Recuerdo de un amigo


Esa luz que me alumbra y me abrasa
ilumina con fuerzas mis días,
se acomoda con nervio en mi casa,
generando nuevas poesías.

Y eres tú la que envía esa luz
a mi vida, a mi alma, a mi pluma
y por eso yo sé que eres tú
quien me alumbra y despeja mis brumas.

Cuando el sol se ha escondido me alumbras
suavizando mis noches de espera
y en mi alcoba no quedan penumbras
tu sonrisa me alivia y supera.

Como un rayo llegaste a mi vida
y encendiste en mi bosque tu amor.
y por ello que Dios te bendiga,
pues tan solo tengo un corazón.

Y ese es tuyo y no hay quien desdiga
que lo doy con amor e ilusión.


POETA DEL AMOR

La paz de tus caricias


Me desangro como un iceberg en llamas
perdido en un océano siniestro,
vagando soledades compartidas,
sintiendo el estertor de tus silencios.

Asomo la cabeza entre las aguas
pero las olas me escupen tus recuerdos,
el frio de tu voz me hiela el alma
y al filo de tus ojos me estremezco.

La noche pegajosa y pestilente
me envuelve, me derrite, me succiona,
se filtra por mis poros como un filtro
que corroe mi ser y me emponzoña.
Y cada vez me siento más pequeño,
juguete de los vientos y las olas,
añorando la luz de tus estrellas
y el brillo deslumbrante de tu aurora.

Siento la sal amarga de tus aguas
anegarme los ojos y la boca
y el viento huracanado de tus miedos
arrastrarme por aguas tenebrosas
y ya no tengo fuerzas ni deseo
para seguir flotando a tu deriva
y me fundo en lágrimas de fuego
suplicando la paz de tus caricias.



Contando horas


Ayer contaba las flores,
contaba lirios y rosas,
mil azucenas dormidas 
y el vuelo de las mariposas. 

Hoy sólo cuento mis pasos, 
que retumban entre las hojas, 
de un otoño que madura 
apagando las amapolas.

Ya llegará el invierno, 
con sus frías auroras, 
a despertarme del sueño, 
lejos de tus labios y boca. 

Ayer contaba los días
y hoy cuento las horas,
en que volveré a tenerte 
desnudo entre mis olas.


¿Qué te dice mi mirada?


Que triste es mi viejo amigo
cuando te miro a la cara
y solo veo sufrimiento
en tu mirada apagada.

Estoy en una cafetería
y a través del ventanal
me miras sin alegría
y eso a mi me da igual.

Con mis lujosas viandas
yo te miro satisfecho
y tu bajas tu cara amarga
sin que me duela a mi el pecho.








Y no me conmueve tu pena
pues quedó mi alma vacía
cuando perdí en las arenas
todo amor y mi alegría.

No te consideres pobre
que la verdadera pobreza
es no sentir que se siente
dentro de un alma perversa.

Solo es un ejercicio
de un poema sin convicción
pues te voy a llevar conmigo
muy cerca del corazón. 




A un gorrión muerto (Romance)


Un pequeño gorrión
sin saber quién soy, ha muerto,  
su tumba es un verde pino
y su sombra es su silencio.


El viento fuerte le grita,
(pensando que es solo sueño) 
¡venga gorrión despierta!,
mas solo despierta al eco.

Me di cuenta del error , 
y aunque haya pasado el tiempo 
se me humedecen los ojos 
cuando me acaricia el viento.

¡Dios de salve!, he de rezarle,
por robarle todo el fuego, 
por llenar de perdigones. 
un desprotegido pecho.

Dejaré en mi lado malo
un perdón para el recuerdo.
pues se bien que por mi culpa 
un gorrión perdió su vuelo.



Estoy en la luna


Soy un lunático ¿sabes?,
porque en la luna yo vivo
soñando por fin tenerte
entre rosas y entre olivos
y en mis brazos acunarte
mientras suspiras y suspiro.

Tengo tantos sueños ¿sabes?
que mi mente no está en la tierra
y viaja fuera del orbe
para besar las estrellas
dándole a cada una tu nombre
para tenerte más cerca.






Tú me das a mí la vida ¿sabes?
con cada te amo pronunciado
con los sueños que me traes
en este mundo adorado
donde por fin venceré
cuando te tenga a mi lado.

