la blanda risa en triste duelo,
Convirtió los deleites en despojos,
Ensordeció mi voz, ligó mi vuelo,

Hirió la tierra, la ciñó de abrojos,
Y no dejó encendida bajo el cielo
Más que la obscura lumbre de sus ojos.

Concepción Méndez Cuesta (Madrid, 27 de julio de 1898-Ciudad de México, 7 de diciembre de 1986) fue una escritora, poeta, autora de teatro y guionista española, contemporánea de la generación del 27, especialmente conocida por su obra poética. Pertenecía al grupo de las Sinsombrero. Para saber más pulse aquí.


Eres fría y esta vieja herida, sonetos



A tus labios no se asoma 
ni la risa, ni el grito, ni la queja. 
Estatua fueres en la Atenas vieja, 
mujer no fueres en la vieja Roma. 

Como estatua de sal, si a veces toma 
gesto vibrante el arco de tu ceja, 
es porque en tu pupila se refleja 
el rojo incendio de infernal Sodoma. 

Tú desdeñaste a jóvenes de brío. 
Y en matrimonio trágico y sombrío 
a un anciano te uniste sin conciencia; 

y la justicia del amor burlado, 
como que eres de sal te ha condenado 
a que te lama el buey de la Impotencia.
Esta vieja herida que me duele tanto, 
me fatiga el alma de un largo ensoñar; 
florece en el vicio, solloza en mi canto, 
grita en las ciudades, aúlla en el mar. 

Siempre va conmigo, poniendo un quebranto 
de noble desdicha sobre mi vagar. 
Cuanto mas antigua tiene mas encanto… 
¡Dios quiera que nunca deje de sangrar!… 

Y como presiento que puede algún día 
secarse esta fuente de melancolía 
y que mi pasado recuerde sin llanto, 

por no ser lo mismo que toda la gente, 
yo voy defendiendo románticamente 
¡esta vieja herida… que me duele tanto!…

Al estar contigo...

Al estar contigo, mi alma implora
tener tus labios, sobre mi boca.
Y si no te tengo y si no me abrazas
parece que pierdo toda esperanza...

Quiero sentir tus temblores en mi pecho
quiero vivir en la fresca mañana
que en mi alma se abre un nuevo cielo
y mi cuerpo se encienda en llamaradas.







.
Que tu piel navegue cuando me alcanzas
con tus dedos temblando en mi piel extasiada
y me hagas sentir esa tormenta
cuando suspiras y me miras, tan enamorada.

Tengo ganas de acariciar tus labios
y navegar por los confines de tu cuerpo
temblar con tus suspiros y gemidos
cuando junto a ti, de este mundo me pierdo.






Lo que es el amor...

Te confieso que no se donde se queda mi madurez cuando estoy contigo, por que cuando te miro a los ojos mis años y mis experiencias desaparecen, mis recuerdos se borran para llenarse de ese presente en que vuelvo a la niñez de nuevo para vivir contigo una experiencia nueva y única...

Se que eso es producto de mi deseo, el que tu seas el amor con el que me hice adulto sin dejar de ser niño y cada sueño y pensamiento me lleva por ese sendero maravilloso del amor, tu amor, ese estado
del alma que se vive de forma tan especial cuando se ama con los cinco sentidos y desaparecen los años para empezar a vivir de nuevo acumulando días de felicidad y sonrisas, esas sonrisas tuyas que son parte fundamental del alimento con que la vida me enriquece a diario.

Unas veces, eres la mujer llena de pasión que altera todo mi universo, otras eres esa amiga del colegio que jamás tuve y que me cuenta todos los secretos haciéndome participe de los más profundos pensamientos con los que te aferras a la vida y me compartes. Otras eres como ese gurú que jamás visité pero que tienes todas las respuestas a las dudas que me atenazan...

El amor es una de las palabras más difícil de definir, al ser un sentimiento, puede haber tantas definiciones como los diferentes seres que lo sienten, en mi caso he tenido que escribirte muchos poemas y alguna reflexión para transmitirte que es y cómo siento mi amor por ti, para decírtelo con una imagen escojo esta que me hace sentir la belleza del amor, la pureza en la comunión de nuestros cuerpos y la forma en que te siento y te miro, al estar contigo...


Muriendo de pena y llanto.



Mi corazón confundido
busca luz en la alborada
un agujero dolido
crece contando sus ansias.

La aurora lleva en su alma
caparazón de nostalgias
escrito está en su libreto
el amor que nunca canta.

La noche fría de escarcha
apenitas se levanta
tiene en sus huesos roídos
toda la angustia de mi alma.

