Con la brisa del mar. poema de amor

Tengo la brisa del mar
flotando por el sendero
que me conduce a tu playa
donde amarro mi velero.

Meciéndonos en las olas
nos damos besos de amor
entre el murmullo del agua
gozamos de amor los dos.

Saben tus besos a sal
tus te amo a caracolas
que dulce escucho en la mar
cuando amanece la aurora.
Acaricio tu semblante
cuando la luna muriendo
sabe que estoy impaciente
que tu boca estoy queriendo.

Los rayos del sol acarician
y ponen tu piel ardiente
y mis besos te la enfrían 
y mi corazón se enciende.

Y seguimos abrazados
mientras se marcha el sol
con el corazón temblando
en los brazos del amor...
















Oda al viento...Juan Meléndez Valdés

Ven, plácido Favonio;
Y agradable recrea
Con soplo regalado
Mi lánguida cabeza.

Ven, oh vital aliento
Del año, de la bella
Aurora nuncio, esposo
Del alma primavera,

Ven ya: y entre las flores
Que tu llegada esperan
Ledo susurra y vaga;
Y enamorado juega.

Empápate en su seno
De aromas y de esencias;
Y adula mis sentidos.
Solícito con ellas.

O de este saúz pomposo
Bate las hojas frescas
Al ímpetu suave
De tu ala lisonjera.

Luego a mi amable lira
Mas bullicioso llega;
Y mil letrillas toca
Meciéndote en sus cuerdas.
No tardes, no, que crece
Del crudo sol la fuerza,
Y el ánimo desmaya
Si tú el favor le niegas.

Limpia, oficioso, limpia
Con cariñosa diestra
Mi ardiente sien; y en torno
Con raudo giro vuela.

Yo regaré tus plumas
Con el alegre néctar
Que da la vid, cantando
Mi alivio y tu clemencia.

Así el Abril te ría
Contino; así las tiernas
Violas cuando pases
Te besen halagüeñas.

Así el rocío corra
Cual lluvia por tu huella;
Y en globos cristalinos
Las rosas te lo ofrezcan.

Y así cuando en mi lira
Soplares, yo sobre ella
A remedar me anime
Tus silbos y tus quejas.































Otras obras del poeta son..."Poesías" (1785), "A Llaguno" (1794), "Sobre el fanatismo" (1795), "Alarma española" (1808), "Oda a José Bonaparte" (1810-1811), "Prólogo de Nimes" (1815) y "Discursos Forenses" (1821)...Para saber más pulse aquí.

Dos sonetos de Federico García Lorca

Amor de mis entrañas, viva muerte, 
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita, 
que si vivo sin mí quiero perderte. 

El aire es inmortal, la piedra inerte 
ni conoce la sombra ni la evita. 
Corazón interior no necesita 
la miel helada que la luna vierte. 

Pero yo te sufrí, rasgué mis venas, 
tigre y paloma, sobre tu cintura 
en duelo de mordiscos y azucenas. 

Llena, pues, de palabras mi locura 
o déjame vivir en mi serena noche 
del alma para siempre oscura.
Tú nunca entenderás lo que te quiero 
porque duermes en mí y estás dormido. 
Yo te oculto llorando, perseguido
por una voz de penetrante acero.

Norma que agita igual carne y lucero 
traspasa ya mi pecho dolorido
y las turbias palabras han mordido 
las alas de tu espíritu severo.

Grupo de gente salta en los jardines
esperando tu cuerpo y mi agonía
en caballos de luz y verdes crines.

Pero sigue durmiendo, vida mía.
Oye mi sangre rota en los violines.
Mira que nos acechan todavía.




















El 6 de enero de 1923, festividad de los Reyes Magos, Falla participó en una fiesta privada montada por Federico, Adolfo Salazar y Hermenegildo Lanz, dedicada a dos niñas de la familia, su hermana Isabel y Laura, la hija de Fernando de los Ríos.​ Se representó una adaptación lorquiana para títeres de cachiporra del cuento andaluz "La niña que riega la albahaca y el príncipe preguntón"

No sé qué tienes Sevilla...a la feria

No sé qué tienes Sevilla 
que mi alegría reclamas, 
cuando paseo por las calles 
de tu barrio de Triana... 