Soy un lunático ¿sabes?,
y no me quiero curar
que la locura de amarte
es la que me hace soñar
que puedo por fin besarte
y que es una realidad.


Me he vuelto poeta siendo peregrina


Lanzo amores y tristezas al viento,
retumba con mis ecos mil historias,
unas son reales y otras son cuento,
vástagos, hijos son de mis memorias.

Mi pensamiento azul y transparente,
suave brisa que al alma me la acuna,
tras la vida legaré eternamente,
pues mi palabra es, toda mi fortuna.

Mi mente cabalga a tierras remotas,
anda desiertos, veo paraísos,
sin gastar ni la suela de mis botas
al giro exacto de vuelos precisos.

Poder de mente, no tiene fronteras,
es jaspe y oro donde brillan metales,
mis pensamientos son grandes quimeras,
que guardan luz en pequeños cristales.

Es mi tiempo de palabras y amores,
al son de versos mi vida camina
entre luchas, lágrimas y sudores,
me he hecho poeta siendo peregrina.


Despierta


Los años pasan y dejan su simiente,
dudas, recuerdos, promesas sin cumplir,
éxitos vanos perdidos en el tiempo,
fatuos amores y noches sin dormir,
sueños que vagan perdidos en el limbo,
amaneceres sin ver la luz del sol,
fríos inviernos que hielan la esperanza,
ígneos veranos, sequía y desamor.

Pero también nos dejaron la ternura,
la paz, los hijos, los nietos, la ilusión
de que el mañana empieza en un instante,
de que el futuro está en el corazón,
de que no hay nada ni nadie que te eclipse
si plantas cara al destino y al dolor.

Abre los ojos, despierta cada día
con la ilusión de la aurora juvenil,
con el canto frutal de los gorriones,
con el rocío bañando tu jardín,
con el calor compartido de tu lecho,
con un proyecto, un poema que escribir,
con un retrato pintado en tus espejos
con un abrazo y un sueño en que vivir.


Superando obstáculos



Hemo superado obstáculos
empujando siempre juntos
cuesta arriba o cuesta abajo
o en barrancos muy profundos.

Como un solo equipo somos
y aportando nuestro esfuerzo
con la sonrisa en el rostro
en el amor ya vencemos.

Jamás esto fue una carga
porque amor y convicción
quita lagrimas amargas
del profundo corazón.






No puedo pedir en la vida
compañera más prodigiosa
por ahuyentar mis heridas
cambiando espinas por rosas.

Este esfuerzo ha conseguido
que la vida sea un milagro
y dejarme a mi rendido
siempre soñando  en tus brazos.

Gracias por empujar conmigo
en la misma dirección
para que seamos testigos
del triunfo de este amor.


Intentos


Oh, Lisi, las paredes que hay atrás, 
esas que nos separan poco a poco, 
las mismas que me ignoran si las toco, 
se convierten en muros si te vas. 

Duras como la piel de Barrabas,
por mas que las golpee como un loco,  
si consigo agrietarlas, desemboco 
sobre un montón de intentos, nada mas.

Huir de las paredes que separan 
mi amor del tuyo es toda una quimera,    
pero quizá consiga tal porfía. 

¡Oh, Lisi!, si las fuerzas  nos amparan, 
quizá yo vuelva a ser la noche entera
y tú vuelvas a ser de nuevo el día.



La sangre de mi espíritu


La sangre de mi espíritu es mi lengua,
y mi patria es allí donde resuene
soberano su verbo, que no amengua
su voz por mucho que ambos mundos llene.

Ya Séneca la preludió aún no nacida
y en su austero latín ella se encierra;
Alfonso a Europa dio con ella vida.
Colón con ella redobló la Tierra.

Y esta mi lengua flota como el arca
de cien pueblos contrarios y distantes,
que las flores en ella hallaron brote,

de Juárez y Rizal, pues ella abarca
legión de razas, lengua en que a Cervantes
Dios le dio el Evangelio del Quijote.

Miguel de Unamuno y Jugo (Bilbao, 29 de septiembre de 1864-Salamanca, 31 de diciembre de 1936) fue un escritor y filósofo español perteneciente a la generación del 98. En su obra cultivó gran variedad de géneros literarios como novela, ensayo, teatro y poesía. Para saber más pulse aquí.


Aquí estoy de nuevo amigo. fiestas patrias



Aquí estoy de nuevo amigo
para celebrar otro año
y ser tu mejor testigo
que ya no habrá desengaños.