¿Cómo haré para olvidarte
si tengo tus ojos negros
incrustados en mi pecho
bordados con seda blanca?


¿Qué haré si tengo en mis manos
la fragancia de tus senos
quemándome como brasa
a pesar de la distancia?

¿Por qué te fuiste una noche
sin esperar mis abrazos
dejaste mi corazón
sin sangre que lo animara?

Soy un fantasma buscando
tus ojos negros avaros
dime amada dónde has ido
que muero de pena y llanto.


Beatriz Ojeda

Y doliéndome los ojos...


Hoy estoy triste, te cuento
Vi un viejito muy solo
En la puerta de un convento...
Mire madre que ni llanto
Me queda en estos adentros,
Mire madre que mis ojos
Se han secado de sufrimiento.

Las colas de familias hambrientas
Los asesinatos tremendos
De esos machos revienta caras,
De esos monstruos sin sueños.

Un niño de apenas un día
Lloraba envuelto en pañales
Echo de palabras vacías
Y de sentimientos banales.

Ya me estoy secando en vida
la humanidad esta muriendo
ya no cierran mis heridas
se acumulan mis tormentos. 

Y doliéndome los ojos
Por no poderlos mojar
De mi madre miro una foto
Para poder ya llorar…

Autor:  

Las flores del camposanto.




Un caballo va perdido.
Galopando va entre sueño
dejando su rastro herido
de tinta, en mi pensamiento.

Mientras mis ojos dormidos
y abiertos al negro eterno
se encienden como bombillas
para alumbrar lo que pienso.

Soñadora, siempre presa
buscando el ritmo del verso,
rapsoda, el aria sonoro
es canto de vino añejo.
Dale tu brío a mis manos
hasta derretir las nieves,
que aquellos versos de antaño
son los calores más fieles,
donde arderá el entrecejo.

Calaveras de alabastros
en bustos de frío invierno
los que dejaron sus notas
heladas en cementerio.

Mi verso fiel se desangra
en cuerpo de un esqueleto,
la brisa del camposanto
me huele a flores de muerto.



La cautiva, Espronceda



Ya el sol esconde sus rayos, 
el mundo en sombras se vela, 
el ave a su nido vuela. 
Busca asilo el trovador.
 
Todo calla: en pobre cama 
duerme el pastor venturoso: 
en su lecho suntuoso 
se agita insomne el señor. 

Se agita; mas ¡ay! reposa 
al fin en su patrio suelo; 
no llora en mísero duelo 
la libertad que perdió. 

Los campos ve que a su infancia 
horas dieron de contento, 
su oído halaga el acento 
del país donde nació. 

No gime ilustre cautivo 
entre doradas cadenas, 
que si bien de encanto llenas, 
al cabo cadenas son. 

Si acaso, triste lamenta, 
en torno ve a sus amigos, 
que, de su pena testigos, 
consuelan su corazón. 

La arrogante erguida palma 
que en el desierto florece, 
al viajero sombra ofrece, 
descanso y grato manjar.
Y, aunque sola, allí es querida 
del árabe errante y fiero, 
que siempre va placentero 
a su sombra a reposar. 

Mas ¡ay triste! yo cautiva, 
huérfana y sola suspiro, 
el clima extraño respiro, 
y amo a un extraño también. 

No hallan mis ojos mi patria; 
humo han sido mis amores; 
nadie calma mis dolores 
y en celos me siento arder. 

¡Ah! ¿Llorar? ¿Llorar?, 
no puedo ni ceder a mi tristura, 
ni consuelo en mi amargura 
podré jamás encontrar. 

Supe amar como ninguna, 
supe amar correspondida; 
despreciada, aborrecida, 
¿no sabré también odiar? 

¡Adiós, patria! ¡adiós, amores! 
La infeliz Zoraida ahora 
sólo venganzas implora, 
ya condenada a morir. 

No soy ya del castellano 
la sumisa enamorada: 
soy la cautiva cansada 
ya de dejarse oprimir.

Para saber más pulse  aquí

Y seguimos en silencio


Hoy os dejo con este poema reflexión que escribió mi hijo Miguel Ángel...

Tus silencios son tan largos, tan profundos y tan dañinos 
que te duelen en el alma mas que los golpes de sus nudillos.
Tus silencios son culpables porque ocultan a un canalla, 
tu silencio es inocente, ya no valen las palabras.

Silencio en tu barrio, silencios vecinos
silencio al trabajo, silencios de amigos, y te cuestionan...
que hay silencios que se olvidan y otros hay que no perdonan,
que cobarde es tu silencio cuando aceptas tu destino!
que silencio mas valiente cuando callas por tus hijos.