No sé que tienes Sevilla 
que me enamoras el alma, 
cuando mis ojos contemplan 
la torre de La Giralda... 

No sé qué tienes Sevilla 
de noche y por la mañana, 
que mi cuerpo se despierta 
bailando por Sevillanas... 

No sé qué tienes Sevilla... 
es algo tan diferente, 
no sé si será tu Feria 
o la gracia de tus gentes... 

Es que me gustas Sevilla 
mi corazón te precisa... 
para llegar en calesa 
al Parque de Mª Luisa. 
No sé qué tienes Sevilla 
que cuando voy me enamoro, 
al ver reflejá en el río 
tu hermosa Torre del oro... 

No sé que tienes Sevilla 
que te has clavao en mis entrañas, 
desde que estuve contigo 
sentá en La Plaza de España... 

No sé que tienes Sevilla 
que me incitas a escribir, 
cuando paseo en tus barcas 
por el río Guadalquivir... 

No sé que tienes Sevilla 
cuando me acerco hasta ti, 
que cuando vuelvo a mi tierra 
sueño con volver aquí... 




Ángela Galdón 
























Juventud perdida...

Quién perfora tu corazón de agujas,
quién lanza la bala cretina
en tu plato vacío de ternuras
y a cada segundo te asesina.

Tus ojos recién al mundo abrías
y en el pecho materno seco,
ya presentías el ácido, 
que el pozo de la vida te traía.

Quién quitó tan tempranamente
las campanillas azules de tu risa,
quien tu carne pincha inclemente
y a pesadillas sublimes te convida...
Oh impúber niño drogado,
víctima de un mundo errado errante,
con tus ojos de vidrios apagados
cabalgas esta nave de bacantes.

Que pronto te dieron el pasaporte
para entrar en el mundo del infierno
joven que impotente te entregaste
a ese aguja que te mata desde dentro.

Oh pequeño Ángel caído, 
quién sobre tu tumba dejará 
flores negras de pétalos podridos
cuando al fin llegue tu libertad...
















Reflexiones sobre la honestidad.


SINCERIDAD: No solo para con los demás, sino para con uno mismo Esto es una tarea compleja, pues el ser humano se pierde en autoengaños, en excusas, en patrones predeterminados y llega, “en el mejor de los casos” sin saberlo, a engañar a otros.. pues, él, también es victima de esa “falsa” verdad.

AUTOCONOCIMIENTO: Esta sinceridad “absoluta” precisa de un inagotable autoconocimiento, disposición para saber quién es uno, de que material ético estamos hechos. Implica a su vez, experiencia, haber errado, haber aprendido del camino en la vida, propósito de seguir aprendiendo, siempre mirando más hacia el interior que hacia los demás.

HUMILDAD Y FLEXIBILIDAD DE PENSAMIENTO: Este autoconocimiento, sólo se consigue con humildad, pues indagar en nuestras propias faltas, para poder mejorar, requiere el esfuerzo de la autocrítica, aceptar que nos somos “tan buenos”, que no siempre llevamos “la razón”, para después saber perdonarnos y con esto, aprenderemos también a perdonar las faltas ajenas, a entender de sus errores, porque en su día también fueron los nuestros, y porque somos conscientes de nuestra facilidad para errar no solo en el pasado, sino en el futuro, en fin, aprendemos a RESPETAR.
Flexibilidad para cambiar el pensamiento “erróneo”: lo que ayer creíamos como verdad “absoluta”, hoy, ya no nos sirve...”
(Para saber valorar y respetar, uno antes tuvo que aprender de sus fracasos y de sus pérdidas...)