Que todo va a salir bien
pues la calaca está de luto
por tantos hombres decentes
y tantos niños difuntos.

Que esta pandemia tan brava
nos ha tocado el corazón
pero desde España os llega
un canto y una oración. 




No paséis las penas solos
que en este grito glorioso
desde Sevilla os dejo
el canto más milagroso.

Volver a tener la fe
que La virgen de Guadalupe 
no os ha dejado de querer
ni sentir por los que sufren.

Feliz fiesta patrias hermanos
con amor y con ilusión
de este pueblo sevillano
que os tiene admiración.

Somos dos seres


Vienes verso hasta mi frente
invadiendo dulzor al momento,
moviendo a mi corazón latente
al suspiro de mi pensamiento.

A mi sangre vuelves ardiente
plena de gracia y sentimiento,
en mi mirar la luz incandescente
que da el aroma de tu viento.

Estrellas brillan con mil reflejos
elevada a la cumbre de tus cimas
buscando ecos de voces a lo lejos
y cegada por belleza de tus rimas.

Laberinto y me pierdo entre espejos,
calor que desprenden mis enzimas
cuando ven palabras hechas cortejos
continuas al renglón donde óptimas.

Y mi alma se vuelve luz serena
en el labial que invaden mis sentidos,
no existe voz que sea más buena
cuando leen mis ojos con latidos.

Entonces... se altera toda vena
que circunda y ronda consentida
e imantada se vuelve una cadena
al fiero gozo de mi pulso sin brida.

Somos alma, corazón, dos seres
que anhelan amor hecho poesía
y se unen en un vacío de poderes
para prender al cuerpo en armonía.

En este cuarteto digo: que esperes,
para decirte que eres mi alegría
en el, te quiero y tú me quieres,
que eres expansión del alma mía.



Soneto matinal a una colegiala ingrávida


Al pasar me saluda y tras el viento
que da al aliento de su voz temprana
en la cuadrada luz de una ventana
se empaña, no el cristal, sino el aliento

Es tempranera como una campana.
Cabe en lo inverosímil, como un cuento
y cuando corta el hilo del momento
vierte su sangre blanca la mañana.

Si se viste de azul y va a la escuela,
no se distingue si camina o vuela
porque es como la brisa, tan liviana

que en la mañana azul no se precisa
cuál de las tres que pasan es la brisa,
cuál es la niña y cuál es la mañana.

Gabriel José de la Concordia García Márquez (Aracataca, Magdalena, Colombia; 6 de marzo de 1927-Ciudad de México, México; 17 de abril de 2014), fue un escritor y periodista colombiano. Reconocido principalmente por sus novelas y cuentos, también escribió narrativa de no ficción, discursos, reportajes, críticas cinematográficas y memorias. Fue conocido como Gabo, Para saber más pulse aquí.


El jardín del Edén


Ya no tengo más patria
que tu cuerpo desnudo,
el fugaz paraíso
donde quiero anidar,
el jardín del Edén
donde como tus frutas,
las jugosas manzanas
del bien y del mal;

donde pierdo mi rumbo
enredado en tu selva
y me fundo en las nieves
de tus muslos en flor;
donde bebo la pulpa
de la fruta madura
y mi espada de fuego
se quisiera arraigar.

Tus cabellos perfuman
el color de mis sueños,
el olor de tu cuerpo
me penetra la piel
y tu trémula boca
arrebata mi lengua
y tus labios en celo
me destilan su miel.

Cuando asciendo a tus cumbres
coronadas de fresas
o me clavo la espina
de tu ardiente rosal,
desafío a los dioses
y reniego de credos
sólo quiero en tu tierra,
mi semilla sembrar.


Ámame por los siglos


Ama, como ama la música al viento.
Como ama la soledad al silencio.

Como ama la bella rosa a la espina
que protege su pétalo queriendo.

Ama, mientras la sangre, siga latiendo.
Como aman las grandes olas a la arena
que arrastran hacia el mar intenso
y envuelven con caricia de blanca espuma
en un bello batir de movimiento.

Ámame, mientras tu mente persiga un sueño.
Aún siendo muy grises mis cabellos
y con ojos cansados de niebla
te lean con amor, mis últimos versos.

Ámame, aún después de que yo, haya muerto.

Todos los derechos reservados

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