Tus silencios son mentiras que descubre tu mirada
tus silencios son verdades que le escupes a la cara,
no permitas que te calle, no le prestes tu silencio
que un silencio manejable será tu cruz y tu tormento.

Tu que de un silencio en tu cuerpo concibes la vida
y ahora te matan tus propios silencios
silencio que el maltrato lleva adentro
siguen muriendo mujeres y nosotros...

EN SILENCIO!!!
Y SEGUIMOS EN SILENCIO.


Líbame mariposa...


Mi crisálida se convierte en mariposa
para libar de tu cáliz la ambrosía
y beber de cada poro de tu piel
la miel que te produce hacerte mía.

Temblando entre sollozos entrecortados
te dejas que te libe lentamente.
te recorro con mi lengua poderosa
desde el sur hasta tus pechos prominentes.

Te apoderas de mi espada en el viaje
y se pierde en el volcán de tu pasión,
movimientos y vaivenes tormentosos,
estallando gritos desde  el corazón.

Los sollozos se apoderan de mi alma
llantos de felicidad y llantos de amor
lagrimas de consuelo que no conocía
lagrimas que surgen del corazón.

Quedará para siempre en mi alma prendida
ese gran momento en que te amé
soñaré cada noche con esa ambrosía
de tus poros mi amor donde me sacié
y renacerá de nuevo mis ansias cautivas
para libarte de nuevo hasta el amanecer...

Autor:  


¿Recuerdas San Valentín?



Recuerdas mi dulce amor
el primer San Valentín
con las esperanzas vivas
y una vida por vivir
donde no tenia mas sueños
que tenerte junto a mi.

Recuerdas cuando con rosas
y temblándome hasta el alma
poniendo toda mi calma
un beso ardiente te daba
y veía en esos ojos
la pasión de tu mirada.
Recuerdas esos dulces días
donde por ti yo perdía
hasta el aire junto a ti
y con besos de ternura
me llevabas a la locura
por sentirme tan feliz...

Mis sueños no terminaron
con el paso de los años
mis sueños no se acabaron
aunque si que yo te extraño
en este día de amor
cuando no estas a mi lado.


Un soplo de fuego


Quiero recibir tu soplo
Que me quemes como lava
Y se me clave en el pecho
Como se clava una daga.

Que el calor de un soplo tuyo
Será ese regalo pendiente
Que sobre mi pecho profundo
Se quedará para siempre.
Dame un soplo que me sepa
A fuente de amor y vida
Que me caliente las venas
Y calcine mis heridas…

Voy a sentirte en mi pecho
Con tus besos incandescentes
Con calor de puro fuego
Que me queme lentamente…


El coronavirus está matando a mucho tonto

 

La estupidez humana parece no tener límites y da igual que no enfrentemos a una pandemia global, algunos siguen a lo suyo.

Los negacionistas del coronavirus son otra secta destructiva que ponen en riesgo la salud y la vida de los demás, pero a veces (casi como un caso de justicia cósmica) tienen que asumir hasta el trágico final su disparatada locura.

Así dos descerebrados, de esos que subían a sus perfiles de redes sociales fotografías negando la gravedad de la pandemia y desafiando las medidas de distanciamiento social y uso de mascarillas, se han topado finalmente con un virus que ellos mismos proclamaban en internet que no existía.

Y el resultado no puede ser más revelador: tanto la influencer brasileña como el inglés, que se reían de todo el mundo por tener miedo a un virus que ya ha matado a más de un millón de personas, se infectaron y han terminado falleciendo.

Por todo ello (y aunque pueda sonar a desconsiderado) únicamente hay que constatar que hoy en el mundo quedan dos tontos menos, porque estos semideficientes no eran unos pastores de cabras que vivían en una aldea remota de Afganistán, sino en países civilizados y tenían al alcance de un par de clics de ratón toda la información generada en este último año sobre el tema. Pero ellos en su prepotente ignorancia decidieron "pensar" que sabían más que científicos, médicos y autoridades sanitarias, por lo que han pagado con su vida su estulticia.

P.D:

Y mientras tanto otro negacionista, este encima criminal, se ha dedicado a sacar de los congeladores de un hospital estadounidense varios cientos de dosis de vacunas contra el coronavirus para que así se inactivaran y las personas que luego las utilizaron quedaran desprotegidas. Ahora se enfrenta a la posibilidad de pasar 20 años en la cárcel si el juez encargado de su sentencia tiene en cuenta el peligro que ha supuesto para la vida de sus convecinos.  

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