ALTO NIVEL DE ÉTICA: Si señores, la mejor de las éticas, nuevos paradigmas y la ética no se aprende, se nace con ella.
Podemos adquirir formación religiosa, educación, sistemas morales (todos trucos para desenvolvernos en la sociedad) pero la ética es interior, nace con nosotros, es individual, propia, única.
Para mi, decir “Qué ética tiene esa persona!!” es igual a decir: “Qué clase tiene!!”

Por ultimo, un Honesto, no puede sentir vergüenza en la vida, si frustración, pero eso es parte del camino. Ser Honesto es un propósito, un compromiso con la vida, una meta, LA META

Oswaldo

El amor sin edad...

Si el amor no se trabara
con cadenas de pasión
toda la vida se amara
con alma y con corazón.

De niños con ilusiones
golosinas y caramelos
sueños de tirabuzones
y la dulzura en el cielo.

La juventud apasionada
con todo el cuerpo agitado
las hormonas desatadas
y el corazón extasiado.
El otoño pide amor
más tranquilo y duradero
con fuego en el interior
que sea nuestro consuelo.

Y ya llegando a la vejez
la tranquilidad impera
y con los recuerdos de ayer
más besos que no te esperas.

Y en esa recta final
donde el amor permanece
los besos de la alegría
que nuestra vejez engrandece.
















En mi corazón yo llevo...Poema de amor

En mi corazón yo llevo
los clavos de mi tormento
cien cuchillos afilados
gemidos de sufrimiento.

En mi alma la agonía
en mi piel el abandono
por no tener vida mía
tu cuerpo de ningún modo.

Son latigazos en mi cuerpo
los días que no te tengo
los besos que no te doy
y los abrazos que pierdo.
No amanece mi alegría
sin las risas de tu alma
solo tengo tempestades
que agitan mi poca calma.

Y los tornados se vuelven
de pura fuerza rabiosa
y mi corazón se conmueve
y se marchitan mis rosas.

Pero se que hay un mañana
que dancemos abrazados
y los besos de tu boca
me dejaran a ti amarrado...
















En mi corazón crayolita

Al príncipe de Ascoli ...Gutierre de Cetina

A restaurar tornaba el nuevo día
la aurora, cuando el sueño le mostraba
al pastor principal que nos guardaba,
la imagen que, ya muerta, en él vivía,

diciendo: ¡Oh parte que del alma mía
fuiste la que viviendo más amaba!,
del Reino que en el Trino acá esperaba,
por consolarte, el Señor de él acá me envía.

Cesen, pues, ya las lágrimas y el luto;
¿a qué sirve llorarme, si mi suerte
pasó de grande a muy mayor estado?

Alégrate, pastor, y con el fruto
del árbol mío que cortó la muerte,
consuela a ti y al español ganado.
Si está en opinión, Lavinio caro,
del más dulce pastor, del más sabroso,
si por mil buenas partes glorioso
te ha hecho el cielo señalado y claro,

¿por qué de tu cantar único y raro,
del estilo tan alto y tan famoso,
de las pinturas de tu mal rabioso,
pues tan honrosas son, eres avaro?

Ya que el mundo escuchar no te merece,
¿no miras que no es bien entre los bienes
si no se comunica y se reparte?

Ni en leyes de amistad se compadesce,
pues das a todo el mundo lo que tienes,
que de tanta virtud no nos des parte.
























Pasó mucho tiempo en la corte del príncipe de Ascoli, Antonio de Leyva, al que dedicó numerosos poemas, y frecuentó también a Luis de Leyva y al insigne humanista y poeta Diego Hurtado de Mendoza...Para saber más pulse aquí.

Mi alazán te estoy nombrando...

Como una cinta de fuego
Galopando, galopando
Crin revuelta en llamaradas
Mi alazán, te estoy nombrando.

Trepo la sierra con luna
Cruzo los valles nevando
Cien caminos anduvimos
Mi alazán, te estoy nombrando.

Oscuro lazo de niebla
Te pialo junto al barranco,
¿Cómo fue que no lo viste?
¿Qué estrella estabas buscando?

En el fondo del abismo
Ni una voz para nombrarlo,
Solito se fue muriendo
Mi caballo, mi caballo.

Sobre la horqueta de un tala
Hay un morral solitario.
Hay un corral sin relinchos
Mi alazán, te estoy nombrando.
Galoparon, galoparon
sobre arenas de los mares
ágiles caballos blancos.

Unos caballos blancos
que nunca tuvieron amos.

Sobre arenas de los mares
los caballos galoparon.

Llevaban las crines sueltas:
cabelleras de muchachas
que unas túnicas vestían
como los caballos, blancas.

Qué galopar tan certero,
qué crines sueltas al viento
en un correr tan ligero!

Si por algo yo lo siento
es porque no te vi a ti
sobre uno de ellos, corriendo.

Tengo una cabaña en el monte....

Tengo una cabaña en el monte
y delante un arroyuelo
donde desnuda se mete
la mujer que yo mas quiero.

Los peces saltan al paso
para verla pasear
y algunos saltan tan alto
que la llegan a besar.

A mi me mira coqueta
por que no tiene pudor
sabiendo que la deseo
con todo mi corazón.
Me guiña cautivadora
para que entre en el río
y mis dientes castañetean
del remanso claro y frío.

Vuelo con mis labios amantes
hasta llegar a su lado
y entre sus brazos al instante
por fin me quedo atrapado.

Abre sus brazos y me arropa
mi piel se pega a su piel
y los dos nos bautizamos
de pasión y de placer...
















Hay si pudiera tenerte, poema de amor.

Si pudiera ya tenerte
entre mis brazos rendida,
con besos puros de amante
yo te daría la vida.

Que ya para que la quiero
sin tus besos y tus gemidos
que son la fuente de pasión
de mi cuerpo y mis sentidos.

Solo un beso en nuestra alcoba
y por la noche el calor
calentando las frías sabanas
producto de nuestro amor.
Un dulce sueño en tus brazos
caricias en la madrugada,
un cálido beso en tus labios
al despertar en la mañana.

Y en el horizonte el sol
al clarear la mañana
y en tus labios mi calor
brillandote la mirada.

Hay si pudiera tenerte
acortando esta distancia
hay si pudiera sentirte
tierna amante enamorada...
















Tenerte en mis brazos crayolita

Lope de Vega, poesía.

Pasé la mar cuando creyó mi engaño 
que en él mi antiguo fuego se templara; 
mudé mi natural porque mudara 
naturaleza el uso, y curso el daño.

En otro cielo, en otro reino extraño, 
mis trabajos se vieron en mi cara, 
hallando, aunque otra edad tanta pasara, 
incierto el bien y cierto el desengaño: 

el mismo amor me abrasa y atormenta 
y de razón y libertad me priva. 
¿Por qué os quejáis del alma que le cuenta? 

¿Que no escriba, decís, o que no viva? 
Haced vos con mi amor que yo no sienta 
que yo haré con mi pluma que no escriba.
Mis recatos, mis ojos, mis pasiones, 
más encogidas que mi amor quisiera;
mi fe, que en vuestras partes considera
la cifra de tan altas perfecciones;

el justo limitar demostraciones,
el mudo padecer que persevera;
la voluntad, que en siendo verdadera,
libra para las obras las razones;

todos, señora, os dicen que esperando
están de vos lo que el Amor concede
a los que saben padecer callando.

Si el tiempo vuela y la fortuna puede,
no hay esperar como callar amando,
ni amor que calle que sin premio quede.

























El llamado Fénix de los ingenios​ y Monstruo de Naturaleza (por Miguel de Cervantes) renovó las fórmulas del teatro español en un momento en el que el teatro comenzaba a ser un fenómeno cultural de masas...Para saber más pulse aquí.

Kabrones venezolanos, a Maduro y su pandilla

Hay cabrones muy altivos
que sin conocerte van
controlándote la vida
con mentiras y falsedad.

Presidentes y ministros
los jueces o los banqueros
que con sus doctrinas hacen
que vayas al matadero.

Matanza muy silenciosa
lenta y bien orquestada
pues roban con impunidad
y a ti te dejan sin nada.
Ya te suben los impuestos
y te rebajan la paga
y entre quejas y lamentos
tienes la vida amargada.

De su petroleo tan negro
como negra su conciencia
hacen muertos como el lodo
entierran toda paciencia.

Son chorizos de corbata
que por corbata te ponen
cadenas de la miseria
por que ellos lo disponen.
















Juventud, divino tesoro...Rubén Darío

Juventud, divino tesoro, 
¡ya te vas para no volver! 
Cuando quiero llorar, no lloro... 
y a veces lloro sin querer...

Plural ha sido la celeste 
historia de mi corazón. 
Era una dulce niña, en este 
mundo de duelo y de aflicción.

Miraba como el alba pura; 
sonreía como una flor. 
Era su cabellera obscura 
hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño. 
Ella, naturalmente, fue, 
para mi amor hecho de armiño, 
Herodías y Salomé...

Juventud, divino tesoro, 
¡ya te vas para no volver! 
Cuando quiero llorar, no lloro... 
y a veces lloro sin querer...

Y más consoladora y más 
halagadora y expresiva, 
la otra fue más sensitiva 
cual no pensé encontrar jamás.

Pues a su continua ternura 
una pasión violenta unía. 
En un peplo de gasa pura 
una bacante se envolvía...

En sus brazos tomó mi ensueño 
y lo arrulló como a un bebé... 
Y te mató, triste y pequeño, 
falto de luz, falto de fe...

Juventud, divino tesoro, 
¡te fuiste para no volver! 
Cuando quiero llorar, no lloro... 
y a veces lloro sin querer...


Otra juzgó que era mi boca 
el estuche de su pasión; 
y que me roería, loca, 
con sus dientes el corazón.

Poniendo en un amor de exceso 
la mira de su voluntad, 
mientras eran abrazo y beso 
síntesis de la eternidad;

y de nuestra carne ligera 
imaginar siempre un Edén, 
sin pensar que la Primavera 
y la carne acaban también...

Juventud, divino tesoro, 
¡ya te vas para no volver! 
Cuando quiero llorar, no lloro... 
y a veces lloro sin querer.

¡Y las demás! En tantos climas, 
en tantas tierras siempre son, 
si no pretextos de mis rimas 
fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesa 
que estaba triste de esperar. 
La vida es dura. Amarga y pesa. 
¡Ya no hay princesa que cantar!

Mas a pesar del tiempo terco, 
mi sed de amor no tiene fin; 
con el cabello gris, me acerco 
a los rosales del jardín...

Juventud, divino tesoro, 
¡ya te vas para no volver! 
Cuando quiero llorar, no lloro... 
y a veces lloro sin querer... 
¡Mas es mía el Alba de oro!

Darío intentó por primera vez adaptar el verso alejandrino francés a la métrica castellana...Para saber más pulse aquí.

Miguel Hernández...Todo está lleno de ti

Todo está lleno de ti,
y todo de mí está lleno:
llenas están las ciudades,
igual que los cementerios
de ti, por todas las casas,
de mí, por todos los cuerpos.

Por las calles voy dejando
algo que voy recogiendo:
pedazos de vida mía
venidos desde muy lejos.

Voy alado a la agonía,
arrastrándome me veo
en el umbral, en el fondo
latente del nacimiento.
Todo está lleno de mí:
de algo que es tuyo y recuerdo
perdido, pero encontrado
alguna vez, algún tiempo.

Tiempo que se queda atrás
decididamente negro,
indeleblemente rojo,
dorado sobre tu cuerpo.

Todo está lleno de ti,
traspasado de tu pelo:
de algo que no he conseguido
y que busco entre tus huesos.


















Los libros fueron su principal fuente de educación, convirtiéndose en una persona totalmente autodidacta. Los grandes autores del Siglo de Oro: Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca, Garcilaso de la Vega y, sobre todo, Luis de Góngora, oficiaron como sus principales maestros...Para saber más pulse aquí.
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